| Una
dolorosa noticia: muere el crítico, teatrólogo, escritor
y periodista Juan Carlos Martínez
Casi cuando nos encontrábamos al cierre de esta edición de
La
Habana Elegante recibimos, a través del amigo Alberto Sarraín,
la dolorosa noticia del fallecimiento de Juan Carlos Martínez. La
nota de Sarraín, emotiva y, con sobrada razón, marcada por
la indignación ante la indiferencia que rodeó a Juan Carlos
en los años previos a su muerte, no necesita ningún comentario
nuestro. Sin embargo, sí queremos hacer notar que el gesto de Sarraín
-- por cierto, nada inusual en él -- confirma que todavía
hay razones para la esperanza de que la "indiferencia" no sea nunca, entre
nosotros, ni definitiva, ni quien diga la última palabra. A continuación
reproducimos la nota de nuestro amigo:
"Estimados
amigos: cumplo la penosa tarea de informarles de la muerte de nuestro hermano
Juan Carlos
Martínez. En la mañana de hoy (primero de febrero del 2001),
en un hospital de Nueva York, falleció Juan Carlos, un brillante
crítico, un talentoso teatrólogo, un excelente escritor y
periodista que estuvo al lado del proyecto de La Ma Teodora desde
su creación. De él tenemos las valoraciones más hermosas
de nuestro trabajo.
Para
vergüenza nuestra, Juan Carlos no consiguió trabajo permanente
en Miami, ni como escritor, ni como maestro. Su dolencia tuvo que ser atendida
"in extremis", como indigente, en un hospital de la playa, de donde tuvo
que ser trasladado por sus compañeros maestros de Nueva York hacia
esa ciudad. Lleno de dolor, de impotencia, viendo florecer la frivolidad
y la tontería a mi alrededor, envío un pensamiento de amor
a Juanco, seguro de que ahora se encuentra en el sitio a donde van los
buenos artistas, aquellos que han venido a celebrar la vida. Les invito
a tener una oración para Juan Carlos Martínez, y un pensamiento
para todos los otros artistas vivos que, llenos de talento y oficio, perecen
poco a poco a la vida del arte por falta de trabajo y de oportunidades.
Mi pésame para todos que hemos perdido a un gran hombre. Alberto
Sarraín.
Llamado
de La Habana Elegante
Nos dirijimos a los lectores de esta revista para que nos ayuden a preservar
la memoria de La Habana, en particular, y de Cuba, en general. Todo aquel
que posea una o más fotografías de la ciudad
o de cualquier lugar del país, puede hacérnosla llegar para
que entren a formar parte de nuestros archivos y, como es natural, de las
ofertas mismas de la revista. Nos comprometemos a darles a estas personas
el correspondiente crédito por sus aportes, y recibirán una
carta de gratitud de nuestra redacción. Nos interesan TODAS las
fotos que tengan el mínimo de calidad indispensable para ser utilizadas
en internet. Pueden escanearlas y hacérnoslas llegar en attachements,
o pueden enviar la foto misma, con la seguridad de que les serán
devueltas en un plazo de una semana. Tenemos particular interés
en fotos de La Habana de fines del siglo XIX, de la época Republicana
y, también, de la época actual. Comparta sus memorias, sus
recuerdos, con todos nosotros. Ayúdenos a preservar la memoria,
el recuerdo de la ciudad.
La Redacción
Poemas
al margen
por
Mercedes Santos Moray
En la colección Ateneo, y en el rubro de poesía, espacio
editorial al cuidado del ministerio de Cultura de Cuba y auspiciado por
el Fondo de Desarrollo de la Educación y la Cultura, acaba
de aparecer y de presentarse, en La Habana, un verdadero suceso editorial
que enriquece no sólo las letras de la Isla, sino las de la lengua
española, por tratarse del último cuaderno estructurado personalmente
por Eliseo Diego con sus textos.
Poemas al margen, con nota en la solapa del crítico cubano Enrique
Saínz, es una colección singular donde el Premio Juan Rulfo,
y autor de En la calzada de Jesús del Monte, nos brinda aquellos
espacios suyos, entre los más personales, cuajados por la mirada
íntima con que el poeta solía tocar las experiencias, los
sucesos y las cosas de su entorno, dotándolas de un oscuro esplendor.
He
visto caer las hojas del ansioso Noviembre
con
la belleza oscura de un gesto irreparable.
Y
en cada hoja he visto caer el peso leve
de
todo lo creado.
He
visto, en fin, caer las hojas
del
ansioso Noviembre que nos ama.
Una de las voces más puras de la poesía cubana de todos los
tiempos, la de aquel hombre hermosamente
íntimo que un día me honró, también con su
amistad, vuelve a cobrar vida y es cántico compartido cuando la
cuartilla se puebla de la tinta y el papel respira con el aliento asmático
del bardo para decir las luces y las sombras, la perspectiva de su pupila
y el habla de aquella garganta suya donde la cadencia tenía, en
sordina, una resonancia de candorosa belleza.
Leer la obra de un hombre sencillo y sinceramente bueno, "capaz de crujir
como un barco a la deriva con la mansedumbre del olvido", como lo hicieron
también Pedro Salinas, Octavio Paz o Jorge Luis Borges, es como
estar tocado por la gracia infinita en el tránsito hacia una muerte
que es vida y nunca tumba.
Esta cuidadosa edición, trabajada con verdadero esmero, salva póstumamente
textos inéditos que ahora cobran la angustiosa certidumbre de una
verdad compartida, multiplicada como los panes y los peces, con la misma
generosidad con que el autor engendraba silenciosamente cada verso al compás
de sus propias resonancias íntimas.
Si algún poema resume como una queja estas composiciones suyas y
nos develan nuevamente su acento, es éste:
Regreso
Vuelvo
de un largo viaje a casa,
¡qué
familiar me va a ser todo!
La
sombra de los mangos y los grandes,
qué
grandes algarrobos.
Pero
de pronto a la memoria
viene
lo extraño que fue siempre todo:
las
sombra de los mangos y los grandes,
increíbles
algarrobos.
No
hay que salir nunca de casa,
todo
es al fin tan lejos como todo.
La
luz y la penumbra de esta vida,
el
pino, el algarrobo.
El
Bosque de Bolonia
El afamado Bosque de Bolonia
abre sus puertas al Año Nuevo con un espléndido surtido de artículos
de fantasía que acaba de recibir, de lo más selecto que manda
a Cuba la industria europea. El Bosque de Bolonia cuenta con
jóvenes, pero experimentados empleados empeñados en satisfacer
el gusto de sus clientes, por más exigentes que éstos sean.
Si no me creen, vayan y pregunten por el mulato conocido por "La lluvia
de Oro", o por la mulata "La Cecilia", o por la negra conocida como "La
volanta". Y si prefieren un trato asiático, pregunten por
"El pabellón de Oro". No se arrepentirán.
La
Isla en su tinta: nueva antología de la poesía cubana
"No hay una antología que garantice a nadie un lote en ese dudoso
camposanto de la eternidad¨. Esta
sentencia, refutación aparente de toda antología, figura
paradójicamente en el prólogo de la nueva antología
de la poesía cubana preparada por Francisco Morán Llull.
Cocinada a fuego lento, adobada con mano amorosa y servida con todos los
hierros, La isla en su tinta es un libro hermoso. Hermoso,
por la presencia física del libro, con la finura que se espera de
Verbum y la portada de Arturo Montoto. Hermoso, por la abundancia y la
calidad de los textos que reúne. Hermoso, en fin, porque está
estructurado, no con el compás de un académico, sino con
la vehemencia de un poeta.
El libro fue presentado el pasado 23 de enero en el Latin American Art
Museum de Miami. Hubo acalorados debates; podemos predecir desde ahora
que La isla... podrá ser aplaudida o atacada, pero nunca
pasada por alto.
"Una antología no es un panteón", continúa diciendo
Morán en su prólogo, "ni es la sala del castillo donde se
velan las armas del talento poético. Eso se hace en un espacio mucho
más humilde: en las ventas solitarias de la página en blanco."
Tiene razón, de nuevo, el prologuista. Pero podemos añadir:
una antología es también un intento de llenar un vacío,
de satisfacer un hambre, y, en última instancia, de añadir
un objeto hermoso más al universo, a thing of beauty. Demos
gracias a Francisco Morán, no sólo por su esfuerzo, sino
por los hermosos frutos de ese esfuerzo.
Las
Visiones
de Odette Alonso
La Habana Elegante agradece a nuestra compatriota Odette Alonso el
envío de su cuaderno de prosa poética
- Visiones - que publicara recientemente la editorial mexicana Narrarte.
Odette nació en 1964 en Santiago de Cuba. Poeta y narradora,
es licenciada en filología. Entre sus publicaciones se destacan
los poemarios Enigma de la sed (Cuba, 1989), Historias para el
desayuno (Cuba, 1989), Palabra del que vuelve (Cuba, 1996) y
Linternas
(1996). Este último título puede ser consultado en
la página web de Letralia, y a cuyo enlace - recordamos a nuestros
lectores - puede accederse desde la página de inicio de nuestra
revista. El libro Insomnios en la noche del espejo, con el
que Odette ganara el Premio Internacional de Poesía “Nicolás
Guillén”, de 1999, será publicado por Mantis Editores
y por el Instituto para la Cultura y las Artes de Quintana Roo.
Antologías de poesía y narrativa en Cuba, México y
otros países, han acogido los trabajos de nuestra simpática
amiga. Es miembro de la UNEAC y de la Unión de Mujeres
Escritoras de las Antillas. Reside en México desde 1992.
Por nuestra parte, esperamos ansiosos la edición de Insomnios
en la noche del espejo para disfrutar de la excelente factura de la
poesía de Odette.
