| ¡A
bailar y gozar con la locura nacional!
CUBA-HOSPITAL
PSIQUIÁTRICO
Carnaval
entre los pacientes de hospital siquiátrico cubano
Andrea
Rodrá
LA HABANA ... (AP) ... Cientos de pacientes del Hospital Siquiátrico
de La Habana celebran este
fin de semana un carnaval propio, paralelo al que se realiza en el resto
de la capital como parte de las celebraciones del 184 aniversario de su
fundación y para exigir el retorno de cinco compañeros suyos,
presos en las cárceles del imperio.
"Es un mensaje a la sociedad de que estas personas se pueden rehabilitar
y ser útiles'', dijo a la AP el doctor Felipe Torres, vicedirector
del manicomio, quien destacó el valor terapéutico de los
festejos. Según el doctor Torres, ello demostrará de una
vez el impacto que tienen los carnavales revolucionarios en los enfermos
mentales, incluso en aquéllos otros que, ya sea en virtud de las
actividades político-ideológicas que llevan a cabo, o por
ser imprescindibles para la producción, viven fuera de las paredes
de la institución (por cierto, la única en el mundo que ha
puesto a bailar a los enfermos). Solo a las locas se les ha prohibido el
acceso a los festejos, pues aún los locos están de acuerdo
en que no hay que confiar en la rehabilitación de las locas. Es
por eso que ni siquiera a las que viven fuera del país se
les permitió entrar al psiquiátrico. Y eso que habían
firmado un acta jurando que sólo querían asistir para ver
los logros de la Revolución. Una loca amiga mía -- y a la
que han dado por desahuciada los tratamientos todos del Vaticano, y aún
los de la American Family Association --, y que vive en Atlanta, está
que trina porque no le permitieron participar de los carnavales más
locos del mundo.
Los pacientes han organizado desfiles carnavalescos que se extienden hasta
el domingo, así como jornadas deportivas en las disciplinas de beisbol,
voleibol, atletismo, baloncesto y un apartado
especial de habilidades variadas (recogida de materia prima, participación
en actividades revolucionarias y de masas, asistencia a trabajo voluntario,
etc). Sólo ha sido eliminada del programa la competencia de tiro,
la cual había sido propuesta el mes anterior en una reunión
del Partido. Las razones para su eliminación no han trascendido
a la prensa, pero debe tenerse en cuenta que los Carnavales del Psiquiátrico
fueron inaugurados por el loco más antiguo de la célebre
institución cubana, el cual insiste -- todavía -- en creerse
el Comandante en Jefe. Como comprenderán nuestros lectores, en un
caso como éste era mejor no repartir armas entre los locos, porque,
vamos, están rehabilitándose, pero no son berracos.
Según explicó Torres, del total de 3.700 pacientes que reciben
tratamiento en el hospital, 1.350 participan de las actividades carnavalescas.
El lema por estos días en Mazorra es: ¡¡¡La locura
es un carnaval!!!
La fiesta inaugural del jueves comenzó con una caminata de deportistas,
entre ellos algunos ganadores
de competencias internacionales de salud mental, en torno al campo deportivo
de la institución psiquiátrica ubicada en las afueras de
La Habana (sólo para evitar confusiones). Las actividades continuaron
con una gala cultural (dedicada a José María Heredia, el
loco que creyó ver una palma cuando estaba frente a una catarata
inmensa) y la participacion de los miembros de la compañía
de "sicoballet," la cual acababa de estrenar -- con éxito de público
y crítica -- Shakespeare y sus máscaras. La
coreografía, la escenografía, los trajes, las notas al programa,
la dirección musical y la venta de entradas corrieron a cargo de
la eximia Alicia Alonso (la Prima Psiquiátrica Ballerina del Primo
Psiquiátrico Ballet Nacional de Cuba). Después vino el desfile
del carnaval propiamente dicho. Aquí ofrecemos, en exclusivo, una
foto de la diva en su camerino en el Psiquiátrico. La foto se la
tomamos en un instante en que sufría uno de sus ataques de Delirium
Tremens. Pero momentos después se repuso y salió a los
jardines del hospital a disfrutar de los carnavales.
Al son de tambores típicos y a la luz de fuegos artificiales y estallidos
similares a los que dan inicio al carnaval habanero, salieron las comparsas
de los pacientes. Vestidos con coloridos disfraces, hombres y mujeres bailaron
las coreografias, mientras un público compuesto de familiares, invitados
especiales, vecinos y trabajadores del centro, y de la brigada de respuesta
rápida, arrojaba algo que parecía ser serpentinas.
Todos los atuendos, así como los disfraces, las farolas y la decoración
de la única carroza
(sabiamente guiada por Yo, el [loco] Supremo), fueron realizados en los
talleres del manicomio.
"Para
los pacientes esto es muy importante, ellos son personas en rehabilitacion
y éste es su homenaje a la ciudad'', comentó Torres. "Y además"
-- añadió lleno de orgullo -- no hubo necesidad de gastos
excesivos. Los enfermos trabajaron con residuos y materiales de desecho,
e hicieron colores con pigmentos extraídos de árboles muy
cubanos como la palma, la ceiba, y un abeto ruso que fue traído
de la Siberia treinta años atrás, pero que ya se ha aclimatado
a nuestro suelo y es más cubano que las palmas mafiosas que crecen,
las muy traidoras, en Miami." "Así -- sentenció el doctor
Torres -- nuestros locos han aunado sentimiento patriótico y sentido
del ahorro, lo cual demuestra que ya están en condiciones de participar,
como ciudadanos normales, en las tribunas abiertas.
