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La Habana Elegante de papel

     Como recordarán nuestros lectores, recientemente convocamos a una nueva subscripción popular,El Morro, foto de Dan Heller pero esta vez para hacer una edición conmemorativa en papel de La Habana Elegante con el propósito de festejar su V Aniversario en la red. Gracias a la generosa respuesta de nuestros amigos, ya podemos informar a todos que el proceso de edición ha comenzado, y que -- tal y como lo habíamos anunciado -- la publicación de este número correrá a cargo de la Editorial Verbum que dirige Pío E. Serrano. Esta edición en papel -- queremos insistir en ello -- no reemplazará a la edición electrónica, la cual continuará saliendo de manera regular como lo ha hecho hasta ahora. La edición en papel será una edición limitada (y numerada), y los lectores encontrarán en ella muchas de las secciones a que ya están habituados: "La azotea," "La Loma del Ángel," "La más verbosa," "Hojas al viento," "La expresión americana," "La ronda" y "Panóptico habanero." Incluimos dos pequeños homenajes: a la sonera Celia Cruz y al poeta Ángel Escobar. A este número han contribuido escritores cubanos residentes lo mismo dentro que fuera de la Isla. Los suscriptores ya han asegurado su derecho a recibir un ejemplar de la revista absolutamente gratis, lo cual incluye gastos de manejo y envío. Quienes deseen asegurar la posesión de un ejemplar de este número especial, pueden hacer sus reservaciones enviándonos un mensaje a nuestra dirección electrónica: habanaelegante@pipeline.com El mensaje debe especificar el nombre completo del remitente, su teléfono, dirección postal y electrónica, así como el número de ejemplares que desea reservar. El importe de cada ejemplar será el de $25.00 (dólares norteamericanos).
 