De
visita en el Museo Nacional
(fragmento)
por
Shelly P. Mayán
Fotos
Duquesne
El museo se mudó completo; no existen noticias de que anteriormente
haya ocurrido algo así en ninguna parte. La restauración
del inmueble así lo requería, de modo que una mañana
sus trabajadores trasladaron a sitio seguro 47 628 obras, con la paciencia
de un hormiguero experimentado. Y el viejo Palacio de Bellas Artes
se quedó desnudo, a merced del ojo clínico del arquitecto
José Linares, encargado de proyectar una especie de resurrección
para sus espacios húmedos.
Según su directora, la licenciada Moraima Clavijo, el museo será
una institución cultural no sólo renovada, sino multiplicada,
porque contará con dos plazas expositivas (Bellas Artes y
el antiguo Centro
Asturiano) y un edificio administrativo que facilitarán notablemente
la exhibición tanto del arte nacional como universal, de una de
las colecciones más importantes de Latinoamérica.
Bellas Artes guardará la muestra de arte cubano que comprende
desde los períodos colonial, republicano, las vanguardias y otras
generaciones esenciales de la pintura cubana, hasta las tendencias más
recientes, terminando en el año 2000 con las instalaciones y otros
soportes. De 410 piezas que se exhibían anteriormente, podrán
contemplarse ahora unas 639.
Con su acogedor patio de amplia fuente, la planta baja será
el sitio ideal para la ubicación del conjunto de escultura cubana.
Contará además con una tienda especializada en reproducciones,
postales, afiches, catálogos y libros, referentes a las colecciones
del museo; el anfiteatro, con su tradición de acoger a otras
manifestaciones como la música y el cine, equipado con tecnología
novedosa y una programación estable y de primer nivel, y dos cafeterías
para brindar servicio gastronómico a los visitantes.
Sometido igualmente a una concienzuda rehabilitación, el Centro
Asturiano abrigará la muestra de arte universal, con la exhibición
de arte de la antigüedad, que reúne piezas de Egipto, Grecia
y Roma, y también Mesopotamia y Etruria, muy bien estudiadas y documentadas
por los especialistas, que proceden en su mayoría de la Colección
Conde de Lagunillas.
En sus salas, perfectamente adaptadas a las condiciones de un museo, podrá
apreciarse por primera vez
una muestra permanente de pintura norteamericana, conjunto interesante
de obras del siglo XVIII, y otra de pintura latinoamericana que la Oficina
del Historiador exhibe hoy en el Convento de San Francisco de Asís
a la par de la pintura británica y la papelería japonesa.
Muchas de las piezas que saldrán a la luz en el nuevo plan de exposición
ya no pertenecían a la antigua colección del museo. Esperaban
pacientemente en las bodegas; su estudio se había postergado ante
la imposibilidad de exhibirlas. "Ahora disponemos de un espacio mayor y
los especialistas han hecho una labor rigurosa de investigación
para autenticarlas. Podemos asegurar que todo lo expuesto estará
debidamente documentado", explica a Tribuna la directora de la institución.
Los talleres de restauración, almacenes de insumos y departamentos
de oficinas tendrán mejores condiciones de trabajo en el edificio
administrativo, situado en la esquina de Empedrado y Monserrate, y ya no
robarán espacio a las salas expositivas.
En
el Centro Asturiano
Un reto mayor significan las labores en el monumental edificio del Centro
Asturiano, exponente singular del eclecticismo en Cuba, pues
se usan materiales y técnicas de restauración inusuales en
el país. Los constructores van adiestrándose poco a poco
en ellas, lo que a la larga creará una escuela para el beneficio
de proyectos similares. En opinión del proyectista principal, quizá
no se había acometido antes en Cuba una obra de restauración
tan complicada y diversa, a escala tan enorme como la de su fachada, con
5 000 metros de decoraciones, frisos y otros elementos.
Lo cierto es que el monumental edificio parece transformarse bajo el efecto
de un acto mágico. La adecuación de sus locales al uso museístico
es realizada con sumo cuidado, sin alterar su imagen histórica,
arquitectónica y artística; es por ello que su vista exterior
será preservada totalmente, incluida la carpintería de puertas
y ventanas y la restitución de partes faltantes, así como
la limpieza de los muros.
Al igual que el soberbio salón de actos, el otrora salón
de fiestas del cuarto piso conservará el ambiente original y acogerá
entre sus paredes a la exposición de arte antiguo. El edificio dispondrá
de un sistema de climatización y seguridad integral, al igual que
de una instalación especializada de luces, con la creación
de techos interiores para favorecer la reflexión de la luz y la
instalación de vitrinas de máxima calidad, trabajadas con
iluminación en fibra óptica.
Linares afirma que "el Centro Asturiano estaba en buenas condiciones,
si consideramos que ya tiene 70 años de construido. El deterioro
no era notable; sólo necesitaba un mantenimiento general. La afectación
más grande la encontramos en la caja de la escalera, con las filtraciones
de agua a través del enorme vitral del techo, que con el tiempo
dañaron las estructuras de yeso y las decoraciones".
Museo
escuela
A partir de su reapertura, el Museo Nacional planea convertirse
en un lugar de referencia para los estudiantes de arte, y lograr una vinculación
más estrecha con la comunidad de La Habana Vieja, como ya ocurre
en el resto de las instituciones culturales del municipio gracias al interés
y dedicación de la Oficina del Historiador de la Ciudad.
Contará para ello con una biblioteca especializada, en la que podrán
consultarse unos 120 mil volúmenes, y un salón de medios
audiovisuales equipado con tecnología novedosa.
Además de las exposiciones permanentes, contará con una sala
transitoria que promete acoger en su cartelera lo mejor de la plástica
contemporánea, cubana y universal. Las condiciones que se crean
hoy en sus espacios permiten esta diversificación de sus objetivos
y funciones, propias del museo moderno.
La terminación de las obras civiles está prevista para principios
del 2001. Luego se pondrán en marcha las instalaciones y el montaje
de las exposiciones. En opinión del arquitecto Linares, es muy posible
que en la primera mitad del próximo año el Museo Nacional
de Cuba abra nuevamente sus puertas al público.
Tribuna
de La Habana, 22 de noviembre del 2000
Una
visita a Jaruco
Galantemente invitado por mi muy querido amigo el Dr. Vidal Sotolongo,
Presidente del Recreo de Artesanos de Jaruco, el domingo, en el tren que
sale de Regla a las cuatro menos algunos minutos, y junto con mis compañeros
Aniceto Valdivia, Julián del Casal y Benjamín de Céspedes,
me colé en un carro de primera, con dirección al simpático
pueblo jaruqueño.
Una amable comisión de la Directiva del Recreo nos esperaba en el
Paradero, desde donde nos condujo un coche a la casa criolla, vasta y cómoda,
en que vive el Juez de Jaruco, el distinguido joven Joaquín Ventura
Martínez, quien nos obsequió con un regio banquete, tan bien
servido, como si de ello se hubiese encargado el Louvre.
A las nueve de la noche, después de un agradable paseo por el poético
y tranquilo pueblo, al que han hecho célebre los Chorritos y las
grandezas del antiguo Conde de Jaruco, nos dirijimos al local del Recreo,
sencillo y hasta pobre, pero eso sí, sostenido con entusiasmo por
la más culta sociedad jaruqueña.
El programa de la velada se cumplió punto por punto. El discurso
de presentación fue brillante, lo pronunció el amigo Sotolongo
[...]. Benjamín de Céspedes estuvo muy oportuno en
su peroración [...]
Después nos tocó
el turno a los poetas. Casal recitó unos preciosos versos,
La
canción del polaco; César Elosúa, unas décimas
valientes; el Sr. Terrada unas fáciles quintillas originales, y
yo, unas redondillas, como mías, así, así...
La Srta. Amada Morales [...], cantó con maestría un aria
de Las Hijas de Eva [...]
Después se bailó hasta hora bien avanzada [...]
A la salida del baile, Céspedes y yo, arrastrados por el soñador
Casal, nos dirijimos... ¿a dónde se figuran ustedes?
Pues al Cementerio, situado en una eminencia, desde la que se domina un
hondo valle, sitiado de palmas y laureles. La luna brillaba en lo
alto plateando el paisaje [...]
El
movimiento (des)integrador de Diáspora(s)
A partir de un título que es en sí mismo una negativa rotunda
a homogeneizar la cultura, la revista Diáspora(s)
se ha caracterizado por una consistencia en sus propuestas que la distingue
en el panorama actual de las revistas cubanas. El lector no la encontrará
anunciada en ninguno de los
espacios oficiales de la cultura de la isla (ni en Internet, ni en los
anaqueles de las librerías del Palacio del Segundo Cabo, ni en los
de La Moderna Poesía). Diápora(s)
no figura en las listas de las publicaciones periódicas de Cuba.
Las razones de ese silencio no son difíciles de explicar.
Como ya subrayamos, el nombre Diáspora(s) inscribe
una dirección desafiantemente atomizadora allí donde el resto
de las revistas buscan -- también a partir de sus nombres -- una
totalidad, un absolutismo ("El Caimán Barbudo", "Casa de las Américas",
"Revolución y Cultura", "Conjunto", "La Gaceta de Cuba") y pretenden
ofrecer una lectura homogénea de la cultura nacional (aún
en los casos en que, por momentos, permitan algún que otro rasponazo
en esa totalidad). Diáspora(s) es, en este contexto,
la revista respondona, bocona. No sólo su nombre, sino que
sus cubiertas también se caracterizan por la aridez agresiva del
blanco y el negro. Con un marcado énfasis en el cadáver,
Diáspora(s)
afirma la porosidad corrosiva de la muerte y, pasa de mano en mano, el
helor, la ilegibilidad del hueso y del resto. Tanto su coordinador
(Rolando Sánchez Mejías), como los participantes del proyecto
(Rogelio Saunders, Ricardo Alberto Pérez, Pedro Marqués de
Armas, Ismael González Castañer, José Manuel Prieto,
Radamés Molina y C. A. Aguilera) han mostrado una madurez creadora
que en cada número no hace sino crecer. El último de
ellos, "Diáspora(s) documentos 4/5)", trae, entre
otros textos, los de Sánchez Mejías, Carlos M. Luis, C. A.