Entre los participantes había esquizófrenicos, epilépticos
y neuróticos, además de escritores, periodistas, milicianos,
pioneros y federadas, explicó el galeno, tras destacar que estas
patologías ...junto a las sicosis... son las más comunes
entre las personas que ingresan al hospital donde trabajan más de
100 médicos, 400 enfermeros, y 1500 trabajadores sociales (todo
un cantingente de abnegados compatriotas al servicio de la locura de la
Revolución). Particularmente
llamaron la atención los vestuarios de Miguel Barnet, de Amaury
Pérez y de Luis Sexto. El primero de ellos desfiló con todos
los honores -- no obstante la prohibición que ya habíamos
mencionado -- por considerársele un ejemplo para sus iguales. Lucía
un traje verde punzó, y anudado al cuello llevaba un glamoroso pañuelo
patriótico con los colores de la enseña nacional. En un conmovedor
gesto, Barnet donó la pluma con que había firmado todos los
manifiestos de la UNEAC. En cuanto a Luis Báez, era la viva estampa
de la gracia criolla y afirmó que la experiencia del carnaval psiquiátrico
lo había marcado para siempre, adelantando que se proponía
hacer otro libro de entrevistas que titularía: Mazorra, donde
el carnaval se detuvo. Y de Amaury, ¿qué les cuento,
queridos? Iba todo de lamé negro, y se veía espectacular.
Estaba radiante. El Máximo Líder acababa de entregarle la
Orden Félix Varela y se había quedado sin voz por la emoción
de haberlo tenido tan cerca. Silvio, nada menos que Silvio, lo había
reconocido como el juglar de la Nueva Trova, y Miguel Barnet, al encontrárselo
en Mazorra, lo abrazó emocionado, repetiéndole una y otra
vez, Acuérdate de abril.
Pero los más felices fueron los enfermos mismos. "Me siento muy
contento'' repitió una y otra vez el paciente Rafael Valdés,
de algo más de 50 años, quien para la ocasión se había
disfrazado de conejo. "Esto es bueno, están todos mis doctores.
Ellos me han convencido del valor terapéutico de los electrochocks
cuando se combinan con sistemáticas lecturas del Granma y
participación en los Domingos de la Defensa. Usted no me lo creerá,
periodista, pero todo eso es tan efectivo que uno llega a sentirse como
un conejo de verdad''.
La jornada inaugural del carnaval y los juegos deportivos concluyeron con
un baile al son de los tambores, que incluyo a pacientes, médicos
y público en general. (AP)
Preseleccionan
el documental español Balseros como aspirante a los Oscar
en esta categoría
la
cinta, dirigida por los reporteros españoles Carles Bosch y Josep
M. Doménech, muestra las vicisitudes de varios inmigrantes cubanos
en EEUU
El documental español Balseros, que muestra las vicisitudes
en Estados Unidos de varios
inmigrantes cubanos, se encuentra entre los preseleccionados para la categoría
de aspirantes al mejor documental en los Oscar.
Aunque no existe un comunicado oficial, la información ha sido filtrada
a la revista del espectáculo 'Variety', que señala varios
de los títulos que han pasado a esta preselección.
De esta lista los miembros del comité de documentales de la Academia
de Artes y Ciencias Cinematográficas elegirán los cinco candidatos
que competirán por el Oscar en esta candidatura. Los títulos
de los cinco candidatos serán dados a conocer de manera oficial
el próximo 27 de enero mientras que el nombre del ganador quedará
desvelado durante la ceremonia de entrega de los premios, el 29 de febrero.
Algunos de los otros títulos que forman parte de esta preselección
son The Weather Underground, Inheritance: A Fisherman's Story
y Charlie: The Life and Art of Charlie Chaplin. Además figuran:
The
Fog of War, The Agronomist, The Bus 174, Capturing
the Friedmans, My Architect, Lost Boys of Suddan, Heir
to an Execution y My Flesh and Blood.
Balseros
está dirigido por los reporteros españoles Carles Bosch y
Josep M. Doménech y ha cautivado al público estadounidense
tras su paso por festivales de cine como el de Sundance y el Human
Rigths Watch de este año, con la historia de estos siete exiliados
cubanos en Estados Unidos.
La
Estrella Digital, 22 de nov, 2003
Filme
cubano compite en el festival francés Tres Continentes
Siete
días y siete noches está dirigida por el cineasta cubano
Joel Cano y forma parte de una trilogía
El filme Siete días y siete noches, del cineasta cubano Joel
Cano, figura en la selección oficial en concurso del 25º Festival
de Tres Continentes, que se inaugura el martes en Nantes y que dedica
una retrospectiva al brasileño Hunberto Mauro y una sección
especial al cine de Centroamérica, informó la AFP.
Coproducción de Cuba, Francia e Italia y filmada en la Isla en el
verano de 2001, Siete días y siete noches es el primer
largometraje de Cano, para el que también ha compuesto la música.
Se
trata del primer episodio de su Trilogía Cubana y cuenta
la historia de tres mujeres de clases sociales distintas, que entrecruzan
sus vidas durante una semana en La Habana. Tres destinos que la cámara
sigue en su deambular urbano en un retrato musical y dramático a
la vez.
Hasta el momento, la cinta ha sido presentada en los festivales de cine
de San Sebastián, en España, y de Toulouse, en Francia.
Joel Cano Obregón (Santa Clara, 1966) es también dramaturgo,
novelista, director teatral y compositor musical. Ha publicado piezas como
Se
vende o Por culpa de una rusa y novelas como La isla de los
quizás (Siruela, 2002).
Fundador de los grupos teatrales Teatro de la Villa, Tres Tristes Teatristas
y Teatro de la Luna, se ha desempeñado igualmente como coreógrafo
y asistente de la puesta en escena en los grupos Ballet Teatro de La Habana
o Teatro Guiñol Nacional. Escribió y dirigió el documental
La
noche de los asesinos, historia de una tragedia.