En memoria de Mirta Plá

La cultura cubana pierde una de sus más valiosas joyas

Miguel Cabrera

     Falleció ayer en la ciudad de Barcelona, España, donde realizaba una intensa labor pedagógica, la bailarina y maitre Mirta Plá, conocida mundialmente como una de las "joyas" del ballet cubano, víctima de una penosa enfermedad.
     Nacida en La Habana, el 23 de julio de 1940, realizó estudios de piano y ballet en el Conservatorio Mirta PláMunicipal, hasta septiembre de 1950 en que obtuvo una beca en la Academia de Ballet Alicia Alonso, donde alcanzó una sólida formación artístico-técnica bajo la guía de nuestra eximia bailarina, así como de los maestros Fernando Alonso y José Parés, y con los aportes de otros destacados pedagogos, entre ellos los rusos Alexandra Fedorova y Leon Fokine, y las inglesas Mary Skeaping y Phillis Bedells.
     Su debut profesional se produjo el 15 de marzo de 1953 - alumna aún de la Academia - en el "Vals de las Flores" del ballet Cascanueces, llevado a la escena del Teatro América por el Ballet Alicia Alonso. Un año después realizaría su primera gira internacional, por Argentina, Chile y Uruguay, con la tutoría de Alicia y Fernando Alonso, por su condición de menor de edad. Durante la etapa de enfrentamiento a los desmanes del batistato, que en 1956 retiró la escasa subvención que el Ballet de Cuba recibía del Estado, participó en la gira nacional de protesta y continuó su quehacer en la Academia y en el Teatro Experimental de Danza, organismos que mantuvieron viva la llama del ballet cubano en aquel difícil período.
     A instancias de Alicia Alonso, entre 1957 y 1959 actuó junto a otras destacadas alumnas de la Academia, en el Ballet Celeste de San Francisco y en el Teatro Griego de Los Ángeles, con el fin de que no perdieran su entrenamiento.
     En 1959 obtuvo el primer lugar y el rango de solista en las audiciones efectuadas para reorganizar el hoy Ballet Nacional de Cuba, conjunto con el cual realizó presentaciones en numerosos países de América, Europa, Asia y África. Como estrella invitada actuó también con el Ballet de Budapest, el Ballet Nuevo de Turín, y en otras compañías y festivales en México y Perú.
     Aunque dueña de un amplísimo repertorio, que incluyó las obras más significativas de la gran tradición romántico-clásica del siglo XIX y de la creación coreográfica contemporánea, tanto de creadores cubanos como extranjeros, la Plá brilló de manera especial en los roles de "soubrette" y en aquellos como La fille mal gardée, Coppelia, el Grand pas de quatre y La bella durmiente, donde resaltaban su bella línea, su serenidad escénica, su antológica sonrisa y el dulce lirismo que emanaba de cada una de sus actuaciones. Su status de primera bailarina, el cual mantuvo durante tres décadas (1962-92), estuvo respaldado por una disciplinada entrega diaria a clases y ensayos, por el cumplimiento riguroso de las demandas técnico-artísticas de cada obra y, de manera particular, por su respeto al público, al que con humildad entregó lo mejor de su talento.
     Su trabajo pedagógico fue altamente reconocido en el extranjero y estuvo vinculado a instituciones de muy alto prestigio, tanto en América como en Europa.
     Por sus grandes valores artísticos se hizo acreedora de importantes galardones tanto en Cuba como en el extranjero: Medallas de Plata en el Concurso Internacional de Ballet de Varna (1964 y 1966), Premio Estrella de Oro y Premio Especial del Jurado en el Festival Internacional de Danza de París (1970); Distinción Por la Cultura Nacional (1981), Distinción Raúl Gómez García (1982), Medalla Fernando Ortiz, de la Academia de Ciencias de Cuba (1988); Premio Anual del Gran Teatro de La Habana (1992) y el Doctorado Honoris Causa en Arte Danzario, I.S.A.(2000). El pasado mes de abril recibió, en compañía de sus inseparables compañeras Loipa Araújo, Aurora Bosch y Josefina Méndez, un grandioso homenaje en ocasión de concedérseles el Premio Nacional de Danza 2003.
     Me unió a ella una entrañable amistad por más de treinta años, tuve el honor de ordenar documentalmente toda su trayectoria artística, representar juntos a Cuba en eventos nacionales e internacionales, pero lo más inolvidable fue el haber compartido la hermosa tarea de llevar el arte del ballet a todos los sectores del pueblo cubano, desde los escenarios más insospechados, ya fuesen éstos un surco de tierra en el Plan Plátano de Artemisa, un improvisado tabloncillo en medio de los talleres de Cubana de Acero, una rústica tarima en la zona campesina de Cumanayagua o en los riesgosos enclaves de la Brigada de la Frontera en Guantánamo.
     Su muerte llena de dolor al ballet mundial y para nuestra cultura nacional ello constituye la pérdida de una de las más refulgentes "joyas" que ha dado la escuela cubana de ballet. Sin embargo, ella misma supo dejarnos su propia definición de este triste momento, cuando en una íntima conversación me confesó: "Quiero que recuerden a Mirta Plá como una persona que ha amado mucho al ballet y que se siente orgullosa de ser cubana y de haber dado a conocer, en su Patria y en otros muchos lugares, un arte hermoso. Es una mujer tranquila y feliz porque, cuando dejó de bailar, gracias a la formación que le dieron sus maestros, pudo seguir siendo útil a la danza y a la cultura de su país". 

Granma, 22 de septiembre, 2003
 

Disco Haila En Vivo penetra mercado musical norteamericano

En el disco Haila se une a otras estrellas de la música popular, entre las que figuran Issac Delgado, con quien interpreta el bolero Pensamiento, Chucho Valdés, y Mayito Rivera, intérprete de Los Van Van

Néstor Rius Martínez

     La fuerza interpretativa y el carisma de la cantante cubana Haila María Mompié irrumpe de manera tempestuosa en el seno del público norteamericano, con su disco Haila Live! (En Vivo), de músicaHaila popular.
     La publicación digital estadounidense Salsa Power revela hoy que la intérprete caribeña ha impuesto su sello en suelo norteño, a través de disqueras canadienses, las cuales no desestiman la calidad de la cubana.
     Mompié es calificada como una de las vocalistas de registros más fuertes dentro de la música de la Isla, y su disco En Vivo así lo demuestra.
     En esta obra se une a otras estrellas de la música popular, entre las que figuran Issac Delgado, con quien interpreta el bolero Pensamiento, Chucho Valdés, y Mayito Rivera, intérprete de Los Van Van.
     Asimismo, se hace acompañar de la orquesta de David Calzado y la Charanga Habanera, una agrupación con la cual promociona actualmente su nueva producción en tierras niponas.
     El sonido de la grabación es magnífico, refiere el artículo de la publicación, y asegura, además, que el bailador puede sentir la "energía y electricidad" que desprenden las interpretaciones de Haila y sus músicos.
  Haila En Vivo es un álbum compuesto por temas como Hoy me inclino, La rosa, Bemba colorá, La sopa en botella, Sobre una tumba, una rumba, y los antológicos Drume negrita y Que te pedí, entre otros. (AIN) 