Aguilera, Heberto Padilla y Emilio Ichikawa. La Habana Elegante prepara
un dossier de los materiales publicados hasta ahora por Diáspora(s)
para ofrecérselos a sus lectores y contribuir, si bien modestamente,
a la distribución y conocimiento de este meritorio esfuerzo.
Arte
cubano en el Lowe
por
Armando Álvarez Bravo
Crítico
de Arte/El Nuevo Herald
Un año es todo un período de tiempo para una exposición.
Y un año es el tiempo que dedicará el Lowe Art Museum,
de la Universidad de Miami (UM), en Coral Gables, a la muestra From
Modern to Contemporary: Cuban and Cuban-American Art
from the Permanent Collection. La exposición que se inauguró
el 15 de noviembre con una nutrida presencia de artistas, amantes del arte,
coleccionistas, galeristas, académicos y personalidades locales
y del mundo de la creación, se prolongará hasta el 28 de
septiembre del 2001.
El Lowe presenta la muestra como una celebración de la donación
realizada el pasado año por el Museo Cubano de las Américas,
nombre de la institución en que devino tras una prolongada e intensa
polémica el original Museo Cubano de Arte y Cultura. En este
sentido, los organizadores manifiestan que la donación ``que asciende
a más de 500 obras de arte originales, incluye pinturas y dibujos
pocos comunes, documentos históricos, piezas recordatorias relacionadas,
viejas publicaciones y fotografías, artefactos del folklor afrocubano
y una colección de singulares banderas''.
La organización de la muestra, con una nómina de 40 creadores
e integrada por 48 piezas, contó como curador invitado a Juan Martínez,
y el patrocinio del Institute for Cuban and Cuban-American Studies
de la UM y Lucent Technologies. Según el director del Lowe,
Brian Dursum: ``Vemos esta inauguración como el comienzo hacia el
desarrollo de una colección más amplia de arte cubano para
esta comunidad''.
Es decir, el curador trabajó con varios fondos para establecer su
criterio y selección en tema tan amplio como rico y complejo y que
merece --y me doy perfecta cuenta de la limitación impuesta por
los inventarios disponibles en la universidad-- una muestra real y monumentalmente
antológica. Al paso que vamos, con tanta obra cubana verdadera y
de primer orden y significación que hay en el exilio esto es perfectamente
factible.
En este orden de cosas, el curador consigna hizo su selección --y
toda muestra al igual que toda antología es expresión de
un criterio-- a partir de las aproximadamente 280 piezas donadas por la
última junta de directores del Museo Cubano de las Américas.
Ese fondo, que en el marco de la exposición hubiese sido de gran
interés relacionar en su integridad --informa Martínez en
el folleto de presentación de la muestra--, estaba integrado en
lo básico por tres grandes donaciones hechas al Museo Cubano
de Arte y Cultura. Son las del periodista y autor nicaragüense
Eduardo Avilés Ramírez, que fue amigo de muchos grandes del
modernismo cubano residentes en París entre 1924 y 1934, como Carlos
Enríquez, Eduardo Abela, Víctor Manuel y Antonio Gattorno,
y que reunió una serie de piezas y dibujos de sus amigos y contemporáneos.
Otra importante donación fue la de Rafael Casalins, desaparecido
crítico y periodista de El Miami Herald. Esta incluye
ocho pinturas y una escultura de los años 50, debidas al Grupo
Los Once, que postuló la realización de un arte abstracto
carente de mensaje. Para esta muestra se escogieron tres piezas de Los
Once, debidas a Hugo Consuegra, Guido Llinás y Raúl Martínez.
Me alucina pensar que en esa colección no hubiese un Tomás
Oliva.
Explica el curador que el tercer grupo importante de obras de la Colección
del Museo Cubano de las Américas es producto de un llamado
de la última directora de esa institución, Iliana Fuentes,
que solicitó a creadores cubanoamericanos y cubanos recientemente
llegados al país, donaran una de sus obras. Se incluye una selección
de esas donaciones. Son piezas de Gustavo Acosta, José Bedia, Mario
Bencomo, Ana Albertina Delgado, Florencio Gelabert, Rogelio López
Marín (Gory), Silvia Lizama, Laura Luna, Connie Lloveras, María
Martínez-Cañas y César Trasobares.
En la presentación, que consigna la procedencia de las piezas cubanas
de la colección permanente del museo, también se manifiesta
que el Lowe tuvo la suerte de adquirir las obras de arte de la gran
escritora cubana Lydia Cabrera, entre las que hay una colección
de 18 importantes y singulares dibujos de Wifredo Lam. Por otra parte,
el Lowe ha ido adquiriendo obras de arte de cubanoamericanos y cubanos
recientemente llegados a Estados Unidos.
En ese empeño es de destacar el papel que han jugado las donaciones.
Así, las de los galeristas José Martínez-Cañas
y Ann Jaffe; los coleccionistas como Joseph Cantor y Francisco Mestre;
la organización Friends of Art y, por supuesto, los propios creadores.
De este repertorio de donantes figuran en la muestra obras de Carlos Alfonzo,
María Brito, Humberto Calzada, Pablo Cano, Luis Cruz Azaceta, Emilio
Falero, Agustín Fernández, Arturo Rodríguez, Rafael
Soriano y Rubén Torres Llorca.
Todo
esta nómina y presentación se resume en esta declaración
del museo: ``Exhibir los mejores ejemplos de la producción artística
de la República y del arte de la comunidad exiliada posterior a
1960 como una parte integral de la colección global del Lowe
Art Museum, Universidad de Miami, para beneficio cultural y
educacional de toda nuestra ciudadanía''.
No puede ser mejor la intención. Pero para dar mayor dimensión
a ese empeño --enmarcado por los organizadores en la celebración
de la donación del Museo Cubano de las Américas--
varias cosas hubiesen enriquecido la muestra. Así, un catálogo
ilustrado y con un ensayo que examinase el período que abarca la
exposición, acompañado de notas biobibliográficas
y documentación relevante sobre los expositores. La relación
de las obras de la colección cubana del Lowe, que no sólo
es de interés para los visitantes y el público en general,
sino también y mucho para los coleccionistas y potenciales donantes,
así como para los estudiosos y curadores.
De igual manera, hubiera procurado mayor espacio para la colección
de piezas en papel y lienzo ejecutadas antes de 1960, que se han situado
en el Judith and Michael Matus Hall, donde cuelgan obras de Enrique Riverón,
Wifredo Lam, Fidelio Ponce, Carlos Enríquez y otras figuras de rango.
Un espacio en que las obras tengan mayor respiración, como las que
se han expuesto en la Beaux Arts Gallery, donde figuran piezas de
Carlos Alfonzo, Mario Bencomo, María Brito, Humberto Calzada y Agustín
Fernández, entre otros.
Por supuesto, como soñar no cuesta nada (en verdad, soñar
cuesta a menudo demasiado), teniendo en cuenta la gravitación del
Lowe
Art Museum, la dimensión que propone el título de la
exposición, más allá de su propósito celebratorio
inicial o absoluto, hubiese solicitado en préstamo una serie de
obras de nombres fundamentales que deben figurar en un recuento de esta
índole. Vayan unos poquísimos de esos nombres: Alfredo Lozano,
Luis Martínez Pedro, Agustín Cárdenas, Emilio Sánchez
y Baruj Salinas.
Pero con sueños o sin ellos, lo que no cabe duda es que el arte
cubano, con el adjetivo, con la precisión que se le sume, tiene
un rango excepcional.
From Modern to Contemporary: Cuban and Cuban-American Art from The
Permanent Collection puede visitarse hasta el 28 de septiembre del
2001, en el Lowe Art Museum, University of Miami, 1301 Stanford
Drive, Coral Gables. Horario: martes, miércoles, viernes y sábado,
de 10 a.m. a 5 p.m.; jueves, de 12 a 7 p.m.; domingo, de 12 a 5 p.m. Entrada:
adultos, $5.00; personas mayores, $3.00; y gratuita para estudiantes, miembros
y la facultad con debida identificación.
El
Nuevo Herald, 10 de diciembre del 2000
Daisy
la grande
Rolando
Pérez Betancourt
Daisy Granados acaba de obtener el premio a la mejor actuación femenina
en el Festival Internacional Cinemafest,
de San Juan Puerto Rico, por su actuación en Las profecías
de Amanda, de Pastor Vega. Hace unos días, el Festival de
Trieste le otorgó el Premio a la Carrera, galardón
que por segunda vez confiere ese importante cónclave cinematográfico.
Dos
reconocimientos que se vienen a sumar a muchos otros recibidos por la actriz
que allá en los lejanos sesenta, siendo una muchachita, sorprendió
a muchos por el desenfado y dominio escénico exhibidos en el clásico
Memorias
del subdesarrollo.
Los amantes de Daisy, que para satisfacción de Pastor Vega muchos
son a sala oscura, están de plácemes al saber que esta mujer
dotada y la vez pulida por la constancia de su propio esfuerzo, se impone
en escenarios internacionales con la facilidad de los grandes.
Sin perder en atractivo, Daysi ha sabido madurar e impregnarle a cada uno
de sus papeles una fuerza dramática tan cambiante como convincente
y a tono con los requerimientos del argumento. Ella es una de esas rarezas
fílmicas frente a las cuales, por mucha mirilla telescópica
que se le aplique, no importa la historia en la que se encuentre involucrada,
resulta difícil detectarle una nota ilegítima.