Además de Siete días y siete noches, según
la AFP, nueve películas aspiran este año al Mongolfière
de Oro, máximo galardón de este festival dedicado a las
cinematografías de América Latina, Asia y África.
Tres latinoamericanas: Ana y los otros, de Celina Murga, y Los
guantes mágicos, de Martin Rejtman. Las otras siete son asiáticas.
África está ausente de la selección en concurso, como
sucedió también el año pasado.
El Festival, que se extenderá desde el 25 de noviembre al 2 de diciembre,
rinde homenaje este año, con una retrospectiva, a Humberto Mauro,
primer gran maestro del cine brasileño, cuya obra tuvo una gran
influencia sobre el Cinema Novo. Mauro realizó de 1925 a
1964 largometrajes de ficción y documentales.
El año pasado, Tres Continentes proyectó No hay
tierra sin dueño, de Sami Kafati, el primer largometraje filmado
en Honduras. Este año, se propone continuar la exploración
del cine de la región, con una selección de películas
de Costa Rica, Guatemala, Honduras, El Salvador y Panamá, que van
desde la costarricense El Retorno, de Rómulo Bertoni, realizada
en 1926, hasta la guatemalteca Uraga, de Ana Carlos y Guillermo
Escalón, realizada en 2002.
Tres
Continentes se propone ser "más que nunca un festival de descubrimiento",
con la presentación de directores jóvenes, pero también
de retrospectivas de filmografías desconocidas, según declara
Philippe Jalladeau, codirector del evento junto con su hermano Alain.
Desde 1979, el entusiasmo de los dos directores permitió hacer conocer
en Europa la obra de grandes cineastas del Sur. La edición de 2003
repasará este cuarto de siglo de descubrimientos, presentando veinte
de las películas premiadas en las ediciones pasadas.
Esta 25ª edición exhibirá también un panorama
de Bollywood, los grandes estudios de producción de la India. Los
organizadores hacen hincapié en los periodos innovadores -los años
treinta y cincuenta- del cine popular indio, y su exuberancia melodramática.
Otra retrospectiva será consagrada al cine chino.
Pero el más sorprendente panorama del programa es el de las obras
de ficción nigerianas rodadas en vídeo, caso particular de
una industria audiovisual que no se apoya ni en la televisión ni
en el cine. El Festival se propuso encontrar algunas joyas en el océano
de una producción anual de miles de filmes de género que
a menudo mezclan "magia, crítica social y estética de las
telenovelas brasileñas".
Finalmente, el seminario Producir en el Sur se realiza por cuarto año
consecutivo. Los organizadores del Festival anunciaron con orgullo que
dos de los proyectos expuestos en el primer seminario, en 2000, se han
convertido en películas seleccionadas en esta 25º edición
de Tres Continentes.
Encuentro,
26 noviembre, 2003
Meme,
Malena y Luis, ¡qué trío!
Evelio
Taillacq
El segundo tomo del legendario álbum A solas contigo fue
motivo de celebración durante la presentación que tuvo lugar
la semana pasada en el Hoy como Ayer.
''Este disco nos dio mucho más trabajo que el anterior, nos fuimos
complicando con más instrumentos
en los ensayos para el primer y segundo concierto que siempre hago en Miami'',
comenta el compositor, pianista y cantante José Manuel (Meme) Solís
al presentar a la prensa A solas contigo II, en el que lo acampañan
Malena Burke y Luis García.
''Pero también lo disfrutamos mucho'', concluye Solís, que
además dirigió musicalmente esta producción.
Este CD, que tiene a Enrique Reyes como productor ejecutivo y lleva una
foto de Asela Torres en la cubierta, es el segundo inspirado en un legendario
programa radial de igual nombre que hacían en
Cuba Meme, Luis y Elena Burke --a quien está dedicado el proyecto--.
A
solas contigo II incluye más producción y se agregan
otros géneros musicales que se apartan del filin --el movimiento
musical surgido en la isla a finales de la década de 1940 y que,
influido por el jazz y el blues, renovó las armonías y la
manera de interpretar el bolero y la canción cubana. Ese es el caso
de Tributo al chachachá, un sorprendente popurrí que
incluye clásicos del creador de ese ritmo, Enrique Jorrín,
como Silver Star y Nada para ti, además de, el no
menos clásico, El Bodeguero, del flautista Richard Egües;
un número del disco donde sobresale el talento del flautista René
Lorente. En el primer corte aparece un Tributo a Los Panchos, con
la guitarra de Amed Barroso, en el que recorren con notable buen gusto
interpretativo éxitos del famoso trío, como Sin ti,
de Pepe Guizar; Lo dudo, de Chucho Navarro; Amorcito corazón,
de Urdimala y Esperón, y Sin un amor, de Alfredo Gil y Navarro.
''Con
este disco creo haber logrado uno de mis más grandes anhelos, pues
he tratado, al igual que Malena y Luis, de mostrarles un A solas contigo
variado y diferente'', expresa Solís en las notas del disco y marca
la diferencia de la primera entrega, pero destacando que no pretende perder
la "esencia y estilo de lo que fue el primer disco''.
Lo cierto es que en el montaje de voces dirigido con mano maestra por Solís,
que en Cuba y en su exilio en Estados Unidos ha brillado como director
de sus agrupaciones vocales, se siente una búsqueda más vibrante
y por momentos más moderna, aunque menos íntima. Para el
empeño cuenta, como en el anterior álbum, con voces formidables
para acoplarlas, modularlas y destacarlas en los juegos armónicos.
La potencia, el hermoso timbre y la musicalidad de Burke, que tiene varios
solos impresionantes, se hace sentir en difíciles temas como Lloviendo,
de Adolfo Guzmán y de José A. Buesa; Idilio, de Augusto Tariche;
Qué
será el amor, de Fernando Mulens, y Pecado nuevo, de
Martínez y Morales, canciones que grabara su madre, Elena Burke,
a finales de la década de 1950 y la de 1960.