Granma, 21 septiembre, 2003
 

Pablo Milanés presenta su nuevo álbum en Madrid

En la presentación de Antología el cantautor cubano estuvo acompañado de varios músicos españoles

     El cantautor cubano Pablo Milanés ofreció el martes en el madrileño Teatro Infanta Isabel un Pablo Milanésconcierto en el que presentó su nuevo doble álbum, Antología, informó EFE.
     Milanés se hizo acompañar de su amigo el músico español Joaquín Sabina, quien ejerció de maestro de ceremonias durante la presentación. Además, estuvieron presentes el cantautor Luis Eduardo Aute, los cineastas Santiago Segura y Montxo Armendáriz, el juez Baltasar Garzón, y el bailarín Nacho Duato, entre otros.
     La primera actuación de Milanés en España esta temporada fue la pasada semana en Tenerife. El próximo jueves estará en Murcia, el 3 de octubre en Gran Canaria, el 4 en Fuerteventura, el 6 en La Gomera, el 8 en Barcelona, el 10 en Zaragoza y el 13 en Bilbao.
     Al hacer un repaso por sus 35 años de carrera artística, Milanés interpretó entre otras canciones Yolanda, Para vivir, Yo no te pido, Te quiero porque te quiero, Amo esta isla y La vida no vale nada.

Encuentro, octubre 1, 2003
 

El cantautor Pablo Milanés critica al gobierno de Fidel Castro

'No se puede seguir siendo revolucionario y teniendo ideas estalinistas de presiones sobre el pensamiento y la libertad', dijo Milanés

     El afamado cantautor cubano Pablo Milanés criticó este viernes en Bogotá las restricciones a la libertad de expresión que impone el régimen de Fidel Castro en la Isla e instó a los guerrilleros colombianos a que abandonen las armas porque, dijo, "Colombia no aguanta más", informó la AFP.
     "En Cuba hay errores que tenemos derecho a criticar y deberíamos tener más criterio para criticar,Pablo Milanés porque cuando uno lo hace se siente solitario; hay miedo y tensión y es absurdo porque no se puede seguir siendo revolucionario y teniendo ideas estalinistas de presiones sobre el pensamiento y la libertad", dijo.
     En declaraciones a la privada emisora Caracol, Milanés agregó: "A Fidel le critico la falta de libertad de expresión porque hay tantas cosas bonitas aseguradas por la revolución que cuando ves que es capaz de encarcelar a un agente durante 20 años porque habló dos o tres mierdas, no lo concibes".
     Pese a sus críticas, Milanés aseveró que la política de Castro es exitosa: "Todavía en 44 años los vecinos de Cuba no nos dan ejemplo de que ellos hacen mejor las cosas que nosotros. Cuando pase eso, Fidel va a estar desprestigiado, pero todavía está demostrando que hace dos o tres cosas mejores que ellos".
     "Es una vergüenza que Cuba, con el trabajo que está pasando, todavía tenga que ayudar a algunos países de América Latina en temas de educación o salud", agregó el cantante, que cumplió 60 años de edad y que en una semana iniciará una gira por varias ciudades de Colombia.
     Según informó la agencia Notimex, el cantautor criticó la persecución que sufren varios intelectuales cubanos por parte del gobierno de la Isla, así como el fusilamiento de tres personas que intentaron secuestrar una embarcación para huir hacia Estados Unidos.
     Milanés precisó que, de los 29 intelectuales convocados por La Habana, fue el único que no firmó la carta de respaldo a los encarcelamientos de 75 opositores condenados hasta 28 años de prisión en marzo pasado y a los fusilamientos de abril.
     El autor de Yolanda manifestó además su tristeza por la muerte del músico Compay Segundo, y apuntó que él lo había sacado del anonimato cuando el gobierno lo jubilara y el músico empezó a cantar en las esquinas con su guitarra.
     "Así rescaté a unos cuantos a través de la fundación mía. De allí dio un salto a España", dijo, y sostuvo que Compay era un gran cantante.
     Con respecto a la muerte de la cantante Celia Cruz, Milanés descartó que sus honras fúnebres tuvieran connotaciones políticas.
     "Se le dio el homenaje que se le tenía que dar. Ella tuvo una posición política y había que hablar de eso, pero no creo que se haya manipulado desde un punto de vista político, creo que se mereció todo lo que se le hizo", aseguró.
     Milanés añadió que quiso conocer a la Guarachera de Cuba pero nunca pudo porque ella le tuvo miedo, "miedo al comunismo, al socialismo, al que dirán. Siempre yo la reté a que nos viéramos e hiciéramos algo juntos pero nunca lo aceptó".
     El cantautor hizo referencia también al conflicto armado que padece Colombia. Dijo que es hora de que los grupos alzados en armas evalúen la posibilidad de abandonar las armas.
     "A veces yo he justificado las armas pero si éstas no tienen justificación histórica hay que abandonarlas y hay que hablar. Pienso que en Colombia hay un momento histórico en que es necesario conversar; es necesario dejar el poder, dejar los paramilitares y que los guerrilleros dejen las armas", aseveró.
     Los guerrilleros "deben empezar a conversar por la paz de ese país que no aguanta más. Pensar en los ciudadanos que son los que están sufriendo y que se están desgarrando. También deben pensar en el resto de América Latina que está sufriendo", concluyó.