De ahí que estos premios, Trieste, Cinemafest, y otros
que vendrán (¡alabadas películas mediante!), no sorprendan
a sus muchos seguidores, sombras reincidentes ellos, butacas tras butacas,
que además se perseguirla por casi cuarenta años con la fidelidad
de los amores posibles gracias al celuloide, se llenan de satisfacción
ahora al ponerse en pie y aplaudirla.
Granma,
24
de noviembre del 2000
De
la Charada China, de las Naranjas chinas, del Señor
Morán, y de otras chinerías
El Sr. Cay (D. Raoul) aseguró
que en el Consulado de China se decían horrores de la charada de
China también; y terminó diciendo que aquellos señores
-- los del Consulado -- lamentaban que la charada de su país se
hubiera aclimatado en éste, tanto como las naranjas...
-- De China también,
terminó diciendo el señor Morán, redactor de El Pelotero."
Artistas
cubanos alcanzan premio de la UNESCO
Los grupos cubanos de la plástica Los carpinteros y Galería
Dupp, recibieron los premios para la promoción y el fomento
de las artes plásticas de la UNESCO, entregados durante la VII
Bienal de La Habana.
Un momento excepcional vive el arte contemporáneo cubano, y la bienal
iniciada desde este viernes, se propone una reflexión desde el arte
sobre la comunicación humana por la especial posición que
tendrán en ella la arquitectura y el urbanismo.
(Agencia
de Información Nacional)
Joaquín
Gálvez: Alguien canta en la resaca
El poeta cubano residente en Miami, Joaquín Gálvez, quien
fue antologado en Reunión de ausentes,
acaba de publicar su primer poemario bajo el título de Alguien
canta en la resaca, y con el sello "Término Editorial".
Estructurado en tres secciones: "Con la cicatriz del tiempo", "La máscara
frente al rostro" y "Alguien canta en la resaca", el libro sorprende por
su coherencia expresiva. El narrador Carlos Victoria nos dice que
Gálvez "logra trasmitir, con imágenes duras y convincentes,
sin sentimentalismos ni versos acolchados, el amargor que trae toda resaca".
Por su parte, Roger Llopis se refiere al "lenguaje directo" de los poemas,
mientras que Jorge Valls apunta la "rara energía" que "hay en estos
versos". En efecto, el primer libro de Gálvez muestra una
madurez que se caracteriza por la economía de recursos y, al mismo
tiempo, por un espléndido agarre de lo esencial. No tenemos
la menor duda de que este libro va a ocupar un merecido lugar en la poesía
cubana de estos tiempos. La Habana Elegante agradece al autor
su envío y, desde ya, atesora tan preciado regalo.
Eliseo
Diego: Aquí he vivido
Luis
Suardíaz
Como sus viejos maestros, Eliseo Diego (La Habana 1920, México 1994)
se empeñó con singular éxito en nombrar las cosas.
Uno de sus cuadernos lleva el título de Versiones, acaso
porque siempre pensó que toda traducción de un texto poético,
por rigurosa que sea, es una versión. Lo curioso es que en su fecundo
ocio vertió parte de su obra al inglés, y ahora la Oficina
de Publicaciones Especiales del Instituto Cubano del Libro
ha auspiciado una cuidada edición de catorce poemas suyos en edición
bilingüe, preparada y prologada por Luis Rafael, con el título
sugestivo de Aquí he vivido, Here I' ve Lived. Están
desde El general a veces nos decía, que se incluyó
en, Por los extraños pueblos, en 1958, a Esa eternidad
que comienza un lunes, de 1990.
El atractivo cuaderno fue presentado recientemente en la sede habanera
del Instituto de Literatura y Lingüística con palabras
de la poetisa Lina de Feria.
Granma,
28
de noviembre del 2000
La
Isla de la Trova
Omar
Vázquez
Numerosas firmas de Europa, Latinoamérica y otras zonas, así
como las acreditadas en Cuba, la Sociedad General de Autores y Editores
(SGAE), de España, y la organizadora del Popkomm (Alemania)
han confirmado hasta el momento su participación en la V Feria
Internacional Cubadisco, que se realizará del 16 al 20 de mayo
del 2001.
Ciro Benemelis, presidente de su Comité Organizador, explicó
que la próxima edición estará dedicada
a Brasil, país hacia el que viajó posteriormente para coordinar
con Chico Buarque de Hollanda y otras figuras su participación en
el encuentro. También se espera que asistan los cantautores españoles
Joan Manuel Serrat y Luis Eduardo Aute, los que junto con el dominicano
Víctor Víctor mostraron su interés en estar presentes,
según confirmó.
Coincidiendo con el aniversario del natalicio de José -Pepe- Sánchez
(Santiago de Cuba,19 de marzo de 1856-3 de enero de 1918), padre de la
canción trovadoresca cubana, con justeza el Cubadisco tomó
en cuenta el título de Isla de la Música, pues también
se celebra el nacimiento de otros importantes integrantes de este movimiento
de gran raigambre en nuestra cultura.
Subrayó Benemelis que a la lista se añaden los nombres de
Antonio Fernández -Ñico Saquito- y Oscar Hernández
(centenario), Faustino Oramas -El Guayabero- (90 años), hasta llegar
a los 55 del trovasonero Eliades 0choa y de Silvio Rodríguez, figura
señera de la trova más reciente.
Se cumplen también los 55 de cantautores que lo acompañaron
en el Movimiento de la Nueva Trova, como Noel Nicola, Eduardo Ramos y Míriam
Ramos. Sara González llega a los 50.
Con motivo de la Feria, además de los encuentros teóricos,
se realizará La Trovada Nacional, que partiendo desde su
cuna, Santiago de Cuba, tocará puntos sobresalientes en la trayectoria
de esta expresión de nuestra cancionística, como es el caso
de Camagüey, Cienfuegos, Caibarién, Sancti Spíritus
y otras ciudades.
Tendrá como escenario principal el Pabellón de Exposiciones
del Palacio de las Convenciones (PABEXPO). También habrá
programación en los teatros Amadeo Roldán, Nacional
y América (coincidiendo con su aniversario 60), el Salón
Rosado Benny Moré (La Tropical) y otros escenarios de
la capital.
Granma,
28
de noviembre del 2000
La
voz del silencio: Biografía de Dulce María Loynaz
"A la dama de América que, con la magia de sus versos, convirtió
las piedras en estrellas", así reza la dedicatoria de La voz
del silencio, libro que contiene una biografía de la afamada
poetisa cubana Dulce María Loynaz, escrito por la periodista Ana
Cabrera Vivanco y que fuera dado a conocer recientemente en esta capital.
La presentación de La voz..., un trabajo de la Editorial
Ciencias Sociales, se convirtió en una mezcla de nostalgia por
la ausencia de Dulce María y regocijo por ser esta una "mágnífica,
breve y densa biografía", según palabras de José Miguel
Santiago Castelo, miembro de la Academia Cubana de la Lengua y amigo
personal de la "Dama de América".
Expresó Castelo -a través de una misiva enviada al acto,
por encontrarse fuera de Cuba- que Ana Cabrera Vivanco, en soledad con
Dulce María, recogió con primores de orfebre fechas y recuerdos
con los que hilvanó esta biografía.
"Si me gusta como escribe comenzamos el trabajo y la dejo escribir sobre
mí, sino ya sabe...", así le dijo una tarde lluviosa de 1992
la Loynaz a la autora, cuando ésta llegó a su casa y le comentó,
sin apenas conocerla, que deseaba iniciar el libro.
Un texto sugerente y agudo, como lo fuera en vida Dulce María; un
recorrido ágil por sus avatares y por su obra, de la cual este texto
toma algunos de sus versos más conocidos.
La presentación de La Voz del Silencio, contó con
la asistencia de María del Carmen Herrera, sobrina de la Loynaz;
Juan Nicolás Padrón, subdirector editorial de la Casa
de las Américas, quien tuvo a su cargo el prólogo de
la obra; y Ernesto Escobar, director de Ciencias Sociales.
Otros lanzamientos de este libro fueron realizados en la librería
La
Moderna Poesía, con el auspicio de la Oficina del Historiador
de la Ciudad.
Juventud
Rebelde, 9 de diciembre del 2000
El
Agua de Kananga, del Japón
goza de un merecido prestigio
entre los habaneros que la han escogido para paliar los extraños
efluvios del jabón Nácar. Tanto el Agua de Kananga,
como el Extracto de Kananga,
alcanzaron renombre europeo luego de perfumar los pañuelos de olán
del Gran Almirante (muy entendido, por cierto, en materia de pañuelos
y perfumes, pero que -- no sabemos por qué motivos -- la Historia
no lo recoge. Colón descubrió estas exquisitas esencias
en su primera visita al Barrio Chino habanero, y donde se encontraba exiliado
el Gran Kan, quien, pasadas varias centurias, volvió a exiliarse,
pero esta vez en el Chinatown de California. Durante su estancia
en el barrio chino habanero, Colón fue agasajado por nuestro compatriota
Julián del Casal en uno de los fumaderos de opio más espectaculares
de la ciudad. Pero, a lo que íbamos. Hoy, el Agua
de Kananga lo mismo se usa como Mouth Rinse para eliminar el
aliento que deja el picadillo enriquecido, que como siete potencias en
las reuniones de la azotea, o como detergente para lavar los manteles,
los leones del Prado, y otras pequeñas cosas.
Antón
Arrufat, Premio Nacional de Literatura
Omar
Perdomo
El Premio Nacional de Literatura del presente año ya tiene
nombre: Antón Arrufat (Santiago de Cuba, 1935), autor, entre otros
poemarios, de La huella en la arena, Lirios sobre un fondo de
espadas y El viejo carpintero, y de los libros de narrativa
La
caja está cerrada (Premio de la Crítica), ¿Quéharás
después de mí?, De las pequeñas cosas,
Ejercicios
para hacer de la esterilidad virtud y La noche del Aguafiestas,
este último ganador del Premio Alejo Carpentier (Novela)
2000.