Uno de los mayores aciertos del disco es la selección de canciones,
sobresaliendo la mezcla de temas como La canción de mis canciones,
No
vale la pena y Vieja luna, de Orlando de la Rosa; En nosotros,
de Tania Castellanos; Dime si eres tú, de Portillo de la
Luz, y No puedo ser feliz y Libre de pecado, de Adolfo Guzmán.
Una buena oportunidad para disfrutar esta magnífica oferta musical
y de la actuación de estos grandes intérpretes en vivo será
el viernes 5 de diciembre a las 9 p.m. en el Teatro Trail (305 534-7615),
donde el director artístico de Solís, el coreógrafo
Félix Romeo, ha concebido --mediante videos y proyecciones fotográficas--
una semblanza de la carrera de Solís y de la influencia que ejercieron
en su trabajo divas de la canción como Elena Burke, Moraima Secada,
Olga Guillot y Alba Marina.
El
Nuevo Herald, 26 noviembre, 2003
LAS
NINFAS
GRAN
ESTABLECIMIENTO DE ROPAS
De
R.
Maristany y Comp.
Obispo
69 y 71, esq. Habana
Casa
Fundada en 1836
La
más antigua de su ramo en La Habana.
Especialidades:
Lienzos
y sedas catalanas
Trajes
de miliciano (especialmente diseñados para los Domingos de la defensa.
Se incluye, como
cortesía de la casa, la boina de exquisito tafetán coreano,
regalo de Kim Il Sun).
Simpáticos
disfraces patrióticos -- de mambí, de rebelde -- para sus
niños, y hasta un lindo manual con sugerencias sobre cómo
imitar bigotes y patillas.
Olanes
ingleses
Bordados
suizos
Novedades
y estampados franceses
Tapeticos
para su centro de mesa (importados de la calle 8) con un elegante bordado
a croché en el que se lee: No Castro, No Problem.
Para
su niña, a punto de celebrar sus quince abriles en Coral Gables,
tenemos un lindo jueguito que incluye aro, balde y paleta (el balde es
color violeta; el aro es color de fuego), de La Edad de Oro, Inc. Lacitos
de organdí para realce de los cabellos de las damas cubanos.
Banderitas
de seda cubanas, norteamericanas, chinas, rusas y hasta suizas (para los
neutrales). Convierta su traje o su vestido en una firme declaración
de principios. Si lo desea, podemos añadir una virgencita de la
Caridad incrustada en lienzo sobre un fondo azul turquí con una
oración, en letras góticas, a los delfines por la devolución
de Elián.
Tenemos
un amplio surtido de bufandas amazónicas y de camisas de la comunidad.
Cada
domingo subastamos piezas únicas, resultado de las donaciones de
nuestros clientes. Para el próximo domingo anunciamos la subasta
del saquito que Alfredo Guevara llevó tirado por encima al primer
Festival de Cine Latinoamericano, así como un corsé y un
pañuelito que pertenecieron a Marisleysi.
English
Spoken Man
Spricth deusch
On
parle francais Si parla
italiano
El
cubano Carlos Eire gana el Premio Nacional del Libro en Estados
Unidos
El libro Waiting for snow in Havana: Confessions of a Cuban Boy
fue premiado en la categoría de No Ficción.
El escritor y profesor cubano Carlos Eire ha resultado ganador del Premio
Nacional del Libro de Estados Unidos en la categoría de No Ficción
correspondiente a este año, que concede la Fundación
Nacional del Libro de ese país, informó EFE.
El libro Waiting for snow in Havana: Confessions of a Cuban Boy
(Esperando que nieve en La Habana: confesiones de un niño cubano),
publicado por Free Press, recoge las memorias de Eire, quien fue
enviado junto con su hermano a Norteamérica cuando tenía
11 años, en 1962, como ocurrió con otros 14.000 niños
evacuados de la Isla por sus padres.
Eire revela en el libro lo más íntimo de su familia, dedicando
especial atención a su padre, quien, además de juez municipal
y coleccionista de arte, era un hombre que decía ser la reencarnación
del rey
francés Luis XVI.
Profesor de Historia y Religión en la Universidad de Yale desde
1996, Eire ha publicado también From Madrid to Purgatory; the
Art and Craft of Dying in Sixteenth Century Spain y War Against
the Idols: The Reformation of Worship From Erasmus to Calvin, relacionados
ambos con el estudio de las religiones.
El escritor cubano reside actualmente en la localidad de Guilford, en Connectitut.
El Premio Nacional del Libro, entregado por primera vez en 1950 por un
grupo de escritores que buscaban destacar obras excepcionales, es uno de
los galardones más importantes de la industria editorial norteamericana
y está dotado con 10.000 dólares.
Otros escritores premiados fueron Shirley Hazzard, que con la obra The
Great Fire, recibió el premio de Ficción; C. K. Williams
obtuvo el de Poesía con The Singing, y Polly Horvath triunfó
en la sección de Literatura Infantil y Juvenil, con The Canning
Season, todos publicados por Farrar, Straus & Giroux.
Encuentro,
27 noviembre de 2003
Esther
Borja
Pedro
Simón
Esther Borja, la gran dama de la canción lírica cubana, cumple
hoy noventa años. A muchos de sus compatriotas esta noticia parecerá
inesperada, insólita. Y es que en Cuba la presencia de esta artista
se ha tomado durante décadas, como una especie de patrimonio permanente
de la cultura nacional. Sin darnos cuenta, hemos asumido su voz con rasgos
de eternidad, por encima de épocas
y contingencias. Pero no hay duda: ha llegado la artista a una edad considerable,
al menos imponente, y para felicidad de todos lo hace plena de optimismo
y lucidez.