Encuentro, 31 octubre
 

Martí no moja, pero... mojito

     ¡Si toma Martí, no maneje! La consigna -- destinada a salvar vidas -- ya comienza a popularizarse en los "motivitos" y en las fiestas de quince de La Habana. Con la salida al mercado de la nuevaMartí mojito bebida cubana -- Martí mojito -- los cubanos no salen de su asombro. Se cuenta que, creyendo haber oído mal, un anciano, absolutamente incrédulo, le preguntaba a su nieto: "¿Martí,... mijito?". "No, abuelo," le rectificó éste: "Martí... mo-ji-to." La presentación de la nueva bebida nacional tuvo lugar en los jardines de la UNEAC.  A ella fueron invitados: Alicia Alonso, Cintio Vitier y Fina García Marruz. Vitier llegó a proponer, en el colmo del delirio martinensis, crear un barcito que se llamaría De peña pobre, y adonde pudieran ir a beber alcohol boricado quienes no tuvieran suficiente poder adquisitivo para tomarse un apostolillo con yerbabuena. Alicia aprovechó la ocasión para intentar vender cinco frascos de cascarilla Alonso, muy buenos, según afirmó, para evitar la caída de la membrana reticular de la punta izquierda (nunca especificó si sería eficaz en el caso de la derecha).
     En la foto puede apreciarse al Ambia en el momento en que colocaba el patriótico cartel de saludo al mojito Martí. Al final de la actividad, Luis Toledo Sandé leyó una crónica de Martí -- hallada recientemente en una edición del Granma -- en la que el maestro se refiere a los milagrosos efectos del alcohol, lo cual le habría llevado a escribir: Copa con alas, Copa ciclópea, La copa envenenada, Vino de Chianti. Muy pronto saldrá a la venta el libro de recetas Tragos Sencillos, el cual recupera el gusto etílico del Maestro y de sus compatriotas. Entre algunas de sus sorpresas figura una fotocopia de la receta original del Cuba Libre, y según la cual sólo puede hacerse con Havana Club y con Tropicola. Otra receta original que podrá hallarse en el susodicho es el internacionalmente famoso Mulata, y el cual -- anticipamos -- no es más que una corrupción de Mulato. Nitza Villapol -- animadora entusiasta de la edición -- asegura que, en sus inicios, Mulato era un trago unisex, pero que en el Primer Congreso de Educación y Cultura Alguien había ordenado evitar confusiones y, por esta razón, el trago fue rebautizado como Mulata. A partir de entonces, los bebedores se libraron del desasosiego que implicaba reconocer que "se habían echado un Mulato," o que estaban deseosos "por echárselo."  Quienes deseen una copia in advance del recetario, sólo tienen que enviar su solicitud al Centro de Estudios Martianos.
 

