Literatura:
noticias
de Paradiso
Donan
a UM las cartas de Lezama Lima
Wilfredo
Cancio Isla
Al donar ayer la colección de cartas de su hermano José Lezama
Lima (1910-1976) a los fondos de la Universidad de Miami (UM), la profesora
Eloísa Lezama Lima tuvo la sensación de un profundo desprendimiento
del alma.
``Las he tenido [las cartas] durante los últimos treinta años
al lado de mi cama, donde las pudiera ver y repasar'', recordó Eloísa
con la voz entrecortada. ``Han sido mi verdadero tesoro familiar''.
Eloísa hizo oficialmente la entrega de más de 100 cartas
personales del célebre escritor José Lezama Lima a la Cuban
Heritage Collection (CHC), durante una ceremonia celebrada en la Biblioteca
Otto Richter, de UM.
Las misivas fueron escritas por Lezama desde su casa de la calle Trocadero,
en La Habana, y enviadas a su hermana entre 1961 y 1976, años que
marcan la separación familiar y la muerte del novelista, víctima
de una neumonía.
``Son cartas de una gran intensidad emocional y de una tristeza infinita'',
comentó Eloísa, de 80 años. ``Fue la época
de la división familiar, de la muerte de nuestra madre en Cuba [en
1964] y de los
días en que el régimen lo consideraba no persona en su propia
tierra''.
Eloísa marchó al exilio en 1961 y nunca más pudo ver
a su hermano. Luego de un período de ostracismo y rechazo oficial
hacia su persona, las autoridades culturales se lanzaron al ``rescate de
Lezama'' en los años 80, publicando sus libros y organizando eventos
internacionales sobre su obra.
``Ha sido un rescate hipócrita con propósitos de propaganda,
luego de lo mucho que lo hicieron sufrir y lo humillaron'', afirmó
la autora de Una familia habanera.
Agregó que recibe frecuentes llamadas e invitaciones oficiales para
ir a Cuba. ``Pero de ninguna manera iré bajo ese régimen;
lo menos que puedo mantener en memoria de mi hermano es un poco de dignidad''.
El donativo incluyó un ejemplar de la primera edición de
la novela Paradiso (1966), con correcciones hechas al margen de
página por su propio autor.
La familia había recibido una oferta de la Universidad de Princeton,
Nueva Jersey, para adquirir la colección, pero Eloísa se
decidió por donarla a UM. Las cartas ya han sido reproducidas en
el volumen Cartas a Eloísa, en 1998.
``Lo hago de esta forma porque creo en la misión de la CHC y porque
Miami es el mejor hogar donde pueden permanecer, a falta de una Cuba democrática'',
enfatizó.
Esperanza de Varona, directora de la CHC, consideró el hecho como
una valiosa adquisición. ``Son documentos de gran valor histórico
que servirán para esclarecer muchos tópicos de su producción
literaria y de su vida'', aseguró.
A la ceremonia asistieron unas 50 personas, entre ellas el sacerdote Angel
Gaztelu, fundador del grupo Orígenes junto a Lezama Lima.
El
Nuevo Herald, 24 de mayo de 2001
Convoca
Editorial Letras Cubanas a escritores cubanos
Con el propósito de fomentar la creación y promoción
de obras literarias, la Editorial Letras Cubanas, convoca a escritores
de todo el país a participar en las ediciones de los Premios
Alejo Carpentier y Nicolás Guillen.
Daniel García, director de ese sello literario, explicó que
la editorial desempeña un papel protagónico en la coordinación
y promoción de estos premios.
Esta convocatoria es auspiciada también, por las fundaciones que
representan a estas dos importantes figuras del siglo 20 cubano.
El plazo de admisión de las obras para el premio Nicolás
Guillén en poesía, y de novela, cuento y ensayo para el Alejo
Carpentier, vence el primero de septiembre del 2001.
El fallo del Jurado se dará a conocer en ceremonia de premiación,
que formará parte del programa general de la XI Feria Internacional
del Libro La Habana 2002.
Los libros premiados en la última edición se podrán
apreciar próximamente en la capital y este ambiente cultural se
multiplicará en distintos lugares del país para dar a conocer
estos nuevas producciones literarias.
Agencia
de Información Nacional
Encuentro
celebra su quinto aniversario
La revista Encuentro está de cumpleaños, y para celebrar
su quinto aniversario acaba de sacar un número extraordinario --
Edición
Especial V Aniversario, primavera 2001 -- de casi 400 páginas.
En la
presentación del número, su director, Jesús Díaz,
avisa que muy pronto estará disponible la colección completamente
digitalizada. Durante todo este tiempo la revista ha publicado tanto
a cubanos que residen en la Isla como a otros que viven fuera de ella.
En su último número, Encuentro incluye un homenaje al escritor
cubano Antón Arrufat y excelentes ensayos entre los que se destaca
"Fiestas cubanas", del profesor Roberto González Echevarría,
"La cultura cubana hacia el milenio", de Antonio Benítez Rojo.
También un interesante dossier sobre "El presidio político
en Cuba", poemas de Rafael Alcides, y cuentos de Jesús Díaz,
Benigno Nieto y Amir Valle, completan -- junto a otros materiales -- la
entrega de Encuentro.
La
Habana Elegante, que no ha dejado de recibir puntualmente ninguno de
los números de Encuentro, felicita a su redacción
y le desea una larga vida.