La emblemática intérprete de Ernesto Lecuona, Gonzalo Roig,
Rodrigo Prats y tantos otros representantes de la lírica tradicional
de la Isla, arriba a "sus noventa" con el cariño y respeto de todos
los cubanos, y también de no pocos españoles e hispanoamericanos.
La escritora Fina García Marruz, con su maestría al definir,
nos dice de la cantante: "Es la cálida mediadora, el bello registro
natural..., la voz que no podría ser de otro sitio del mundo ni
de otro tiempo que del suyo".
¿Qué trajo la voz de Esther Borja a la canción cubana,
qué la hizo descollar entre tantas brillantes figuras, y la convirtió
en la intérprete favorita de Lecuona? Perfecta dicción, musicalidad,
dominio del estilo de cada compositor y una voz de color y tesitura enigmáticos,
inconfundible y siempre distinta. Buscando explicaciones sobre ese prodigio
se preguntó un día al maestro Roig - el célebre autor
de Quiéreme mucho y de la zarzuela Cecilia Valdés
-, su opinión: "¿Que si es soprano, mezzo o contralto?
Pues puede ser todas esas cosas, pero es mucho más". Y tenía
razón el viejo maestro, no solo porque en sus palabras aludía
a la ductilidad, el color o la extensión de su voz, sino porque
esta intérprete siempre trascendió en la canción con
algo que no estaba solo en su voz, sino en la fuerza de una distinguida
elegancia, una especial sensibilidad más allá de virtudes
técnicas y musicales.
Muchos
años han transcurrido desde aquel lejano concierto en 1929, en que
siendo una jovencita debutó cantando dos canciones de Lecuona. Importante
sería su trayectoria en la opereta y la zarzuela, pero, sobre todo,
como suprema intérprete de la canción cubana, lo que ha quedado
registrado en sus grabaciones, que son un aporte discográfico invalorable
a la música vocal cubana.
De
su gloriosa carrera artística, Esther Borja atesora innumerables
distinciones: la Orden Félix Varela, el Premio Nacional de Música,
la Medalla Alejo Carpentier, el Premio del Gran Teatro de La Habana. Pero
ostenta un honor más alto y perdurable: su voz es desde hace años
uno de los heraldos de la mejor música de su país, y goza
por ello del respeto y la admiración de todos los cubanos, que en
sus altos valores artísticos y humanos se sienten representados.
Granma,
5 diciembre, 2003
Tropical
tradicional en el Grammy
Nuevamente
nominado Chucho Valdés
Pedro
de la Hoz
Como un hecho sin precedente, indicador del impacto actual de la música
cubana en mercado discográfico mundial, las cinco nominaciones de
la 46ta. edición del Premio Grammy en la categoría Mejor
Álbum Tropical Tradicional correspondieron a fonogramas interpretados
por artistas de la Isla.
Buenos
hermanos, de Ibrahim Ferrer (sello Nonesuch); Poetas del son,
del renovado Septeto Nacional Ignacio Piñeiro (Le Chant du Monde);
Pasado
y presente, del veterano pianista Guillermo Rubalcaba; Barbarito
Torres, del laudista del mismo nombre; y Bajando Gervasio, primer
disco del timbalero Amadito Valdés en calidad de líder (estos
tres últimos de Pimienta Records), no dejaron margen de dudas entre
los miles de votantes de la Academia de las Artes y las Ciencias de la
Grabación. Nuevamente Chucho Valdés aparece en la lista de
nominados por Mejor Álbum de Jazz Latino, dada a conocer
ayer en la localidad californiana Beverly Hills, esta vez con su más
reciente entrega New conceptions (Blue Note). Otros músicos
cubanos, entre los que se cuentan Los Muñequitos de Matanzas, el
pianista santiaguero David Virelles, Bobby Carcassés, el conjunto
cienfueguero Los Naranjos, Tata Guines y el grupo vocal Desandann, colaboraron
con la flautista canadiense Jane Bunnet en Cuban Oddysey, que clasificó
también en esta categoría.
Los
premios se darán a conocer el próximo 8 de febrero.
Granma,
6 diciembre, 2003
Crecimiento
de la UNEAC y del Partido en la provincia de Matanzas
La Habana (L.H.E). El compañero José María Heredia
recibió el pasado viernes, y en sesión solemne, el carné
que, por la cara a, lo acredita como miembro honorario-vitalicio-voluntario
como el chino, de la UNEAC (Unión de Estos Escritores Sí,
pero Aquéllos No, de Cuba) y, por la cara b, como
miembro (es)forzado del Partido Comunista de Cuba. La entrega, o, mejor;
la imposición de semejante honor tuvo lugar durante el último
crecimiento de ambas organizaciones políticas, masivas y revolucionarias.
Tenemos que decir aquí, para que los méritos del compañero
Heredia resalten aún más, que de 185 compañeros procesados,
sólo Heredia fue capaz de vencer el difícil escrutinio de
toda su biografía política a que lo sometió la prestigiosa
dirección de la UNEAC.
La actividad política dio inicio con un coro de pioneros amaestrados
que cantaron las notas del Himno del desterrado con música
de Amaury Pérez, y con respaldo del coro de la CTC. A continuación,
Miguel Barnet hizo una estremecedora interpretación de aquellos
versos que Heredia le dedicara a su caballo, y que, dadas las cualidades
histriónicas del conocido escritor cubano, resonaron muy fuerte
en los corazones de los presentes:
Amigo
de mis horas de tristeza,
ven,
alíviame, ven. Por las llanuras
desalado
arrebátame, y perdido
olvide
yo mi desventura fiera...