Los cubanos Arturo Sandoval y 'Chucho' Valdés asisten a Festival dominicano de jazz

El evento tendrá lugar en la ciudad de Puerto Plata a partir de este miércoles 
Los músicos cubanos Arturo Sandoval y Chucho Valdés asisten al Festival de Jazz de la República Dominicana, que se inicia este miércoles en la ciudad de Puerto Plata

     Según AP, Lorenzo Sancassani, vocero del Festival, anunció la presencia además de los Chucho Valdéspuertorriqueños Humberto Ramírez y José Furito Ríos, y del dominicano Chichí Peralta, entre otros.
Los promotores anunciaron el martes que las actividades del festival continuarán sin modificaciones, pese a que la población de Puerto Plata no se ha repuesto aún por completo del sismo sufrido laArturo Sandoval pasada semana.
     "Este festival de jazz promete ser un rotundo éxito no sólo por la calidad de las estrellas y agrupaciones que intervendrán, sino por los talleres educativos y las exhibiciones de arte que se realizarán", dijo Sancassani.
     El espectáculo se realizará en las playas de Sosúa, Cabarete y Playa Dorada en Puerto Plata, 224 kilómetros al norte de Santo Domingo.
     El cierre, previsto para el próximo domingo, será en el Gran Teatro Regional del Cibao, en la ciudad de Santiago de los Caballeros, 155 kilómetros al norte de la capital.

Encuentro, octubre 1, 2003
 

Una desesperada declaración de amor

La sala Ensayo 100, de Madrid, acoge durante este mes Santa Cecilia, un monólogo de Abilio Estévez, donde se evoca esa ciudad única llamada La Habana