Ballet
y Danza: con las zapatillas puestas
Loipa
Araújo en su universal cubanía
Miguel
Cabrera
En medio de su incesante quehacer como maitre de ballet, tanto en Cuba
como en las más importantes plazas teatrales del mundo, Loipa Araújo
festeja el sexagésimo aniversario de su natalicio. Integrante del
célebre grupo denominado por el crítico inglés Arnold
Haskell como "las joyas
del ballet cubano", la Araújo es hoy día una de las más
prestigiosas y experimentadas pedagogas de la escuela cubana de ballet,
jerarquía respaldada por una brillante carrera como intérprete,
que se extendió por más de tres décadas. Poseída
desde muy pequeña por una profunda vocación por el baile,
iniciaría, a partir de 1948, los estudios de este arte en la Escuela
de Ballet de la Sociedad Pro-Arte Musical, hasta pasar finalmente, en 1955,
a la Academia de Ballet Alicia Alonso —hoy Ballet Nacional de Cuba —
como miembro del cuerpo de baile. Al influjo de Alicia, Fernando y Alberto
Alonso forjarían su vida como bailarina profesional, en un disciplinado
trabajo que forma parte del histórico batallar porque el arte del
ballet en Cuba no solo estuviera nutrido de los más genuinos valores,
sino también proyectado como derecho de todo un pueblo.
En 1962, contribuyó de manera decisiva a la formación de
las nuevas generaciones de bailarines cubanos como profesora fundadora
de la Escuela Nacional de Ballet y durante su brilllante carrera —con el
rango de primera bailarina desde 1967— logró cosechar grandes triunfos
en numerosos países de América, Europa, Asia y Oceanía
e importantes galardones en eventos competitivos en Varna, Moscú
y París. Su nombre ha estado vinculado también, como artista
invitada, a otras muchas afamadas instituciones danzarias de rango internacional,
como son el Ballet Bolchoi de Moscú, el Real Ballet Danés,
los Ballets de Marsella de Roland Petit, el Festival Mundial de Ballet
del Japón, el Ballet Béjart de Lausana y la Compañía
Nacional de Danza de México, entre otros. El gran cosmopolitismo
de su experiencia artística incluye también sus vínculos
como maitre con la Opera de París, los Ballets de la Operas
de Avignon y Burdeos; la Scala de Milán, la Opera de Roma, el Festival
Maggio Musicale Florentino, el Ballet Béjart de Lausana, la Universidad
Complutense de Madrid; el Ballet Estable del Teatro Colón de Buenos
Aires, el Ballet de Washington; y como jurado en prestigiosos certámenes
de danza en Varna, Moscú, Lausana, Montecarlo y Stuttgart.
Orgullosa ha de sentirse Loipa Araújo en esta fecunda etapa de su
carrera por las múltiples muestras de respeto y admiración
que ahora se le tributan, porque provienen de un pueblo al que ha entregado,
sin reservas, lo más hermoso y trascendente de su talento.
Granma,
25 de mayo del 2001
Alicia
Alonso, Premio Extremadura a la Creación
MADRID, (PL).— La prima ballerina assoluta, Alicia Alonso, directora
del Ballet Nacional de Cuba, recibió el pasado 19 de junio
el Premio Extremadura a la Creación 2001, en reconocimiento
a su relevante trayectoria artística.
Un jurado presidido por la bailaora andaluza Cristina Hoyos decidió
por unanimidad entregar el
lauro a Alonso, una de las fundadoras de la Escuela Cubana de Ballet, de
dilatada y sobresaliente carrera en el mundo de la danza.
Instituido el año pasado para distinguir al artista latinoamericano
de más destacada trayectoria, el Premio Extremadura a la Creación
está dotado con cuatro millones de pesetas (20 mil dólares).
Además de Hoyos, integraron el jurado el director de teatro José
Monleon, los periodistas María Luisa Blanco y Julio Bravo y el escenógrafo
portugués Helder Costa.
Alicia Alonso tiene en su haber numerosas distinciones, entre ellas la
del Principado de Mónaco —creado para homenajear lo más excelso
de la danza contemporánea—, el Bonois (Alemania), la Medalla Joan
Miró y la Pablo Picasso, de la UNESCO, así como la Medalla
de Oro del Círculo de Bellas Artes de Madrid y las Órdenes
Tutmosis III y Amenofis IV que otorga Egipto a los artistas sobrevivientes
de todos los desastres -naturales o no--, desde las primeras glaciaciones
hasta la última Tribuna Abierta.
Ostenta también —para citar solo algunas— la Orden de las Artes
y las Letras en el Grado de Comendadora, conferida por Francia, el doctorado
Honoris Causa de la Universidad Politécnica de Valencia (España)
y la Encomienda de la Orden Isabel la Católica, que adjudica el
rey de España, Juan Carlos.
Granma,
20 de junio del 2001
Charín,
en casa
Wilfredo
Cancio Isla, Miami
Con la pasión y el aliento que sellaron sus memorables interpretaciones
en los escenarios habaneros, la legendaria Rosario Suárez Charín
volvió a bailar en Miami. Pero esta vez la función en la
New
World School of Arts, en pleno corazón de la ciudad, proponía
un hallazgo adicional, fruto también de los empeños de la
bailarina.
Junto al disfrute de ver a Charín interpretando Snail Mail
y Flash Back (esta última coreografía de su propia
creación), el atractivo de la noche estuvo en la presentación
del primer grupo de alumnos de la Rosario Suárez Dance Academy,
la institución que ella misma fundara hace dos años en un
modesto local de la Calle Ocho.
"Fue fabuloso", comenta Charín sobre el espectáculo que apenas
sin promoción transcurrió a sala repleta, con numerosos asistentes
de pie. "La idea era que mis alumnos compartieran el escenario con gente
de experiencia y que fueran partícipes de esa atmósfera de
creación".