En
efecto, de fuerte, de muy fuerte, y de arrebatodora -- quizá hasta
del destape de sus condiciones de declamador -- habría que calificar
la interpretación de Barnet. A continuación, Hassam (el presidente
de la FEU) leyó un comunicado enviado por los cinco en los que se
expresa el orgullo patriótico que siempre les inspiraron los versos
de Heredia. Un estudiante de la FEEM, Yunio Yernányez, le impuso
al homenajeado la medalla de su organización y le entregó
la llave de la ESBEC, recientemente inaugurada, José María
Heredia. Finalmente, el Coro de la Canturría Coramina interpretó
La
Estrella de Cuba. El momento más emotivo, sin embargo, tuvo
lugar cuando el compañero Heredia rompió la carta que le
había enviado a Tacón y, en un magnífico dueto con
López Sacha, cantó: Yo me quedo.
A la ceremonia asistieron también Eduardo Heras León (presidente
del comité de base que evaluó los aportes del compañero
Heredia a esta sociedad nuestra, de nosotros), Pablo Armando Fernández,
Silvio Rodríguez, y el biógrafo del poeta: Ángel Augier.
El único momento difícil se produjo cuando a Heredia se le
ocurrió preguntar por el Pan de Matanzas, y el ministro pensó
que se refería al pan... de Matanzas. Más tarde, Heredia
fue llevado a conocer de cerca los triunfos de la Revolución, y
a Elián González, quien -- le dijeron -- había sobrevivido
en el mar gracias a una medallita con la efigie suya que llevaba en el
pecho.
Finalmente, todos los asistentes se dirigieron al hogar de Cintio Vitier
y de Fina García Marruz donde se cantó el Te Deum
y Heredia fue coronado con la Orden de lo Cubano en la Poesía.
Emocionado, estremecido, visiblemente excitado, Heredia repetía
con la mirada en blanco: "las palmas, ay, las palmas deliciosas!!!
Ese fue el recuerdo suyo que más grabado se nos quedó a muchos
de los que tuvimos el privilegio de estar de compartir ese momento con
él: el de unas palmas tremendas, cubanísimas, revolucionarias,
fieles, erguidas, erectas, fabulosas!!!
Más adelante ampliaremos nuestro reportaje sobre el regreso de Heredia
a Cuba. ¡Manténgase informado!
Falleció
Rubén González, pianista del Buena Vista Social Club
El
cadáver de una relevante figura de la música cubana, quien
falleciera ayer en la tarde, estará expuesto en la funeraria de
Calzada y K hasta las 4:15 pm, cuando partirá el cortejo fúnebre
hasta la Necrópolis de Colón
José
Luis Estrada Betancourt
La pianística cubana está de luto. Murió el maestro
Rubén González. La misma artrosis que lo aquejaba y que él
espantaba con solo acercar sus virtuosas manos al teclado, ha apagado a
la genialidad,
al gran músico, a la leyenda. Hoy, cuando sea sepultado en el Cementerio
de Colón, quedará en sus coterráneos una sensación
de tristeza tan grande como la que emanaban de los preludios de Chopin
y los boleros que tanto le gustaban.
La misma artrosis que desde hace ya algún tiempo lo mantenía
en cama, lejos del escenario, condujo a un paro cardiorrespiratorio, después
de dañar sus pulmones y riñones. El gran Rubén González,
no solo fue nominado al Grammy, sino que entre otras distinciones
lucía con orgullo la orden Félix Varela, que guardaba con
celo, como también conservaba sus notas de la Academia Santa Cecilia
de Cienfuegos del año 1937 donde se graduó de piano.
Ni la tardía fama internacional pudo cambiar a este hombre que naciera
hace 84 años en Encrucijada, entonces un pueblito cercano a Santa
Clara. Sus propias palabras hablan de una sencillez injustificada en un
músico que interpretaba las melodías, como pocos, a contratiempo,
con frases musicales inconcebibles y llenas de dificultades rítmicas.
“Hay quien cree - decía en una entrevista - que porque es muy buen
músico, más o menos famoso ya no se habla con la gente. No,
no. Yo hablo con todo el mundo. Con cualquiera. Y he tenido amigos en Chile,
en Argentina, en Venezuela... en todas partes, y lo menos que he hablado
es de que yo toco el piano. Más vale así. No se puede uno
creer superior, porque a la larga es mentira. Cuando uno se queda solo
no es pianista ni famoso ni nada. Si la gente dice que eres maravilloso,
bien, y si no lo dice, bueno. Lo que me interesa a mí es tocar lo
mejor posible. Entonces me siento dichoso, sin problema ninguno”.
Así era Rubén González, quien comenzó sus estudios
de piano a los siete años y tocara en agrupaciones emblemáticas
como la orquesta América, la Jorrín, la de Arsenio Rodríguez,
el Conjunto Camayo... Él fue incansable, de esos músicos
a quienes ni los años pueden retener en casa. “No me gustaba estar
cruzado de brazos sin hacer nada, apuntaba, pero tampoco perderme en el
montón”. Y nunca lo fue. Su nombre figura junto a imprescindibles
dentro de la historia de la música cubana como Peruchín,
Lilí Martínez Griñán, Anselmo Sacasas, José
Ramón Palma, Lino Frías o Cabrerita.
Melodías
del río y Como siento yo, sus queridas composiciones, ya no abrirán
más sus aplaudidos conciertos por el mundo. Por suerte, aunque se
perdió un (seguramente) buen médico -estudió esta
carrera en la Universidad de La Habana hasta el quinto año-, el
reclamo de la música lo atrajo hasta el sabroso tumbao. Sin él
posiblemente Buena Vista Social Club hubiera sonado diferente
Juventud
Rebelde, diciembre 9, 2003
La
vitalidad del crítico
José
Olivio Jiménez (1926-2003)
Luis
Antonio de Villena
Hombre de genio, pero absolutamente amigo de sus amigos, José Olivio
Jiménez nació en Santa Clara (Cuba) el 29 de octubre de 1926.