Carlos Espinosa Domínguez, Miami 

     Casi una década después de su estreno en La Habana, el grupo Galiano 108 ofrece este mes una temporada con el que posiblemente es su trabajo más celebrado: Santa Cecilia. Un monólogo cuyo texto firma Abilio Estévez, y con el cual se presentarán en la sala madrileña Ensayo 100 (Raimundo Lulio, 20. Telf. 91 4479486), en funciones de viernes a domingo.
     Desde que se puso por primera vez en 1994, el montaje de Galiano 108 ha acumulado elogios,Vivian Acosta en Santa Cecilia premios e invitaciones para presentarlo en varios países. Sin embargo, en su momento dos o tres críticos de la Isla, los más oficiales y dogmáticos, expresaron su descontento por el contenido ideológico de la obra. En particular, les irritaba su nostalgia por La Habana prerrevolucionaria, así como el presentar, según ellos, una imagen desoladora y catastrófica de La Habana de hoy.
Donde se hablaba de un papá tiránico no veían una referencia al típico padre autoritario cubano, sino una manera de aludir en clave a... Ustedes-Saben-Quién. Si buena parte del espacio escénico permanecía a oscuras, era para remitir al espectador a los apagones que se empezaron a padecer en el país con el inicio del Período Especial (sic). En fin, todo un catálogo de idioteces generadas por la lectura que hacían de una obra que estaba hablando sobre cuestiones mucho más profundas y trascendentes.
     Lo primero a tomarse en cuenta es que no se trata de una obra realista, sino escrita desde las coordenadas poéticas, algo imprescindible para acceder a Santa Cecilia. Estamos ante una ensoñación, una leyenda, una sonata de espectros, una especie de rito pagano. Su protagonista, además, no es un personaje vivo, sino el fantasma de una mujer que murió ahogada en un ciclón, y que despierta de su tumba marina para invocar sus recuerdos. Está condenada a vagar eternamente y a contar su historia, que en buena medida constituye también la de La Habana.
     ¿Cuál es la visión de ésta que se nos entrega en Santa Cecilia? Ante todo la de una ciudad única que había que vivirla. Una Habana intemporal y metafórica, que corresponde a la idea sostenida en el texto de que "una ciudad no es la suma de sus monumentos y repartos. Es un juego de vasos comunicantes, un laberinto donde cada puerta conduce a la otra".
     Por eso se la evoca y recrea a través de sus habitantes y sus sitios más entrañables, pero también de sus olores, su luz, sus visitantes más ilustres, sus personajes literarios y ¡ese calor! Hay, por otro lado, una afirmación del aspecto vital de esa ciudad y sus gentes, algo que se resume en una frase que es toda una expresión de nuestra filosofía popular: "Todo lo real es gozable y todo lo gozable es real".
     Esa evocación tan entrañable está hecha, sin embargo, desde una nostalgia que no deja de ser crítica. Santa Cecilia no es tanto un canto elegíaco por una Habana desaparecida, como la reivindicación de unos valores que se han ido perdiendo, al ser sustituidos por otros más perecederos. Es esa Habana a la cual la fantasmagórica figura femenina se niega a renunciar, y su manera de decírnoslo es esa historia que cuenta una y otra vez.
     Su gran amor por la ciudad queda brillantemente expresado en uno de los bocadillos finales: "La Habana será un infierno, pero es el mío. ¡De aquí no hay quien me mueva!". Porque eso es Santa Cecilia, "una declaración de amor más o menos desesperada y más o menos desesperanzada, pero declaración de amor". Lo apuntó el narrador Senel Paz en las notas que escribió para el programa del estreno de 1994, donde además señala: "Un texto así conjura los peligros. Ninguna ciudad que es amada de este modo corre peligros definitivos".
  Ceremonia para una actriz desesperada, subtituló su obra Abilio Estévez, que la escribió por encargo de Galiano 108. El texto fue creado así a la medida exacta de Vivian Acosta, quien realiza uno de esos trabajos actorales que el espectador conserva en su memoria durante mucho tiempo. Acosta no requiere de cambios de vestuario ni maquillaje para convencernos de que es cada uno de los personajes (o fantasmas o lo que sean) a los que da vida. Con qué admirable dominio sale de uno para convertirse en el otro. Con cuánta facilidad pasa de la risa al dramatismo, del baile al lirismo reposado, de la gestualidad cotidiana al expresionismo más alucinado. Todo eso además lo realiza en un escenario desnudo, en donde apenas hay una silla, gracias a su talento y, sobre todo, a su apabullante técnica.
     Esta última la ha adquirido Vivian Acosta a través del intenso entrenamiento sicofísico y de la investigación que ha hecho Galiano 108 en nuestra cultura y, en particular, en su zona de origen africano. En Santa Cecilia se pueden reconocer elementos pertenecientes a Grotowski, la danza y el Stanislavski menos apegado a la estética naturalista. Pero son también evidentes otros de origen parateatral, como el trance y las ceremonias rituales, en los cuales el grupo se ha nutrido para crear su propio estilo de actuación.
     Es de allí de donde proceden la energía y los recursos que Vivian Acosta reelabora para que cristalicen en un trabajo interpretativo de una riqueza, un espectro de registros y matices y una expresividad sencillamente impresionantes. Su estupenda labor en la obra hace que una inflexión de la voz, una mirada, un gesto con el abanico o un pie a medio levantar se carguen de expresividad y de significado. Pero que nadie piense que se trata de un frío despliegue de técnica: virtuosismo técnico aparte, su interpretación está cargada de fuerza, emoción, desgarro, intensidad, dolor.
     Como en todo monólogo, es la actriz quien en gran medida lleva el peso mayor de la representación. Mas sería injusto no reconocer lo mucho que Santa Cecilia debe a Carlos Repilado (diseño de luces), Juan Piñera (música) y José González (puesta en escena). Quienes vean la obra podrán comprobar cuánto aporta cada uno para conseguir ese balance integral de montaje redondo y sin fisuras que logra como saldo final Santa Cecilia.
    Sólo me queda concluir esta reseña reiterando lo que he tratado de expresar en las líneas anteriores: quien desee regalarse con hora y pico de teatro excelente y en estado puro, no debe perderse la Santa Cecilia de Galiano 108. Les aseguro que recomendaciones como ésta no se hacen con mucha frecuencia.

Encuentro, 6 de octubre, 2003
 

Exitosa celebración de Halloween en Miami

     Con un cubanísimo baile de disfraces fue celebrado a todo trapo, perdón, por todo lo alto, la Guajiro-Portada-De-Cartelesfestividad de Halloween en la no menos cubanísima calle 8, en el cubanísimo centro de la cubanísima Miami. Al simpático baile acudieron los disfrazados de ocasión, y los disfrazados full time. Entre los disfraces que más llamaron la atención de los asistentes, podemos mencionar los de Guajiro-Portada-De-Carteles, el de la Pasta Gravi (lucido estrafalariamente por la nonagenaria señorita Lucila del Portal y del Puerto), el de Brillantina-Hiel-de-Vaca-con-Romero (bellísima confección del modista que está haciendo furor endisfraz de La-Patria-Está-De-Moda Miami, Juan de la Patria Potestá, más conocido por C Butterfly) y, finalmente, el de La-Patria-Está-De-Moda. Este disfraz consistió de un aterrador vestido de mulata tropical (pero no a lo Victor Manuel, sino a lo Unwrapped) en el que se cruzaban el exotismo de la odalisca, la remembranza de las piñas, y un desfile comparsero de los años 50. En el baile se repartieron mojitos Bacardí, así como unos simpáticos recuerdos de esa noche patriótica que decían: ¡Viva el embargo! Al final apareció DráCuba, el cual, vestido todo de negro, y con un vaso de jugo de tomate brindó por la DráCuba del Ayer, y juró luchar con las energías que le quedaban para acabar con la DráCuba de hoy. Luego nos enteramos que tras ese original disfraz estaba Reutilio, el viejito veterano de Alpha 66, y a quien sus vecinos de la calle 8 cariñosamente llaman Chencho, el gambao.
 