A los 47 años y con las credenciales de una carrera virtuosa como
pocas, Charín se siente plenamente
realizada en su nuevo papel sobre las tablas: el magisterio. Su academia
es un verdadero imán para profesionales y admiradores del ballet,
pues las clases comprenden varios niveles de aprendizaje y entrenamiento.
Unos van a recibir lecciones especiales o a perfeccionar su técnica,
como es el caso de los bailarines recién egresados de instituciones
académicas locales. También están los asistentes no
profesionales, quienes van a descubrir las técnicas de la danza
y a deleitarse con la maestra excepcional mientras se entrenan físicamente.
"Esto no estaba en mi mente", relata la bailarina, que abandonó
la Isla en 1994. "Pero luego del proceso de asentamiento inicial en Miami,
me di cuenta que me gustaría hacer algo por mí misma, algo
que preservara lo que aprendí y ejercité sobre la escena,
y así nació este proyecto".
Una escuela. La escuela de Charín en Miami, un espacio soñado
para reunir a otros maestros y bailarines, muchos de ellos formados en
Cuba, quienes aún no han logrado sistematizar sus empeños
artísticos en el exilio.
"Al final creo que vamos a unirnos", dice Charín en referencia a
bailarines como Abdel Roque, ex integrante del Ballet de Camagüey
o a coreógrafos de la talla de Humberto González, otrora
miembro del Ballet Nacional de Cuba (BNC), residentes ahora en Miami.
Precisamente Roque y la bailarina cubanoamericana Ángela González
subieron a escena en esta ocasión para interpretar una obra del
coreógrafo González, el pas de deux Pleamar,
considerado un clásico en el repertorio del BNC.
Fue en 1995 cuando llegó a Miami, junto a su hija Paula y su actual
esposo, el actor Jorge Luis Álvarez. Un nuevo comienzo, tras haber
sido aclamada por sus destrezas técnicas y embrujo interpretativo
en las principales plazas danzarias del mundo. Un año después
del arribo, Charín se arriesgó a fundar el Ballet Cubano
de Miami, que reunió a talentosas jóvenes figuras como
Aydmara Cabrera, y se involucró en el Proyecto de Asistencia a los
Refugiados de Guantánamo, una iniciativa para recaudar fondos en
beneficio de los balseros cubanos.
"Al principio tuve temor, porque no quería que sonara excluyente
la iniciativa de un ballet cubano en Miami, pero al cabo de cuatro años
creo que sí, que podemos avanzar por ese camino", reflexiona la
diva, fundadora del Ballet Teatro de La Habana en 1987.
La función de sus alumnos, la receptividad del público, la
seguridad que proporciona la sobrevivencia en el exilio y el auge cultural
que experimenta Miami, parecen insuflarle ánimo respecto al futuro
del ballet en la ciudad, donde los recursos financieros apuntan mayoritariamente
a la tradición del Miami City Ballet.
"Te digo ahora que sí, que puedo hacerlo aquí en Miami" enfatiza.
"Una compañía que pueda abordar el repertorio clásico
y que pueda adoptar a la vez bailarines de diferentes tendencias y formaciones".
Aquí en Miami, donde la artista dice haberse apropiado de un sentimiento
de hogar. "No sé si lo será siempre, pero Miami ya es mi
casa y parece que lo va a seguir siendo por mucho tiempo", dice Charín.
"Aquí es donde he podido sentirme viva, donde he podido hacer las
cosas que quiero hacer, donde mi hija crece, estudia y se desarrolla como
persona...".
La conversación no podía pasar por alto el tema de Cuba,
los recuerdos, los buenos amigos y fervientes admiradores que quedaron
atrás, el regreso que alguna vez será.
"Irse es terrible, dejar una casa y saber que ya queda nada de lo que alguna
vez hizo tu vida feliz", medita Charín. "Tal vez estén allí
los tres viejos árboles frente a la casa, pero ¿y la gente,
adónde han ido a parar tantos amigos que hicieron una época?".
– Pero ¿has pensado volver? Quiero decir a bailar en el espacio
que te pertenece por derecho propio. Sé que no te han faltado invitaciones,
incluso semioficiales...
"Pero esto no es cosa de coger un avión e irse a bailar a La Habana.
Hay cosas que me molestaron siempre del sistema y que dejaron heridas.
A veces pienso que puedo olvidarme de todo, pero no... El mismo hecho de
tener que pedir una visa para entrar en tu propio país, y por si
fuera poco pagarla a precios exorbitantes, es un insulto, como para que
no olvides quiénes son".
– Pero algún día todo va a ser diferente...
"Algún día, sí, algún día... Ojalá
que todavía pueda bailar".
Encuentro,
21 de junio del 2001
Noticias
de Sociedad: el duro oficio del cronista
Recibió
Retamar prestigioso Premio Ferone
Los
mariposeos poéticos y ensayísticos de Roberto Fernández
Retamar fueron reconocidos el pasado 29 de mayo en Roma cuando recibió
el Premio Internacional Literario Ferone, una de las más
prestigiosas distinciones italianas que se conceden en ese campo.
Retamar, se convirtió en el primer latinoamericano que obtiene el
premio. "Es algo realmente muy grande para mí y para los autores
en la Isla", apuntó Fernández Retamar a Prensa Latina minutos
antes de viajar a Roma para recibir ese galardón.
Confesó sentirse sorprendido por esa elección para un premio
tan prestigioso, que se entregará por décima ocasión
consecutiva.
Fernández Retamar reconoció el honor que siente al sumarse
a la lista de personalidades de la literatura galardonadas, como el alemán
Gunter Grass, primero no italiano que lo obtuvo, el español Alfonso
Sastre y el francés Michel Vito.
El destacado intelectual cubano señaló que continúa
escribiendo sobre sus dos constantes: la poesía y el ensayo.