También ha cultivado el teatro (El caso se investiga, El
vivo al pollo, El último tren, La repetición,
La
zona cero, Todos los domingos, Los siete contra Tebas
-Premio José Antonio Ramos, de la UNEAC-, La tierra
permanente, Cámara de amor, La divina Fanny),
así como el ensayo literario Virgilio Piñera: entre él
y yo.
El jurado, presidido por César López e integrado además
por Julia Calzadilla, María Elena Llana, Basilia Papastamatíu
y Omar Valiño, otorgó el alto galardón por unanimidad
-- tal y como lo había profetizado Walter Mercado, quien, por cierto,
tiene a La divina Fanny entre sus obras favoritas -- y tuvo en consideración
a otros once autores nominados: Humberto Arenal, Salvador Bueno, Mary Cruz,
Rafaela Chacón Nardi, Ambrosio Fornet, Carlos Galindo Lena, Eduardo
Heras León, Virgilio López Lemus, Luis Marré, Nancy
Morejón y Serafina Núñez.
El Premio Nacional de Literatura, el más importante reconocimiento
que se otorga en nuestro país al conjunto de la obra de un escritor
cubano vivo, fue entregado por primera vez en 1983 y lo recibió
Nicolás Guillén.
Granma,
13
de
diciembre del 2000
La
vasta lejanía de Agustín Labrada
El poeta cubano Agustín Labrada (Holguín, 1964) no es ciertamente
un desconocido para nuestros lectores. Labrada reside en México
desde 1992 donde trabaja como periodista en el diario "Por Esto!", de Quintana
Roo. Es también miembro del consejo editorial de la revista
literaria "Tropo a la uña" y organizador del Premio Internacional
de Poesía Nicolás Guillén. La vasta
lejanía es el título de su último poemario, que,
bajo la firma de "Mantis Editores", acaba de salir de la imprenta.
Como muy bien afirma Domingo Argüelles en el prólogo, Labrada
"propone una estética nostálgica e intimista, muy lejos de
lo decorativo-poético", a la vez que -- sugiere el prologuista --
hay una inconfundible y "auténtica" nota confesional. La "vasta
lejanía" no es el mero asunto del libro, sino su sustancia misma,
por lo que "la libertad se vuelve barco,/ una extraña ciudad con
otra llave, Odiseo hacia una mujer de niebla". Libro de tránsitos
y del hondo tráfico de señales que siempre deja el viajero,
"la vasta lejanía" es el testimonio de una mirada fija y, al mismo
tiempo, de paso.
Premio
del Concurso Internacional de Poesía Nicolás Guillén
El jurado del III Premio Internacional de Poesía "Nicolás
Guillén", integrado por los poetas mexicanos Antonio Leal, Ramón
Iván Suárez y Santiago Canto, analizó durante los
días ocho, nueve y diez de diciembre de 2000 -en Chetumal- 58 libros
enviados desde Venezuela, Colombia, Panamá, Cuba, Costa Rica, México,
Nicaragua, Honduras, Guatemala, República Dominicana, Belice y Puerto
Rico.
Tras un análisis riguroso de cada libro, el jurado acordó
conceder por unanimidad el III Premio Internacional de Poesía
"Nicolás Guillén" al libro Desde las islas, firmado
con el seudónimo de Bachar, el mago (el pseudónimo
lo dice todo) y escrito por el poeta dominicano Juan Carlos Mieses, quien
actualmente reside en la Ciudad de México, y cuenta con una larga
trayectoria como poeta, cuentista y autor teatral.
Asimismo, el jurado calificador decidió otorgar menciones a los
libros Extranjero en Delfos, firmado con el seudónimo
de Juan de los Palotes, del cubano Yoel Mesa Falcón; Muñeca
india, del mexicano Carlos López Moctezuma, firmado con el seudónimo
de Caballocalco; y Tulipán abierto, del mexicano Oscar
Wong, firmado con el seudónimo de Sembrador.
El poeta triunfador nació en 1947 en El Seybo, República
Dominicana, y es autor de los poemarios: Urbi et Orbi (1983), Flagelum
Dei (1985), Gaia (1991), Dulce et Decorun est... (1997),
Absoluciondel
l`etérne... (1995) y Aquí, el Edén (1998).
Así como de los libros de cuentos Ese esperado domingo
(1985) y Víspera del carnaval (1986), y la obra de teatro
La
cruz y el cetro (1983).
Anota el jurado en fragmentos de su acta: "Desde las islas es un libro
que nos trae la frescura de las palabras de uso cotidiano, con la característica
definitoria de un excelente poeta que nos las dice como si fueran escritas
por primera vez. Es una sinfonía en la que tomamos parte todos los
creadores de la Cuenca del Caribe. Es un libro nuestro que nos permite
ver la poesía del fin de milenio" (Nota de la redacción:
ese comentario lo dice todo. ¡Ay, Guillén!, ¡cuántos
crímenes se cometen en tu nombre!)
Al
ganador (Juan Carlos Mieses) el Ayuntamiento Municipal de Othón
Pompeyo Blanco le entregará un cheque por valor de 20 mil pesos
mexicanos equivalente a dos mil dólares, el Instituto Quintanarroense
de la Cultura publicará su libro y el autor tendrá derecho
al diez porciento de una edición de mil ejemplares, y la Unión
de Escritores y Artistas de Cuba entregará una obra de arte.
Inaugurado
en La Habana el cibercafé El Aleph para escritores
El
Aleph, un cibercafé que pretende convertirse en un espacio para
que intelectuales cubanos se reúnan a degustar de las ofertas de
una cafetería, al tiempo que pueden consultar en una red de computadoras,
trabajar allí sus obras, editarlas, imprimirlas, acceder al correo
electrónico, y otras facilidades, fue inaugurada recientemente en
la sede del Instituto Cubano del Libro, en el Palacio delSegundo
Cabo de La Habana Vieja. Sin embargo, ya comienza a ser un comentario
preocupante que se haya eliminado del listado de servicios el acceso a
Internet, (lo cual, a decir verdad, no ha tomado a nadie por sorpresa)
tal como se había anunciado en la inauguración oficial, a
la cual asistió el Ministro de Cultura Abel Prieto. La culpa
es del Ministerio de Cultura por poner computadoras para los intelectuales
cubanos. Se les da un dedo... y ya ustedes saben. ¡Es
el colmo de las pretensiones! Computadoras... y también Internet.
Pero,... ¿dónde se habrán creído que están?
De
El Anón
Está
expendiendo la frutería El Anón -- Habana 73
-- la mejor leche fría y al natural que toman los mortales.
Pura, limpia y espesa como una almendrada. Los niños que lactan
la prefieren a la de la mejor nodriza del mundo. La gloriosa y heroica
juventud habanera hace largas colas para probar esta leche milagrosa que
renueva las fuerzas, alegra el espíritu y le permite emprender las
tareas que la patria espera de sus hijos. Nosotros, que la hemos
probado muchas veces, sabemos como pocos de la delicia que deja en la boca
la cremosa leche de El Anón y las virtudes de su pureza.
Presentamos aquí, a nuestros distinguidos lectores, a Vladimir Ernesto,
uno de los dependientes de El Anón que acaba de ser
distinguido con la Orden del Mérito Laboral por sus
exitosas ventas. Sé que todos estarán de acuerdo con nosotros
en que merece nuestro más cálido reconocimiento.
Vladimir Ernesto vive en San José de las Lajas, de modo que no le
es fácil llegar a tiempo a El Anón y, no obstante,
tiene una impecable historia laboral: ni siquiera una llegada tarde.
Y no tiene horario cuando se trata de complacer a los clientes. Es
un verdadero ejemplo de entereza, fortaleza y entrega revolucionaria al
deber.
Nuevos
títulos
Figuras Tendidas, libro de narraciones del escritor Alejandro Aguilar,
acaba de ser publicado por la editorial Sanlope de Las Tunas, por
haber obtenido el Premio Nacional de Cuento “Manuel Cofiño”
en su segunda edición. Una mirada erótica de la realidad
parece ser la constante en cada uno de los cuentos que integran este bello
volumen, donde cada personaje parece debatirse en un universo existencial
donde costumbre, amor, miedo y frustración se amalgaman para ofrecernos
un retrato muy humano de ese tema tradicional en la literatura de todos
los tiempos: la relación de pareja.
Bajo el perfil elegante de la colección Premios Nacionales de
Literatura, la editorial Letras Cubanas presentará este
mes la nueva edición del libro Fé de Vida, de la poetisa
y narradora cubana Dulce María Loynaz, que alcanzara la categoría
de clásico de nuestras letras a partir de la obtención del
Premio
Cervantes y que convirtiera a esta hasta entonces silenciada autora
en una de las escritoras cubanas más leídas por todas las
promociones del público lector.
Otro suceso editorial de importancia, aunque no relacionado con la literatura
cubana, lo será la presentación de la edición cubana
del clásico de las letras universales de James Joyce, Ulises.
Bajo el sello editorial Huracán de la Oficina de Publicaciones
y Proyectos Especiales del Instituto Cubano del Libro,
esta novela se cumple así un viejo sueño de los escritores
cubanos, que han disfrutado unicamente de un fragmento de esta obra: el
monólogo interior del capítulo final, o en ediciones extranjeras.
Boletín
semanal de literatura cubana, año 2000, no.18. Director:
Amir Valle
Before
Night Falls de Julian Schnabel: El poeta gana la palabra
René
Jordán
Before Night Falls, que se estrena el próximo 12 de enero del
2001, es la adaptación cinematográfica de Antes que anochezca,
la autobiografía póstuma de Reinaldo Arenas: su vida, pasión
y muerte, plasmada en una contundente denuncia de la barbarie del castrismo.