De joven estudió y se graduó en La Habana - cuya vida nocturna,
de aquellos tiempos, recordaba siempre encantado - y vino a Madrid, en
1952, a postgraduarse. Por entonces (o poco después) conoció
a Carlos Bousoño y a Francisco Brines, que
serán siempre dos de sus mejores amigos españoles. El gran
afán de José Olivio - muy bien cumplido por su parte - fue
siempre acercar la poesía en español, de las dos orillas
del Atlántico. Creyó José Olivio (y lo practicó,
que es lo más importante) en un hispanismo integral. Aunque ya había
vivido mucho fuera de Cuba - pero sus primeros artículos y textos
de crítica literaria aparecieron en revistas de la isla - en 1962
abandonó su patria definitivamente. Hombre de talante muy liberal
en todo (también en la moral) a José Olivio no le gustó
el rumbo totalitario que vio en la Revolución. Pero tampoco militó
- entonces - en las filas del anticastrismo. Simplemente se quedó
aparte. Marchó a Estados Unidos y allí -instalado en Nueva
York- fue muchos años profesor de Lengua y literatura españolas.
Alcanzó el máximo grado académico (Full Profesor)
en su Universidad, Hunter College, con el que se jubiló. Entonces
vino a vivir a España, como deseó siempre. Aunque en realidad
José Olivio jamás dejó de venir, pues aquí
pasó casi todos los veranos. Sus amigos - frecuentemente poetas,
pero también gente común y corriente, José Olivio
detestaba la pompa - sabemos lo cordial
y
divertido que era trasnochar con él, hablando de todo, incluido
el sexo y la poesía. Por desgracia, en los últimos dos años,
diversas dolencias lo mantuvieron muy retirado.
Para muchos poetas de mi generación José Olivio Jiménez
fue el autor de la espléndida Antología
de la poesía hispanoamericana contemporánea editada por
vez primera en 1971 y que se fue ampliando hasta la octava edición
en el año 2000. A José Olivio le gustaba escribir de sus
amigos, porque vinculaba poesía y amistad. Y así su primer
libro Cinco poetas del tiempo (1964) hablaba, aparte de Cernuda,
de cuatro grandes amigos suyos: Vicente Aleixandre, José Hierro,
Carlos Bousoño y Francisco Brines. Aunque su generación (su
mundo) era el de la Generación del 50, prologó y trató
a muchos novísimos: Antonio Colinas, Guillermo Carnero o quién
esto escribe, mezclados con Claudio Rodríguez o los poetas antedichos.
Esa reunión (con cubanos, como Gastón Baquero) se ve en su
gran libro Diez años de poesía española (1960-1970)
de 1972. Otras obras suyas - además de artículos
y antologías, como las varias consagradas al Modernismo, otra de
sus querencias - son Estudios sobre poesía cubana contemporánea
(1967), Antonio Machado y la poesía española de postguerra
(1975) o Vicente Aleixandre: una aventura hacia el conocimiento
(1982) muy ampliado en la versión definitiva de 1998. El último
trabajo publicado por José Olivio fue La poesía de Francisco
Brines (2001). Parte de su obra ensayística publicada en revistas
y periódicos, no está aún en libro. La poesía
española debe mucho a José Olivio Jiménez. Sus amigos
nunca olvidaremos ni su generosidad ni el buen saber hacer del maestro.
El sabía que la poesía potencia la vida. Y amó la
poesía porque amó vivir, o a la inversa, que da lo mismo.
Otorgan
a Juan Formell el Premio Nacional de la Música
Formell
ganó el premio entre rivales como la cantante Celina González,
el intérprete Lázaro Ross y el declamador Luis Carbonell,
entre otros
AFP/ La Habana. Juan Formell Cortina, compositor, bajista y director de
la orquesta Los Van Van,
fue seleccionado el miércoles para el Premio Nacional de la Música
de Cuba en el 2003, según informó el presidente del Instituto
de la Música, Abel Acosta.
Formell, de 61 años de edad, ganó el premio entre fuertes
rivales nominados como la cantante de música campesina, Celina González,
el intérprete de ritmos lucumí y arara (folclor), Lázaro
Ross, y el declamador Luis Carbonell, entre otros.
Después de tocar en varias agrupaciones como bajista, en 1968 ingresó
en la charanga de Elio Revé, de donde salió un año
después para fundar su propia agrupación, Los Van Van,
con la que obtiene una gran aceptación popular, tanto dentro como
fuera de Cuba y gana un premio Grammy.
Compositor
fundamentalmente de música bailable, en su amplio repertorio se
encuentran piezas como Marilú, De mis recuerdos, Sandunguera,
Chirrín
chirrán, El buey cansa'o y Muévete, entre
otras. En el año 2002, el Consejo de Estado de Cuba le confirió
la orden Félix Varela por "su larga y destacada trayectoria artística,
los aportes realizados en el campo de la música, la constante lucha
por la defensa de los valores culturales de nuestra nación y por
su labor altamente creadora para el disfrute de nuestro pueblo, lo que
ha contribuido al enriquecimiento de nuestra cultura nacional".