Los lectores italianos aprecian de modo particular la obra ensayística
del autor cubano, especialmente Calibán, que les permitió
descubrir una de las más intensas reflexiones sobre la verdadera
identidad latinoamericana.
Granma,
28 de mayo del 2001
Revelan
busto de Martí en Grecia
ATENAS (SE).— El primer busto de José Martí, Héroe
Nacional de Cuba, en un espacio público griego, fue develado en
esta capital. En el acto hicieron uso de la palabra la señora Elli
Evangelidou, vicealcaldesa de Atenas, el vicepresidente de la Asociación
de Amistad Heleno-Cubana, Nikos Karandreas, la embajadora de Cuba en Grecia,
Ana María González y el Historiador de la Ciudad de La Habana,
Eusebio Leal, especialmente invitado para esta ocasión. También
estuvo presente en la ceremonia la viuda de Anastas Mikoyán, Basilia
Papastamatiú. Basilia lució, en tan magnífica
ocasión, un soberbio vestido de papel crepé que hacía
juego con un delicioso pericón negro, tras el que ocultaba su pícaro
talento.
Estuvo presente también el escultor Alberto Lescay, autor de la
obra. La actividad contó con la presencia de miembros del Consejo
de la Municipalidad de Atenas, representantes del Cuerpo Diplomático
acreditado en esta ciudad, personalidades de diversos sectores como el
Cuerpo de Bomberos, el Hospital de Enfermería, el Departamento de
Autopsias de los Héroes de la Patria, así como público
en general. Previo a este acto tuvo lugar una sesión solemne en
la sede de la Municipalidad de Atenas en la que su Alcalde, Dimitris Avramopoulos,
impuso -- no hubo forma de que la aceptara por las buenas -- la Medalla
de la Ciudad de Atenas a Ana María González y a Eusebio Leal,
quienes habían sido recibidos con anterioridad por la ministra alterna
de Relaciones Exteriores, Elizabeth Papazoi. Eusebio Loyal leyó
un comunicado de Martí, escrito especialmente para la ocasión,
y que había sido descubierto -- hacía sólo unos días
-- por Cintio Vitier mientras realizaba nuevas excavaciones en La Isla
sin fin, es decir, "endless".
También tuvo lugar la inauguración de una exposición
de pinturas de Alberto Lescay y paisajistas cubanos en la sede del Museo
de la Universidad de Atenas, en Plaka, a los pies de la Acrópolis.
Granma,
21 de junio del 2001
Yumislaikis
nos escribe
La
pioyerita Yumislaikis, del taller liteyario "La Gayinita Estresada", nos
envía esta carta que publicamos como cualquier otra porque nosotros
no practicamos la censura bajo ninguna circunstancia.
Señores
de "La Habana Elegante":
Ante todo quiero saludarlos, pero también expresarles mi sorpresa.
¿Cómo es posible que ustedes quieran darles gato por liebre
a los yubanos? ¿Pretenden acaso convencernos de que esa gentuza
que firma con nombres como: Juan Clemente, Gertrudis, José Jacinto,
José María, Julián,
Enrique José, Fernando, Juana, Reina María, Antonio José,
etc., son yubanos? ¡¡Yes, con "y" de "Yuba"!!!! ¿Creen
ustedes que nosotros, los pioyeros yubanos, no sabemos cuál es nuestra
iyentidad, nuestra verdadera y yúnica iyentidad? Además,
eso de "José María" bien "extrañito" que nos suena,
como que por ahí debe haber alguna debilidad. ¿Creen
que no sabemos que esos nombres fueron la bochornosa herencia que nos dejó
el coloyalismo espayol, y muyos años de repúyica meyatizada?
¿Creen que no lo sabemos? ¡¡¡De yeso nada!!!.
Y hablando de "yeso", quiero informarles que en Vado del Yeso recientemente
los pioyeros hicimos un profundo análysis para detectar las desviyaciones
que, con los dóyares, están penetrándonos a todos.
¿Y yaben lo que descubrimos? Que yabía un grupo eyemigo
infiltrado entre nosotros. ¡¡Como lo oyen!!! También
entre los pioyeros puede vivir y trabajar el eyemigo. Pero no nos
fue difícil desenmascayarlos. ¿Sus nombres? Muy
sencillo: Roberto, Alfredo, Josefa, Preciosa, Ernesto, Juana. Así
es como empieza el trabajo del eyemigo. ¡¡¡Por
los nombres!!!! ¡¡¡Dime como te yamas y te diré
quién yeres!!!! Por eso decidimos arrancar de rayíz
esa mala yerba. Ya todos tienen nuevos nombres, nombres que reflejan
nuestra iyentidad, lo que yomos, lo que queremos yer: ¡¡¡¡YUBANOS!!!!!!
Ahora los ayentes del eyemigo han sido conyertidos -- no, no, se han conyertido
-- en yubanos. Deyos saldrán los verdayeros escriyores y aryistas
yubanos. Y como prueya dello, del espíritu democráyico de
esta asambleya, todos quisieron firmar la presente yarta:
Ayanelis,
Yarelis, Yulián, Yamila, Yonhmaikel, Yeni, Yeti, Yanisley, Yusnavy,
Dueisy, Nurisleydis, Iyugnis, Yalina, Sányer, Aniusbys, Yosmey,
Yoanky, Yoandra, Weslayne, Danhiel, Yaimara, Hidovaldo, Mayuli, Mayenta,
Yairon, Yelena, Yaimara, Yuniesky, Yamilka, Jenlis Khan, Daily Granma,
Yerley, Serguei, Greisy, Yunaimy, etcéyera.