El director es Julian Schnabel, afamado pintor que ahora, en plano de cineasta,
tiene el poderío visual de imaginar a Cuba como el mundo alucinante
donde el novelista sufrió su calvario.
El guión se basa en las propias palabras de Arenas, y Javier Bardem
ha logrado con él un parecido físico y anímico casi
fantasmal. Para quienes conocimos de cerca a Rey, es casi como una sesión
espiritista. Sobrepasa la actuación y bordea la transmigración.
Por este papel, Bardem ganó la Copa Volpi al mejor
actor en el Festival de Venecia y acaba de obtener igual premio
con el influyente National Board of Review. Si hay justicia, va
camino de una nominación al Oscar.
Preparándose para el rol, Bardem vio las dos entrevistas de Arenas
que constan en archivos: en Conducta impropia, de Néstor
Almendros, y en Havana, de Hana Bokova. De esta última, hay
dos escenas copiadas, gesto por gesto e inflexión por inflexión,
en la cocina del apartamento de Rey, cuando abre el refrigerador y muestra
las compotas con que se alimenta en el exilio. La exactitud es tal que
eriza y electriza.
Schnabel inventó a Cuba en México, con el verdor de la campiña
restallando en la fotografía de Xavier Pérez Grobet y Guillermo
Rosas. Mérida y Progreso evocan La Habana y hasta han reconstruido
el Malecón en Veracruz.
La partitura de Carter Burwell se enrosca sigilosa en cada espacio vital
y se entremezcla, sin perder el compás, con furtivas guarachas y
lamentos de Bola de Nieve.
Fue una cruel paradoja que El mundo alucinante fue seleccionado
el mejor libro extranjero en Francia y que a la vez le costara al autor
dos años de reclusión en el Morro, por haber enviado clandestinamente
el manuscrito.
En las escenas de la siniestra fortaleza, Johnny Depp se desdobla como
Bombón, el travestido cómplice, y como el insinuante esbirro
del G2. Hay dos escenas de poesía demente: la cumbancha desesperada
en el convento y el vuelo imposible del condenado globo rojo.
Según Schnabel, sintió la presencia impalpable de Arenas
en el set, especialmente cuando ambientaron la escena antes del suicidio.
El director abrió un libro especialmente sacado de la biblioteca
personal de Rey y se encontró, de su puño y letra, una cita
agorera, premonitoria, sobre el poder de los muertos sobre los vivos.
Y eso es Before Night Falls: el triunfo de Arenas sobre sus verdugos.
Ya nadie podrá callarlo. Nadie podrá ignorarlo. Es la suprema
venganza de ultratumba del guajirito de Aguas Claras.
Nota:
para acceder al site de Before Night Falls ir a: http://www.before-night-falls.com/
14
de diciembre de 2000 en El Nuevo Herald
Otorgan
Premios del año 2000
Omar
Vázquez
El Premio de Literatura UNEAC cumple con esta edición 35
años de trayectoria. Si se quiere no es
nada extraordinario, pues existen en nuestro panorama otros concursos más
veteranos; pero lo que le confiere una especial significación es
su historia concreta desde que Ezequiel Vieta fuera el primer galardonado
(1965), cuando Nicolás Guillén presidía la institución,
y el papel jugado durante esos años.
El que se hayan recibido 130 originales y la mayoría de nuevos escritores,
en un período en que han proliferado otros concursos y con un mayor
soporte económico, es expresión de su prestigio, por ser
el decano y porque desde hace dos años se están sacando en
tiempo los libros premiados, como destacó Francisco López
Sacha, presidente de la Asociación de Escritores de la UNEAC, en
la entrega efectuada ayer, presidida por Carlos Martí, presidente
de la institución, y los miembros del jurado.
En el género de Poesía, el premio Julián del Casal
fue para A la sombra de los muchachos en flor, de Nelson Simón
González; en Literatura Infantil, recayó en Secretos de
un caserón con espejuelos de Calíope, de Susana Haug
Morales; y en Testimonio, lo obtuvo Yo soy una maestra que canta,
de Alicia Elizondia Ramírez.
El Premio Cirilo Villaverde de novela recayó en El paseante cándido,
de Jorge Ángel Pérez (con
el de Nelson, son dos los premios alcanzados este año por la Cosa
Nostra, lo cual demuestra el empuje y el prestigio de la organización,
para no hablar del Premio Nacional de Literatura de Antón.
La verdad es que, para como están las cosas, debieron darle un premio
a Tropics of Desire, de nuestro José Quiroga. Habrá
que pensar en un acto de desagravio, algo así como una corona de
laurel en un café de Dupont Circle, hasta que podamos hacerlo en
el Tacón. Quizá no falte mucho, anyway ). También
hubo primera mención para Ernesto Pérez Chang por La historia
que se cuenta.
El
Premio de ensayo fue compartido entre Un hombre, una Isla, de Alberto
Abréus y El testigo y su lámpara, de Walfrido Dorta
Sánchez, mientras que los de Cuento y Teatro fueron declarados desiertos.
Para concluir, se entregó el Premio Anual de Traducción Literaria
José Rodríguez Feo, el cual lo obtuvo Olga Sánchez
Guevara, por el conjunto de novelas alemanas. Por cortesía de su
autor - Nelson Simón -, y de nuestro amigo Karlos, ofrecemos a nuestros
lectores una primicia del poemario premiado:
a
un joven sentado en la glorieta
Cual
astro que anduviera por la tierra,
su
cuerpo reposaba en la glorieta
con
la vil perfección con que el atleta
en
la paz de su músculo se encierra.
Su
juventud de tigre me agredía,
sus
pechos como cúpulas doraban
la
sombra, en que mis ojos convidaban
a
suicidarme en su melancolía.
Mi
tiempo se quebraba en la blancura
del
hombro en que moría la mañana.
Lujuriosos
mis ojos lo tocaron,
fueron
bestias bebiendo en la hermosura
guardada
entre mis manos, tan lejanas,
que
él nunca supo que le acariciaron.
Granma,
16
de diciembre del 2000
Eliades
Ochoa grabará nuevo disco
Santiago de Cuba.- El músico cubano Eliades Ochoa grabará
un disco en Estados Unidos del 2 al 5 de febrero junto a músicos
famosos de ese país, trascendió hoy aquí.
En entrevista con Prensa Latina, Ochoa declinó por el momento revelar
la identidad de quienes compartirán su grabación, pero adelantó
que gozan de calidad y fama. Una fuente de El Fígaro
nos hizo saber que Gloria Estefan (por lo de la "calidad") estaba descartada.
Se dice que ha habido intercambio de llamadas telefónicas entre
Willy Chirino, Albita, Celia Cruz y Ochoa (Elíades, claro), pero
que todavía no hay ningún acuerdo.
Recién llegado de su exitosa gira por Europa, donde promocionó
su más reciente disco titulado Tributo, un homenaje a los
60 años del Cuarteto Patria que dirige, el intérprete
expresó sentirse favorecido por la gran acogida que tuvo su música
en todo el mundo y Estados Unidos.
En esa nación se vendieron más de 50 000 copias de su disco
en sólo un mes y actualmente se ubica en el primer lugar en el apartado
de música tradicional, con el son Yi, yiri, bom, de Benny
Moré (¡hasta después de muertos somos útiles!).
Otros números de Tributo con mucho impacto son: Sona la
Casa de la Trova, de Julio Rodríguez y Ritmo cubano,
de Pedro Arranzola, este último que fuera popularizado por la Orquesta
Aragón.
La gira incluyó países como Francia, Italia, Inglaterra,
España y Canadá.
Tributo se grabó en los Estudios Quirios, de Madrid e
incluye grabaciones de Faustino Oramas (El Guayabero), Mario
Ochoa y otros músicos que fueron miembros del Cuarteto Patria.
(PL)
Juventud
Rebelde, 16 de diciembre del 2000
El
escritor cubano Pedro Juan Gutiérrez recibió en Tenerife
el Premio de Novela Alfonso García-Ramos
Andrés
Padilla, Santa Cruz de Tenerife
El escritor cubano Pedro Juan Gutiérrez manifestó que su
receta para escribir es "vivir intensamente, practicar mucho y olvidarse
de estudiar literatura". Citando a Truman Capote, Gutiérrez afirmó:
"Uno debe escribir cuando ya se secó las lágrimas". El autor
cubano recibió el Premio de Novela Alfonso García-Ramos,
que convocan el Cabildo de Tenerife y la editorial Anagrama, con
una dotación de 10 millones de pesetas, por Animal tropical.
El premio incluye también la distribución del libro en todos
los países de habla hispana.
Pedro Juan Gutiérrez nació en Cuba en 1950 y antes de dedicarse
a la literatura fue vendedor de helados y periódicos, soldado, instructor
de natación y kayaks, cortador de caña de azúcar,
dibujante
y técnico en obras de construcción. Ha ejercido también
como periodista durante 26 años y ha sido locutor de radio y televisión,
pintor, escultor y poeta-visual en la ciudad donde reside, La Habana.
El escritor, que contaba ya con varios libros de poesía publicados,
se dio a conocer en España con Trilogía sucia de La Habana
(Anagrama), su primera obra narrativa, una recopilación de
cuentos de tono descarnado que fue aplaudida por la crítica y bien
recibida por los lectores. El año pasado vio la luz, también
en Anagrama, su primera novela, El rey de La Habana, la historia
de un violento personaje con una exaltada actividad erótica que
acude al robo y el asesinato como forma de supervivencia. Gutiérrez
aprovechó para manifestar su extrañeza por las comparaciones
establecidas entre su narrativa, cargada de sexo explícito y aspereza
ambiental, y la del escritor estadounidense ya fallecido Charles Bukowski:
"Un autor que no se distribuye en Cuba y a quien no conocía hasta
que vine a España hace dos años", aseguró.