Recibe Padura Premio de la Crítica en Cuba por La novela de mi vida

     El narrador cubano Leonardo Padura mereció el Premio Nacional de la Crítica por La novela de mi vida, una indagación en la trayectoria vital y literaria del poeta del siglo XIX Jose Maria Heredia, abordada desde la actualidad de la Isla.
     Dueño de una madurez expresiva pulida a lo largo de los años, el autor hace una evocación del Leonardo Paduraromanticismo caribeño de la época colonial, hilada a partir de quien es considerado el primer gran poeta cubano.
     Padura viaja con desenvoltura del pasado al presente y viceversa, mediante una trama entretejida con sabiduría para transmitir al lector una lectura singular de la historia de su país. Trabajada en dos planos, La novela...es un ejercicio de virtuosismo técnico.
     Tampoco faltan las pasiones, lo cotidiano vivido y sufrido y el suspenso que Padura maneja a la perfección en la búsqueda del manuscrito perdido de Heredia, cuyos hilos conduce el protagonista, Fernando Terry.
     Otro Leonardo, pero de apellido Acosta, uno de los musicólogos por excelencia de la Isla, fue distinguido igualmente con este lauro por su ensayo Descarga número dos. El jazz en Cuba 1950-2000, exploración rigurosa y conceptual en una de las vertientes del acervo sonoro cubano.
El jurado integrado, entre otros, por el novelista Reynaldo Gonzalez, los ensayistas Guillermo Rodriguez Reivera y Luisa Campuzano y la teatróloga Vivian Martínez Tabares, premió, además, los siguientes títulos:
  La mujer sentada, de Efraín Rodríguez (novela); Cibersade, de Alberto Garrandes (cuento) Manos de obra, de Sigfredo Ariel y Música vaga, de Alberto Acosta Perez (poesía); y El zapato sucio, de Amado del Pino (teatro).
     Los ensayos registraron mayoría en los lauros de la crítica como lo prueban los libros galardonados: Paradiso, la aventura mítica, de Margarita Mateo; Grandes momentos del ballet romántico en Cuba, de Francisco Rey Alfonso; y La edad de la herejía, de Juan Antonio García Borrero.
     La proclamación oficial de los Premios se efectuará el próximo treinta y uno de octubre en uno de los majestuosos palacios de la Habana colonial, el del Segundo Cabo, sede del Instituto Cubano del Libro.

CubaLiteraria, 6 octubre, 2003
 

Halloween en Cuba

Estrenarán cuatro obras teatrales en la capital

  Icaros, del grupo Teatro El Público; Vamos a encender la noche, del Grupo Teatro de La Villa; Sara y Simón, de la Compañía Teatral Rita Montaner y Drácula, por el Ballet de Laura Alonso, son las cuatro propuestas que el Consejo Nacional de las Artes Escénicas reserva para este mes

Octavio Borges

     El Consejo Nacional de las Artes Escénicas reserva para este mes el estreno de cuatro obras teatrales en salas capitalinas.
  Icaros, con textos de Norge Espinosa sobre una idea de Carlos Díaz, tendrá su premier este sábado a las 8:30 pm en el cine Trianón, a cargo de un elenco del grupo Teatro El Público, que ha reasumido el mito del laberinto para profundizar en las relaciones entre padres e hijos.
     También este sábado el Grupo Teatro de La Villa estrena a las 4:30 pm una fantasía de títeres para niños basada en un poema de Ray Bradbury y titulada Vamos a encender la noche.
     Por su parte la Compañía Teatral Rita Montaner expondrá por primera vez el día 17 a las 8:30 pm Sara y Simón, del catalán Manuel Duesa y que trata el tema de los peligros que acechan a los jóvenes sin proyecto de futuro.
     Prácticamente otro estreno lo constituye la pieza Drácula, por el Ballet de Laura Alonso, los días 18 y 19 a las 8:30 pm y 5:00 pm, respectivamente, en el Teatro Mella.
     Esa obra pudo ser vista por muy poco público porque recién estrenada se perdió en un incendio todo su vestuario y escenografía y ahora debido a un gran esfuerzo regresa a la escena con un elenco de jóvenes y talentosos bailarines.
     Otra buena noticia para los capitalinos es la presentación del Ballet Folclórico de Oriente los días 27, 28, 29 y 30, en el Teatro Mella, con una selección de lo mejor de su repertorio en sus 44 años de existencia. (AIN)
Granma, 9 octubre, 2003