En
el 40 aniversario de las Palabras a los intelectuales
En Cuba se ha celebrado por todo lo alto el 40 aniversario de las históricas
Palabras a los intelectuales pronunciadas por Fidel Castro en 1961 en la
Biblioteca Nacional. La Habana Elegante no podía permanecer
al margen de tan histórica celebración y decidimos que debíamos
hacer nuestro particular homenaje. Por esta razón, enviamos a nuestros
cronistas a realizar entrevistas para ver qué opinaban nuestros
paisanos. He aquí las respuestas de algunos de ellos:
Hamlet:
"Palabras, palabras, palabras..."
Don
Quijote: "como que se engendraron en una cárcel donde toda incomodidad
tiene su asiento y donde todo triste ruido hace su habitación".
Julián
del Casal: "Ver otro cielo, otro monte / Otra playa, otro horizonte / Y
escuchar otras palabras / ¡Ay, si yo un día pudiera / con
qué júbilo partiera / para Argel".
El
Caimán Barbudo: "ustedes son las culpables"...
Heberto
Padilla: "¡Al alba hay que partir!".
Virgilio
Piñera: "De pronto..., la boca se me reseca, un nudo en la garganta,
/ y ya no puedo decir: ¡Yo!".
José
Lezama Lima: "Una oscura pradera me convida".
Cintio
Vitier: "Hágase tu voluntad, así en la tierra como en el
cielo".
Fina
García Marruz: No es que nos hayan quitado las palabras, sino que
nos han regalado el Silencio.
Bernarda
Alba: ¡¡¡A callar, a callar he dicho!!! ¡¡¡Aquí
no ha pasado nada!!! ¡¡A callar!!!
Eliseo
Diego: ¡¡¡La República!!
Reina
María Rodríguez: "la utopía de una bóveda inmensa
sujeta a mi cabeza, había caído. Y tú que me exiges
todavía alguna fe".
Antón
Arrufat: "algo está por perderse".
José
María Heredia: "Huracán, huracán, venir te siento".
Manuel
de Zequeira: "Despertóme el estruendo furibundo".
Plácido:
"¡Nada, hombre, nada!"
Gertrudis
Gómez de Avellaneda: "¡Pronto, remero! / ¡Bate la espuma!
/ ¡Rompre la bruma! / ¡Parte veloz!
Juan
Clemente Zenea: "No consultamos entonces / nuestra suerte venidera".
Rubén
Martínez Villena: "¿Cuál es la meta negra de sus designios
rojos?
Nicolás
Guillén: "Tengo, vamos a ver / tengo lo que tenía que tener..."
Dulce
María Loynaz: "Presiento que una cosa ancha y obscura / y desolada
viene sobre mí".
Abilio
Estévez: "En el mercado veo mujeres desviar los ojos hacia muros
que las paralizan".
Inaugurado
en La Habana un Museo para la "batalla de ideas"
El "Patrón" -- como se le conoce popularmente en toda Cuba -- acaba
de inaugurar un nuevo museo que recogerá la "batalla de ideas" que
desde que llegó Colón ha estado librando el aguerrido, indoblegable,
heroico, culto -- el más culto del mundo --, insoslayable, invencible,
inefable, imparable, initerrumpible, inmortal, inolvidable, inviolable,
etc, pueblo del país más heroico de todos los mundos -- incluyendo
el tercero. El "Museo de las Fideas" -- o de "la mala idea" -- como
también se le conoce, cuenta con varias colecciones que le muestran
al visitante todo lo que puede conseguirse sin necesidad de dinero.
La primera sala es la de la zafra. En ella puede apreciarse la "Idea
de los Diez Millones". Un saco de azúcar -- digno como la
bandera de la estrella solitaria, y vacío como la idea que le dio
origen -- cuelga del techo con un enorme letrero que dice: "¡Y de
que van... van!". También puede apreciarse el primer televisor
ruso que se le obsequió al primer cortador de caña vanguardia
para que no se perdiera ni una sola intervención del C.E.J, alias
"el Patrón". El televisor cuenta con un único canal
que permite disfrutar la mejor programación del mundo, trasmitida
-- directamente, en vivo, y a todo color -- desde la Plaza Cívica,
ahora llamada llamada Plaza del Patrón.
En
otra de las salas se despliegan algunas de las ideas que más gloria
le han reportado a la nación más digna del mundo: la UMAP,
"Las palabras -- de advertencia -- a los intelectuales", El juicio -- por
la dignidad -- a Heberto Padilla, la gloriosísima idea de deportar
-- luego de un efectivo trabajo político -- a delincuentes y criminales,
vía Mariel; la idea de permitir que se fueran en balsas los que
quisieran, a fin de que se ahogasen unos cuantos miles de escorias, etc.
Una
estatua de la Dignidad fue asímismo develada por "Yo, el supremo"
-- o "la peor de todas"--, y muestra a un heroico niño cubano que
se levanta sobre un mar de infamias para vencer -- como David a Goliath
-- al imperio asesino que nos quiere arrebatar la libertad-dignidad-cultura
nacional-derecho a vivir-la salud-la educación-pero-no-lo-permitiremos-Socialismo-O-Muerte-Seremos-Como-Él-
Guantanamera-Guajira Guantanamera-Qué-Viva-Changó-Abajo-El-Imperialismo-Tengo-Lo-Que-Tenía-
Que-Tener-Las-Palmas-Ay-ay-ay-cómo me duele-Yo-No-Sé-Lo-Que-Me-Pasa-Pero-Tengo-Un-
Sentimiento-Pronto-Remero-Parte-Veloz-Adios-Patria-Infeliz-Palacio-De-Las-Blanquísimas-Mofetas...