En Animal tropical, la obra galardonada con el Premio de Novela
Alfonso García-Ramos, Pedro Juan Gutiérrez describe un
triángulo amoroso protagonizado por un escritor cubano, de nombre
Pedro Juan, que tiene dos amores muy diferentes: Agneta, una mujer de 40
años, metódica y frustrada, a quien conoce durante un viaje
a Suecia, y Gloria, su vecina del piso de abajo en un deprimido barrio
de La Habana. Es esta mujer, una mulata de 30 años con una peculiar
filosofía desarrollada en su combate diario por la vida, quien termina
revelándose como una criatura fascinante para el protagonista que,
en primera persona, va contraponiendo los dos mundos que vive a través
de cada amante. "En Cuba", explicó el autor, "todo el mundo lleva
una vida muy intensa. El Estado de bienestar parece que conduce a la monotonía.
Creo que te aplasta un poco el espíritu". (¡¡¡sin
comentarios!!! ¿Donará los 10 millones de pesetas a
las M.T.T para que continúe el "Estado" que le permite inspirarse?)
113
obras presentadas
A la convocatoria del premio se presentaron 113 novelas, de las que cuatro
fueron seleccionadas para la fase final. El jurado estuvo formado por el
director de la editorial Anagrama, Jorge Herralde; Juan Jesús
Armas Marcelo, Ernesto Suárez Rodríguez, Mihaly Dés,
Enrique Vila-Matas y Cecilia Domínguez Luis, con la participación
de la consejera de Cultura del Cabildo, Dulce Xerach Pérez, con
voz, pero sin voto. De las obras presentadas, 45 procedían de España
y 13 de Latinoamérica. El resto no especificaba su procedencia.
El editor Jorge Herralde destacó la prosa "lacónica, veloz
y sin aderezos" del ganador y recordó cómo hace tres años
recibió un primer manuscrito del autor cubano al que luego se le
añadirían dos recopilaciones más de cuentos hasta
formar la Trilogía sucia de La Habana.
El premio fue creado en 1980, pero se impulsa en esta edición con
una mayor dotación y la alianza con la editorial Anagrama,
que permitirá dar una mayor difusión a la obra galardonada.
Lleva el nombre del escritor y periodista Alfonso García-Ramos,
autor de títulos como Teneyda y Guad, figura destacada de la cultura
canaria y director de los diarios La Tarde y Diario de Avisos.
El
País, 16 de diciembre del 2000
Nueva
orfebrería de Coral Latinoamericano
Antonio
Paneque y Toni Piñera
El 22 Festival del Nuevo Cine de la región bajó sus
cortinas ante un público nacional agradecido por una
muestra de más de 350 películas insertadas en un espacio
cultural de 11 días que, al decir de Alfredo Guevara, "pasaron tan
lentos, agitados y preciosos que no serán fáciles de olvidar".
En una vistosa y organizada ceremonia que galardonó con el Premio
de la Popularidad al filme cubano de Daniel Díaz Torres Hacerse
el Sueco, el fundador y actual Presidente de estos eventos de referencia
latinoamericana y caribeña caracterizó el encuentro de "fiesta
de la inteligencia", al pronunciar el discurso oficial de clausura, en
el que también dejó abiertas las sesiones de trabajo preparatorio
con vistas, al próximo Festival.
Guevara felicitó a todos los participantes y en especial a los ganadores,
entre los que figuraron el Premio a la mejor actuación femenina:
Ariadna Gil (Nueces para el amor), la mención especial a
Regina Casé (Yo, tú, ellos), y la mejor actuación
masculina ex aequo entre Gianfranco Brero (Perú) por Tinta
roja, y Julio Jung (Chile) por Coronación.
La mejor ópera prima recayó en Amores perros, de Alejandro
González Iñárritu (México); la de dirección
Francisco Lombardi (Perú) por Tinta roja; y el de guión
fue para Juan Carlos Tabío, Arturo Arango y Senel Paz por Lista
de espera (Cuba). El premio Coral de fotografía y banda sonora
lo alcanzó Plata quemada, de Marcelo Piñeyro (Argentina),
el de edición Luis Estrada por La ley de Herodes,
y el de dirección artística Guadalupe Bornand (Chile) por
Coronación.
El más distinguido filme de un realizador no latinoamericano sobre
América Latina fue La virgen de los sicarios, de Barbet Schroeder
(Francia-Colombia-España), y el mejor cortometraje BMW, de
Reinaldo Pinheiro y Edú Ramos (Brasil).
En la categoría de documentales los galardones recayeron en ese
orden en: Papá Iván, de María Inés Roque
(Argentina-México), El rap del Pequeño Príncipe,
de Paulo Caldas y Marcelo Luna (Brasil), y La Chivichana, de Waldo
Ramírez (Cuba), mientras que en animación fueron premiados:
El
octavo día, de Juan José Medina y Rita Basulto (México),
Una
ventana para el cine, de Quia Rodríguez (Brasil), y Dios
es padre, de Allan Sieber (Brasil).
El mejor cartel cinematográfico: Texas hotel, de Carla Sarmento
y María Mazzuchelli (Brasil), y el mejor guión inédito:
Iluminados
por el fuego, de Tristán Bauer, Edgardo Esteban y Gustavo Romero
Borri (Argentina).
Por su parte, el Premio Vigía, en la oncena edición de la
subsede matancera -único que se confiere fuera de la capital-, otorgó
el galardón al filme Tinta roja de Francisco Lombardi, mediante
un jurado que analizó, además del laureado, cinco filmes
en competencia.
Granma,
16
de diciembre del 2000
Fallece
el orfebre de la música cubana
Cristóbal
Díaz Ayala
El pasado 24 de noviembre falleció en Las Palmas de Gran Canaria,
España, Armando Oréfiche. Nacido en La Habana el 5 de junio
de 1911, su apellido de origen italiano significa en esa lengua el que
trabaja el oro, el orfebre del oro.
Comenzó muy joven tocando el piano y con otros músicos formó
la orquesta del Teatro Encanto a principios de los años treinta.
Esta orquesta se convirtió en la de Lecuona, y con tal nombre viajó
a España, llamada por el compositor de La Comparsa, quien
enferma el año siguiente y decide regresar
a Cuba. La orquesta se queda, dirigida por Armando, que sólo tiene
21 años. Es el menor de sus integrantes, pero se transforma en un
magnífico director, que convierte una orquesta convencional en un
grupo dinámico de músicos bien trajeados, con coreografía
y elementos exóticos, luces, etc. Triunfan en toda Europa, y hacen
más de cien grabaciones que son ya clásicos de la música
popular. El sonido cubano se asienta en Europa gracias a los Lecuona
Cuban Boys, que es como han rebautizado la orquesta. A causa de la
Segunda Guerra Mundial abandonan Europa en 1939, pero siguen su carrera
triunfal comenzando en Cuba y continúan en gira por toda Sudamérica.
El orfebre y sus músicos hacen oro de la música cubana, es
además compositor destacado que no cesará de producir hits
toda su vida: Rumba blanca, Rumba azul, Rumba colorá,
Habana
de mi amor, Corazónpara qué, Cubano soy,
Bajo
la luna, Mesié Julián y otras muchas. En gira
constante hasta 1946 cuando van a Hollywood a hacer una película,
surge una división, y Oréfiche y su hermano Chiquito abandonan
la orquesta formando un nuevo grupo, los Havana Cuban Boys, que
sigue cosechando triunfos en América, Europa y Japón. Con
el tiempo se disuelven, y Armando se residencia unos años en Roma,
descansando, y después en Madrid, donde en la década de los
ochenta monta su espectáculo único de recital pianístico
donde también canta y narra sus canciones. Viaja en esos años
a Miami y Puerto Rico en varias ocasiones para actuar. En los noventas
se domicilia en Las Palmas buscando un clima mejor, pero viaja a presentaciones
en Uruguay y Los Angeles, donde recibió un merecido homenaje en
1999. Uno de los grandes de la música cubana, un artífice
que supo montar en oro las joyas de nuestra música.
Encuentro,
18
de diciembre del 2000
Premios
de la Crítica Literaria
Omar
Perdomo
La Editorial Letras Cubanas, con cinco libros, y Ediciones Unión,
con cuatro, compartieron todos los Premios de la Crítica Literaria
correspondientes a 1999, según dictaminó el jurado presidido
por Luis Toledo Sande e integrado además por Luis Marré,
Teté Blanco, Amir Valle, Alberto Guerra, Enmanuel Tornés,
Ismael González Castañer, Esteban Llorach y Vitalina Alfonso.
De Letras Cubanas resultaron premiados los volúmenes de ensayo,
Mirar
a Cuba, de Rafael Hernández, e Indagaciones, de Enrique
Saínz; el de poesía, Tercer libro de la ciudad, de
César López, y los de novela, El vuelo del gato, de
Abel Prieto, y La leve gracia de los desnudos, de Alberto Garrido.
De Unión, Síntomas, ensayos críticos, de Alberto
Garrandés, los poemarios A la llegada del delfín,
de Lina de Feria, y De los ínferos, de Jorge Luis Arcos,
y Paisaje de otoño, novela de Leonardo Padura.
Granma,
19
de diciembre del 2000
Manfugás,
del buen piano y más
Daniel
Fernández
Con su exquisito talento pianístico y sus graciosas anécdotas,
cautivó una vez más la pianista cubana Zenaida Manfugás,
al público que asistió a su recital en la tarde del domingo
en el Arts Development Center.
La salita repleta acogió a Manfugás con larga salva de aplausos,
quien una vez hecho silencio, comenzó su actuación con la
Sonata op. 31, no. 3, de Beethoven. Manfugás tiene un estilo enérgico,
dramático, que sin perder de vista la estructura y el idioma del
compositor, interpreta con énfasis en los contrastes, tanto de tempi
como de dinámicas, por lo que su Beethoven ostentó gran frescura
y gracia, amén de una impecable ejecución desde el punto
de vista técnico.