Encuentro,
18 diciembre, 2003
Premios
Coral del XXV Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano
FICCIÓN
Primer
Premio Coral: Suite Habana, de Fernando Pérez
(Cuba)
Premio
Especial del Jurado: Carandirú, de Héctor
Babenco (Brasil)
Segundo
Premio Coral: B-Happy, de Gonzalo Justiniano (Brasil)
Tercer
Premio Coral: Kamchatka, de Marcelo Piñeyro (Argentina)
Premio
Corales de Honor: Leo Brouwer (Cuba), Constantin Costa Gavras (Grecia),
Nelson Rodríguez (Cuba)
Mejor
Dirección: Fernando Pérez, por Suite Habana
(Cuba)
Mejor
Actriz: Manuela Martelli de B-Happy (Chile)
Mejor
Actor: Lázaro Ramos de El hombre que copiaba (Brasil)
Mejor
Guión: Marcelo Piñeyro, por Kamchatka (Argentina)
Mejor
Fotografía: Walter Carvalho, por Amarelo Manga
(Brasil); Mención: Willi Behnish, por Extraño (Argentina)
Mejor
Montaje: Alex Zito, por Hoy y mañana (Argentina)
Mejor
Dirección de arte: Kiti Duarte, por El hombre del año
(Brasil)
Mejor
Música: Edesio Alejandro y Ernesto Cisneros, por Suite
Habana (Cuba)
Mejor
Banda Sonora: Edesio Alejandro y Fernando Pérez, por Suite
Habana (Cuba)
DOCUMENTAL
Mejor
Cortometraje de ficción (ex aequo): La cumbre,
de Jorge Fons (México) y Masimetiro, de
Sebastián Carreras (Argentina).
Primer
Premio Coral (exaequo): Bus 174, de José
Padilha (Brasil) y Raymundo, de Ernesto Ardito y Virna Molina
(Argentina)
Segundo
Premio Coral: Tlatelolco: las claves de la masacre, de
Carlos Mendoza (México)
Tercer
Premio Coral: Yo no sé qué me han hecho tus ojos,
de Lorena Muñoz y Sergio Wolff (Argentina)
Menciones:
Edificio
Master, de Eduardo Coutinho (Brasil), Habana Abierta,
de Arturo Sotto y Jorge Perugorría (Cuba) y Trelew,
de Mariana Arruti (Argentina)
Mejor
documental de un realizador no latinoamericano sobre América Latina:
Volver
a vernos, de Paula Rodríguez (Alemania-Chile)
Mención
Especial al documental de un realizador no latinoamericano sobre América
Latina:
La identidad despierta, de Yolanda Prieto (España-Perú)
ÓPERA
PRIMA
Premio
Coral:
Amarelo Manga, de Claudio Assis (Brasil)
ANIMACIÓN
Primer
Premio Coral: Más vampiros en La Habana, de Juan
Padrón (Cuba)
Segundo
Premio Coral: A pesar de todo, de Walter Tournier (Uruguay)
Tercer
Premio Coral: El sueño de Ramona Montiel, de Liliana
Romero y Norman Ruiz (Argentina)
Mención:
Verde
que te quiero, de Tomás Welss (Chile)
CARTEL
Mejor
Cartel Cinematográfico: Suite Habana, de Eduardo
Moltó
GUIONES
INÉDITOS
Premio:
Madeinusa,
de Claudia Llosa Bueno (Perú)
Mención:
La
edad de la peseta, de Arturo Infante Vieiro (Cuba)
OTROS
PREMIOS
Premio
de la FIPRESCI: Suite Habana, de Fernando Pérez
(Cuba)
Premio
de la OCIC: Carandiru, de Héctor Babenco (Brasil)
Mención:
Cautiva,
de Gastón Birabén, (Argentina)
Premio
de la popularidad: Carandirú, de Héctor
Babenco (Brasil)
Premio
Glauber Rocha de la prensa extranjera acreditada en el Festival, otorgado
por Prensa Latina: Carandirú de Héctor Babenco
(Brasil)
Mención
Especial: Suite Habana, de Fernando Pérez (Cuba)
Premio
La Vigía, otorgado por la sub-sede de Matanzas: Roble
de olor, de Rigoberto López (Cuba)
Premio
otorgado por el Círculo de Cultura de la Unión de Periodistas
de Cuba (UPEC): Suite Habana, de Fernando Pérez
(Cuba)
Premio
de la Asociación Cubana de la Prensa Cinematográfica:
Suite
Habana de Fernando Pérez (Cuba)
Premio
Universidad de La Habana: El juego de Arcibel, de Alberto
Lecchi (Argentina)
Premio
de la revista Revolución y Cultura:
Así como soy,
de Carlos E. León (Cuba)
Premio
El Mégano otorgado por la Federación Nacional de Cine
Clubes de Cuba: Suite Habana, de Fernando Pérez (Cuba);
Mención:
Habana
Abierta, de Arturo Sotto y Jorge Perugorría (Cuba)
Premio
documental Memoria, otorgado por el Centro Cultural Pablo de la Torriente
Brau (ex-aequo): Raymundo, de Ernesto Ardito y Virna
Molina (Argentina) y Bus 174, de José Padilha (Brasil);
Menciones:
Trelew,
de Mariana Arruti (Argentina) y
Yo no sé qué me han
hecho tus ojos, de Lorena Muñoz y Sergio Wolff (Argentina);
Reconocimiento
especial:
Suite Habana, de Fernando Pérez (Cuba)
Premio
Sara Gómez, otorgado por el Centro Nacional de Cultura Comunitaria:
Bola
de nieve, de José Sánchez-Montes (España);
Reconocimiento:
Mini
Cine Tupy, de Sergio Bloch (Brasil);
Premio
Casa de las Américas: Carandirú, de Héctor
Babenco (Brasil)
Premio
de Cinematografía Educativa: Roble de olor, de
Rigoberto López (Cuba); Mención: Bajo
el cielo de Orión, de Fernando Santiago Muñoz (España)
Premio
del Proyecto Palomas: Alfredo Guevara
Premio
Caminos del Memorial Martin Luther King Jr: Suite Habana
de Fernando Pérez (Cuba)
Premio
Roque Dalton, de la emisora Radio Habana Cuba: Carandirú,
de Héctor Babenco (Brasil) |