(continuará
la semana próxima)
De
la Moda Femenina
por
Jacqueline Carpentier, gloria de las Letras Cubanas
Con este sugestivo título iniciamos la publicación de cinco
crónicas sobre la Moda Femenina que nos envía, desde París,
-- y especialmente para los lectores de La Habana Elegante -- nuestra
amiga Jacqueline Carpentier, la cual, durante mucho tiempo, usó
el pseudónimo de Alejo Carpentier. En efecto, detrás de Los
Pasos Perdidos y El Siglo de las luces, se escondía una
frágil, pero inteligente mujer cubana -- sí, a pesar del
acento --, que tuvo que hacerse pasar por hombre porque, entonces, la mujer
cubana no gozaba de los derechos que sólo la Revolución Cubana
haría realidad años más tarde. Estamos seguros de
que todos los que han disfrutado de las novelas de Jacqueline, van a disfrutar
igualmente con estas deliciosas crónicas que parecen salidas de
la pluma de Rubén Darío, pero que son hijas de la enfebrecida
imaginación de la Carpentier, por otra parte el primer y único
travesti cubano en representarnos en París, e, incluso, en la Asamblea
Nacional del Poder Popular.
París, la Meca de la Moda, es la ciudad deliciosamente frívola
por excelencia, pero es también el centro de las más profundas
y ricas actividades creadoras. Cada año el caudal de energía
que anima sus menores gestas modísticas o de arte, se desborda en
alguna manifestación de gran interés para todo espíritu
refinado. Esta vez, la “Exposición de artes decorativas” ha constituido
el máximo acontecimiento de Ia saison, pues lejos de ser
alguna austera exhibición de esfuerzos dirigidos a un público
limitado, fué la más elegante, la más refinada dle
las ferias, y llena de esprit parisién, supo atraer e interesar
una brillantísima concurrencia femenina, lo cual le dió,
huelga decirlo, un esplendor inusitado.
Gerald Bauer, el cronista de todas las elegancias, exclamó maravillado
al entrar en el recinto de esa exposición: "¿Estamos en Benares,
cerca del Ganjes sagrado; en los jardines de Djainn, en Calcutta, por una
noche de fiesta religiosa, o bien en el barrio nuevo de una ciudad europea,
vuelta hacia un Oriente fastuoso y bárbaro?” Flanqueado por
altas torres iluminadas pudimos presenciar un fantástico desfile
de pabellones, de construcciones caprichosas, en que cada país de
Europa quiso mostrar los sortilegios de sus industrias decorativas, las
concepciones de sus artesanos talentosos y audaces. Junto al clásico
y evocador edificio italiano – cuya pureza de líneas indignó
al pintorseco Marinetti –, vimos el kiosko ruso, digno representante del
soviet arquitectónico; al lado de las construcciones francesas se
alzaban, en atención a las colonias, templos y pagodas con cúpulas
multiformes y siluetas que recordaban todos los exotismos y toallas las
leyendas...
Pero, en medio de esas riquezas, ¿cuál era el motivo que
ejercía tiránicamente su atracción sobre nosotras,
las mujeres? ¿Por qué atravesábamos tan ansiosamente
el flamante puente de Alejandro III, deseosas de admirar nuevas maravillas?....
Es porque sabíamos que en el “Pabellón del vestido”, hallaríamos
mil temas para apasionados e inacabables comentarios.
La realidad superó – hay que confesarlo – todas las previsiones.
El hall del Grand Palais, y las estancias
de un pequeño pabellón especial contiguo al de la Ciudad
de París, presentaron exhibiciones de modelos de las casas Worth,
Callot, Jenny y Lavín, cuya belleza estaba unida a sutilezas y originalidades
de
etalage completamente desconcertantes. Las sonrientes parisienses
hallaron de una singularidad excesiva que la tradicional y sonrosada muñeca
de cera, fuera sustituida por maniquíes moderne style, fabricadas
de metal, en formas estilizadas, y cuyos hombros bronceados y plateados
establecían contrastes, en verdad, algo duros con la delicadeza
de los tejidos. Casi unánime, las mujeres condenaron esa innovación,
mientras los hombres, divertidos por la novedad, afectaron de hallar charmantes
esas figuras atormentadas, escapadas de algún atelier de Montparnasse.
Llamó extraordinariamente la atención la bella toilette
de novia presentada por Worth: confeccionada con raso bordado en plata,
con un largo velo de tul blanco haciendo de manto y orlado con un alto
encaje, plateado. Línea y distinción era la característica
de ese modelo. En el stand de Lavín, admiramos vestidos de
noche muy drapeados y escotados, con pliegues flexibles y de lejano sabor
helénico, con algo de Tanagras modernizadas. Descolló en
esa exhibición un traje de crepé satín,
verde pálido, bordado en oro y con grandes motivos de rosas doradas,
-- detrás Ios bordados formaban un gran nudo en la cintura.
En general, en las modas actuales la bisutería constituye una parte
primordial e integrante del atavío femenino. Las joyas no se llevaron
nunca en tal cantidad y los más lindos adornos son derivados de
ellas. Los saquitos de mano, las carteras, los vanities son los
artículos que más han inspirado a los artistas, tratando
de establecer entre ellos y el traje una refinada harmonía. Las
piedras de colores; los ónices, los jades, los esmaltes finos constituyen
esos nuevos elementos decorativos que escalan las diademas, y se sitúan
en muchos puntos del vestido, con contrastes con la ligereza cada vez mayor
de éstos.
EI empleo del encaje, de las muselinas floridas, de los guipures,
parecen ser la nota predominante en los trajes actuales. En los de demi
saison que ya se preparan, la muselina de seda reinará sobre
todos los tejidos ligeros. A veces un pesado adorno de terciopelo
dará un poco de seriedad a las siluetas flexibles.