Después, tres lieder de Schumann en arreglo de Liszt. Los juegos
contrapuntísticos de estas obras --en especial en Die Forelle--,
dieron una nueva oportunidad a la intérprete de lucir su cuidada
técnica, y su habilidad para cambiar de estilos con facilidad.
Siguiendo la vena romántica, el Estudio, op. 104, en si bemol menor,
de Mendelssohn, breve y fogoso, que dio paso al Rondo Caprichoso, del mismo
compositor, aun más enardecido y cuajado de pasajes con gran dificultad
técnica que la pianista sorteó con seguridad y gracia.
En la segunda parte de la tarde, animada por la cálida acogida del
público, Manfugás comenzó a compartir anécdotas
con el público, y hasta ofreció algo que no estaba en el
programa, como ``avance'' de una próxima actuación: el primer
movimiento del Concierto en do menor para dos pianos, de Bach, con el pianista
Jesús García Rúspoli, director del Arts Development
Center.
``Apenas ensayado'' --según la propia Manfugás--, el inicio
tuvo sus aristas, pero después se logró un eficaz acople
que promete mucho con respecto al próximo recital del dúo.
Después, nuevas anécdotas sobre su relación epistolar
por años con el compositor argentino Guastavino --quien le dedicara
cuatro piezas--, que dieron paso a la interpretación de Bailecito,
y Gato, de este compositor. La última, más salpicona y sincopada,
en arreglo de la propia Manfugás.
``Es
que como esto es tan chiquito, me siento como en la sala de mi casa'',
decía la pianista, visiblemente contenta por el calor de los aplausos.
El público reía con sus historias de sus viajes por Alemania
y la antigua Unión Soviética, y de cuando era niña,
``era tan menudita que tenía que tocar de pie'', una de las piezas
que habría de ofrecer a continuación, la rítmica Pasquinade,
de Gottschalk. A ésta siguieron la Jota aragonesa y Souvenir de
Andalucía, del mismo compositor, acompañadas de más
anécdotas, entre otras, la de cómo esta última pieza
es resultado de una improvisación.
La ovación de pie, las flores, convencieron a la pianista, con su
gran sonrisa que llenaba el escenario, para un encore: La Mora, danzón
en arreglo de ella. Más aplausos y un poco más de danzones
``a lo Manfugás'' pusieron fin al recital, que anotó otro
triunfo para la pianista que ya no podrá quejarse de que Miami ``le
ha resultado un poco difícil'' en cuanto al reconocimiento de su
gran talento.
El
Nuevo Herald, 20 de diciembre de 2000
Reconoce
la UNEAC a dos glorias de la música cubana
Jorge
González Allué y Jesús Ortega recibieron el máximo
galardón anual de la Asociación de Música de
esa institución
Antonio
Paneque Brizuelas
La Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC)
estimuló ayer con su Premio anual de Música
correspondiente al 2000 a dos de las más actuales y perdurables
glorias de ese género artístico,
Jorge González Allué, prolífico creador de piezas
clásicas criollas como Amorosa Guajira, y Jesús Ortega, alta
figura de la guitarra local e internacional.
Ambos
representantes de la cultura recibieron los respectivos diplomas y homenajes
en un acto ayer en la sede del organismo, en el que estuvieron personalidades
del sector, encabezadas por Carlos Martí, presidente de la UNEAC.
En la ceremonia, en la que distinguidos artistas interpretaron piezas de
ambos homenajeados, el musicólogo Elio Orovio destacó la
historia musical de González Allué, el segundo compositor
del país
que musicalizó versos de Nicolás Guillén (década
del 30), después de Amadeo Roldán, y una de las personalidades
de más enjundia creativa en la historia de la música cubana.
Orovio situó al creador camagüeyano de 91 años (11 de
febrero de 1910) dentro de un amplio conjunto de músicos históricos
y actuales agramontinos de relevancia nacional, como el pianista Jorge
Luis Prats en la música de concierto, y en la popular Adalberto
Alvarez, Orlando Guerra (Cascarita) y Manuel Licea (Puntillita).
El investigador y crítico recordó entre las anécdotas
supremas de Allué su actuación en la década del 30
dentro de un grupo de 12 grandes pianistas seleccionados por Ernesto Lecuona
para interpretar la música de esa otra celebridad del pentagrama
local.
Por su parte, el también estudioso e innovador Harold Gramatges,
quien preside la Asociación de Música de la UNEAC, se encargó
de argumentar las razones por las que fue galardonado Jesús Ortega
con el Premio de Reconocimiento del organismo, "como genuino representante
de la escuela cubana de guitarra, no solo por la maestría en el
dominio del instrumento, sino por todo aquello que podemos definir como
una cultura alrededor del mismo".
Granma,
20 de diciembre del 2000
Ruperto
Jay recibe premio ganado con su peculiar labor
Omar
Vázquez
Nombre clave en la historia de nuestra pintura naif o primitivo, deviniendo
clásico nacional, como reconoció el jurado, Ruperto Jay Matamoros
(San Luis, Santiago de Cuba,1912) recibió ayer el Premio Nacional
de Artes Plásticas del año 2000, de manos de Abel Prieto,
ministro de Cultura, en presencia de Carlos Martí y Rafael Acosta
de Arriba, presidentes de la UNEAC y el Consejo Nacional de las Artes Plásticas,
respectivamente.
El arquitecto Miguel Coyula, presidente del jurado, dio a conocer que durante
las deliberaciones quedaron en condiciones de finalistas tres figuras con
una indudable y prolongada presencia en las Artes Plásticas cubanas:
Ruperto Jay Matamoros, Adigio Benítez y Alberto Díaz (Korda),
y que finalmente se decidió por mayoría otorgarlo a un artista
que desde 1937 se ha mantenido en el duro bregar de una peculiarísima
labor que desde la primera década revolucionaria le permitió
salir a la palestra pública de nuestros medios culturales con ostensible
fuerza.
El poeta, narrador y ensayista Miguel Barnet, al hacer el elogio del galardonado,
destacó: "Nada parece perturbar la paz que reina en el hogar de
Jay Matamoros. Una paz que envuelve y hechiza, la paz de un hombre realizado
a plenitud y cuya vida ha estado consagrada a la pintura. Una paz compartida
con sus cuadros que no son otra cosa que la expresión más
legítima y profunda de su alma".
La luz que emana de sus pinturas es una luz interior, agregó Miguel
Barnet y subrayó: capaz de borrar el objeto en su creación
y situarnos en el ambiente íntimo de su persona. "Ese es, a mi juicio,
el secreto mayor del arte de Jay Matamoros".
Granma,
20 de diciembre del 2000
Ana
Luz ilumina a Guantánamo
La
primera mujer escritora de la parte oriental del país está
incluida en un libro que recoge a las mujeres profesionales más
importantes del siglo XX en el orbe
por
Magda Rosales
Un gran acontecimiento cultural para la sociedad guantanamera constituye
la inclusión de Ana Luz García Calzada en la relación
de nominadas al International who's who of profesional and bussineswomen,
libro editado cada cuatro años por el instituto especializado en
biografías de Carolina del Norte, Estados Unidos, y que atesora
el quehacer de jefes de Estado, y de personalidades científicas,
literarias y artísticas del ámbito femenino en el mundo.
"La noticia tiene una enorme trascendencia para mí, como escritora,
y al propio tiempo para la cultura en Guantánamo
y en el país. La nominación surgió de la editorial
Board, también del estado de Carolina del Norte, en reconocimiento
a mi labor narrativa. Estoy contenta y estimulada con la designación".
La decisión de la Board corrobora la tesis de que cuando hay amor
y consagración por lo que se hace, no importan las barreras geográficas.
El desarrollo cultural, latente en la más oriental de las provincias,
trasciende sus límites. Figurar entre las mujeres profesionales
más importantes del siglo XX en el Orbe, engrosar definitivamente
el volumen del referido libro en el 2001. La autora de la novela Minimal
Son - publicada por Letras Cubanas en (año), editorial
que también le imprimirá otra titulada La memoriasecreta
de Juan de Juanes - compartirá espacios con figuras cubanas
de la talla de Alicia Alonso, Dulce María Loynaz y Nancy Morejón
acreditadas en versiones anteriores. Desde su primera publicación,
el cuento Desmemoria del olor, (edición Caserón, Santiago
de Cuba), hasta Por el camino de Siam, novela erótica
recién terminada, la creación de la considerada primera novelista
del oriente cubano, aborda reiteradamente la cuentística. Entre
los planes más inmediatos de la novelista se encuentra la culminación
de otra novela, actualmente en fase investigativa, de la cual Ana Luz espera
que marque pautas en la narrativa. " Reflejará la época de
la Cuba colonial, cuando Diego Colón era primer virrey de América.
Aunque abarcará un proceso histórico de las relaciones entre
Cuba y Santo Domingo, pretendo darlo a conocer mediante un personaje moderno
con el cual se identifiquen quienes la lean". Con Ana Luz el quehacer y
prestigio de la creación literaria en Guantánamo ha subido
de tono, todo ello sin descuidar una sola de sus responsabilidades como
asesora de literatura de la casa de cultura de la cabecera provincial "Rubén
López Sabariego", lo que sin duda hace más excelsa su obra.
Tomado
de Venceremos (Guantánamo)
Los
trabajos y los días: Vida con la Giganta
Antonio
José Ponte
Me parece que estoy terminando una novela. O, en todo caso trabajo en una
novela.
Hace tiempo me llegaron dos noticias y pensé que, de juntarlas,
podría salir una novela. De esas noticias la primera habla del único
auto de fe celebrado en Cuba. La noticia segunda, contemporánea,
prefiero no declararla por ahora. No se trata (quiero advertirlo porque
la mayoría de nuestras cautelas son políticas) de una noticia
de carácter político.
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