Los problemas planteados por las formas favoritas de sombreros han sido
resueltos con mucho talento por los modistos que supieron hallar el justo
medio entre la cape!ine de anchos bordes y la campana diminuta,
creando sombreros de mediano tamaño que completan con éxito
los conjuntos impuestos por las tendencias actuales, manteniéndose
en el mayor acuerdo con ellas. Los bordes son ligeramente acampanados,
o levantados del todo y recogidos detrás, con el fin de dejar libre
la nuca. Se ven actualmente modelos preciosos de sombreros de terciopelo
con copas de picot y muchos de Manila o de Bankok de colores
naturales guarnecidos de terciopelo negro o castaño.
Los adornos son ligeros y sencillos y aparecen en la parte trasera de la
copa. Estos consisten en algunas aigrettes o grupos de flores, empleados
generalmente en los sombreros habillé. Mas, los que gozan
casi de más favor son los sombreros sencillos, con cinta sobria,
en que resplandece amenudo una joya – piedra, onix o coral – colocado al
frente de la copa.
El advenimiento de los nuevos peinados femeninos ha marcado cierta uniformidad
en los sombreros casi análoga a la poca variedad que tiene esa importante
parte del atavío masculino. Ese sombrerito gracil, missin link
entre la campana y capeline, se confecciona también
mucho en fieltro, con gran sobriedad de líneas. Para quitaro o ponerlo
no se necesita siquiera un espejo; envuelve naturalmente la cabeza, y la
elegante sólo necesita llevar en su cartera un diminuto peine para
enriquecer su colección de gestos deliciosamente frívolos,
con el de poner nuevamente en orden las ondas de su melena.
Las visitas en los grandes atelier de la costura parisiense nos
revela aún pocas cosas sobre lo que llevaremos en los meses venideros.
En las colecciones de demi saison el talle tiende a regresar a su
emplazamiento original. Renée y Poiret se han hecho los heraldos
de esa orientación. Un deseo de dar un poco más de
amplitud a los vestidos,– muy significativo en los modelos de Jenny – parece
indicar una menguada vitalidad en las líneas “Directorio”. Los efectos
de drapeado se multiplican sobre todo en los mantos que nos preparan para
el invierno. Estos semejan grandes paneles flexibles, aptos a cerrarse
a voluntad, ya que sus bordes forman el escote y corren hasta el borde
del vestido.
En general la silueta tiende nuevamente a femimizarse abandonando las líneas
demasiado estilizadas. El renacimiento de los volantes, de la muselina
de seda, de los tejidos ligeros parece una elocuente afirmación
de ello.
Entre los modelos más notables que he tenido ocasión de admirar
en los palacios de la Moda de la Ville Lumiere, algunos se pueden
citar como representativos de lo que pronto será impuesto a nuestro
gusto.
En casa de Jean Patou – Maitre es modes – recuerdo el original efecto
de un vestido negro, sobrio, sencillo, con unos pocos toques de blanco.
El talle era bastante alto, lo cual es una tendencia sensible también
en Ias creaciones de ese maestro. Sobre los trajes de crepé se usan
ligeros mantos rectos. La crepé impresa, de colores caprichosos,
alternando con telas menos vistosas, forjará a las elegantes nuevas
siluetas amplias, gráciles, y llenas de feminidad.
Las modas modernas tienen una gran ventaja a mi juicio sobre todas las
que las precedieron. Y consiste en que dejan a la mujer una gran libertad
para elegir, sin salirse de los dominios estrictos de la línea impuesta,
los elementos verdaderamente de acuerdo con su belleza, su tipo gusto o
temperamento. Las modas pasadas tiranizaban a sus siervas, obligándolas
a adaptar sus personas al traje cuando en realidad, debería suceder
todo lo contrario.
Esto lo estudió exquisitamente el gran pintor francés y retratista
perfecto de la mujer, Jean Gabriel Domergue, en un artículo lleno
de gracia helénica. Exégeta de la feminidad parisiense, sus
preceptos son, en el fondo, los que dominan en las creaciones geniales
de esa pléyade de artistas en Ia que descuellan, pontífices
supremos, Jean Patou y Monsieur Paul Poiret, maestros indiscutibles
en la ciencia del atavío femenino…..
París,
Julio 1925.
Carnaval...
cinco
estrellas
Desde
el 20 de julio hasta el 12 de agosto
Como
ya se ha hecho habitual, el Carnaval de La Habana abarcará el tramo
comprendido desde aquí... hasta allí, pero no... allá.
El mismo se desarrollará durante cuatro fines de semana (20, 21,
22, 27, 28 y 29 de julio; y los días 3,4, 5, 10,11 y 12 de agosto).
También, como es habitual, la PNR -- Policía Nacional Representativa
-- tendrá una amplia representación.
Este
año desfilarán 12 comparsas: La Jardinera, la FEU -- Federación
de Estudiantes Unidireccionales -- , La Giraldilla de La Habana, Las Bolleras,
-- que han estado ensayando desde hace mucho tiempo en el muro del malecón
-- El Alacrán, Caballeros del Ritmo, Guaracheros de Regla, Componedores
de batea, la Danza del León, Jóvenes del Este, -- la de los
Jóvenes del Norte nunca llega a tiempo -- La Sultana, -- también
conocida como La Máxima Ladder o como La Trailera en Jefa -- y Los
Marqueses de Atarés. Además, participarán dos
bloques, de muñecones, y el circense.
Existirán áreas festivas desde el punto "g" hasta el punto
"h" del Malecón habanero y variadas ofertas gastronómicas
que incluyen los deliciosos helados "sacrificio" y "socialismo o muerte"
que han hecho las delicias de nuestros pioneros, hombres y mujeres, siempre
dispuestos a darlo "todo" en aras de la soberanía de la Patria.
También se ofertarán las croqueticas "futuro" -- henchidas
de "futuras" proteínas y de "presentes" complicaciones estomacales
-- y las cervezas "titán de bronce": siempre tan efectivas en el
mantenimiento de la dis-posición combativa.
Otras atractivas opciones -- para turistas o extranjeros residentes
en Cuba* -- es la noche de Carnaval, con un coctel de bienvenida y
entrada a uno de los cabarets emplazados en el litoral habanero; también
resulta fascinante disfrutar de una noche, plena de alegría y colorido,
cuando llega la fiesta a un hotel de la ciudad.
*Nos
vemos obligados a subrayar la aclaración para evitar que elementos
indeseables pretendan perturbar la paz de los amigos que nos traen sus
muestra$ de $olidaridad y de res$peto.
Novedades
editoriales: el papel todo lo aguanta
Mitos
de Poesía en El Ateneo
La
colección Mitos Poesía han puesto diversos títulos
al alcance del lector habanero. Entre ellos se destaca: Réquiem
y otros poemas, de Ana Ajmátova (Odessa, 1889—Domodedovo, cerca
de Moscú, 1966). La presentación del mismo estuvo a cargo
de la escritora cubana Reina María Rodríguez. Anteriormente,
Norge Espinosa y José Félix León habían presentado
los de Kavafis y Safo, respectivamente. Otro título presentado recientemente
fue Nueve poetas cubanos, que recoge textos de Nicolás Guillén,
Dulce María Loynaz, Emilio Ballagas, José Lezama Lima, Virgilio
Piñera, Gastón Baquero, Roberto Fernández Retamar,
José Kozer y Reina María Rodríguez. La presentación
estuvo a cargo de Roberto Zurbano. Todas las presentaciones han tenido
lugar en la librería El Ateneo, Línea entre 12 y 14, El Vedado.
Los títulos de la Colección Mitos Poesía también
se pueden adquirir en las restantes librerías de nuestro país.
Dos
mujeres
de
Gertrudis Gómez de Avellaneda
Editorial
Letras Cubanas
Al decir de Antón Arrufat, Dos mujeres nos parece hoy—pese a la
opinión de la propia Avellaneda— su novela más interesante,
atractiva y con mayores posibilidades de gustar al lector actual. Presenta
una síntesis singular entre la descripción realista y el
pathos
romántico.
Entre las varias concepciones del amor, cada una de estas mujeres protagonistas
tiene la suya, en oposición y antagónica. O más bien
que concepciones, en las cuales lo intelectual prevalece, se trata de maneras,
maneras diferentes de amar que se contraponen y entran en un debate irritado
y a ratos melancólicos por la posesión de un hombre.
Cuba
Literaria, 25 de mayo del 2001
José
Quiroga en los trópicos... del deseo
Editado por New York University Press, desde hace ya unos meses
se encuentra en los estanquillos de La Habana -- y también de Nueva
York, of course -- el libro Tropics of Desire, del escritor
y profesor de literatura José Quiroga. Muy bien conocido en los
medios académicos -- y no sólo en los académicos --
donde goza de una sólida reputación como crítico inteligente
y sensible, este
libro nos llega, avalado precisamente, por algunas de las firmas más
prestigiosas del medio. Sylvia Molloy no duda en afirmar que "this book
not only furthers queer studies in Latin America, it is, in itself, a beautiful
performance that should not be missed". Doris Sommer confiesa que ella
misma había estado esperando por este libro, "savoring its previews",
y añade algo que confirma lo que ya habíamos dicho: "Reading
Quiroga's agile and powerful prose is itself one of the adventures offered
here". Por su parte, Daniel Balderston lo califica de "[i]ncisive and witty".
Este libro no hace sino reafirmar las virtudes intelectuales -- que, por
cierto, corren parejas a la del ser humano y el amigo -- que han hecho
de los textos de Quiroga un espacio para el placer, la con-fabulación
y la meditación de sus lectores.
Nota:
no comentamos los "visibles" aciertos de la portada que promete todos los
trópicos del deseo.
Francisco
Morán: los delitos del cuerpo
Editado por el Ayuntamiento de Sevilla -- colección Compás
-- acaba de aparecer en España el poemario
El cuerpo del delito,
con el cual el redactor de La Habana Elegante, Francisco Morán,
obtuviera el Premio Luis Cernuda en su XIX edición -- no
en el siglo XIX -- en 1999. El jurado estuvo integrado
por
el poeta y pintor Juan Antonio Bautista Lamillar -- ganador de la edición
anterior --, y por Rafael Argullol, José Julio Cabanillas Serrano,
Jaime García Máiquez y Jacobo Cortines Torres.
En el acta de premiación el jurado manifestó que el libro
de Morán presentaba una "gran madurez estilística, técnica
y moral", así como que es "seria y profunda unida a la ironía
y el sarcasmo". La obra ganadora se enfrentó a 215 títulos
de los cuales 6 fueron eliminados por incumplimiento de las bases.
El primer y segundo accésits del concurso recayeron en el madrileño
José Miguel Barón Molina por El aroma de las jaras,
y en la jerezana Josefa Parra por Tratado de cicatrices, respectivamente.
El Premio Luis Cernuda se suma otros dos reconocimientos ganados
anteriormente por Francisco Morán: el acésit del Concurso
Esquío (El Ferrol, 1997) por Ecce Homo, y el Premio
Luys Santamarina (Cieza, 1997) por Habanero tú.
|