Nota de La Habana Elegante: según trascendió hasta nuestro reportero en La Habana, los vestuarios y escenografía de Drácula no se perdieron, sino que fueron quemados en la noche de Walpurgis -- es el nombre con que se conoce ésa en que los comité celebran su aniversario -- porque, en lo que respecta al vestuario, se había advertido sospechosamente que reproducía exactamente el del Ministerio del Interior, mientras que la escenografía remedaba la de una de las miles e idénticas mesas (des)informativas que se trasmiten diariamente por la televisión cubana. Por cierto que también hemos tenido noticias de la defensa de la tesis doctoral: Mesa informativa -Tribuna abierta: el eterno retorno de lo mismo o Nietzsche en la Revolución Cubana. Lo que no hemos podido averiguar es el resultado de tan audaz propuesta académica.
 

Otra de vampiros

Se exhibe en los cines de estreno de la capital cubana Más vampiros en La Habana

Dean Luis Reyes 

     Si pretendes doblarte de risa, no es Más vampiros en La Habana la película adecuada. Sin embargo, la gente la compara todo el tiempo con su célebre antecesora y ello deja como saldo un almacén de frustraciones. 
     Apostar por la secuela tiene esos riesgos: hay un precedente atravesado en el gaznate que dificulta la deglución de una continuación. No obstante, Juan Padrón jugó al seguro: volvió a los vampiros, a La Habana popular, a personajes del bajo mundo, a la trama criminal con bullanga y pachanga, al desenfado incluso gráfico, formal, a la historia de absurdos. Volvió, además, a potenciarmás, pero... no exactamente de lo mismo los personajes carismáticos que cargan el 80 por ciento de la gracia de la anterior: resucita a cuanta criatura resucitable - incluso al beodo picador de cigarros Rey del Mundo, uno de los héroes de mi generación - para seducir con todos los hierros. Pero no le queda bien.
  Más vampiros... tiene una red de personajes por momentos densa, complicada, pues cada bando en conflicto exige de eventos y peripecias que expongan sus móviles, así como de argumentaciones que redundan en demasiado diálogo. Y son varias las fuerzas que se enfrentan ahora en pos del dichoso vampisol y su versión hercúlea, el vampiyaba, con el telón de fondo de la Segunda Guerra Mundial. Ello surte de interés la trama, cuyos caracteres aparecen mejor delineados - algunos hasta el borde de lo freudiano -, pero donde el despliegue de carisma consustancial a la gracia de Vampiros en La Habana (y dale con el ilustre fantasma) apenas se consigue. La comicidad aquí desplegada contiene una serie de guiños de naturaleza histórica e intertextos demasiado sutiles para un espectador medio que no comprende, por ejemplo, la nota satírica contenida en ciertos careos hegemónicos entre italianos, españoles y alemanes o la analogía con el genio de Aladdin (Producciones Walt Disney, 1992) del personaje del tío Von Drácula que, como viene de la ubicuidad temporal, anuncia perestroikas y películas de George Lucas. Más vampiros... es un filme de cuatro o cinco carcajadas y algunas sonrisas. Pero eso tampoco alcanza para condenarlo. 
     Bien visto, lo que Padrón nos propone en su más reciente obra es una historia de aventuras pura y dura, con toques de cubaneo. De él siempre se espera una película entretenida, y serializar, repetir fórmulas - como ya hizo con Elpidio Valdés -, es opción tan riesgosa como válida. Una secuela asegura el interés general, sobre todo si el antecedente ha sido un éxito. Pero de 1985 - fecha de la primera aventura vampírica - a acá Padrón ha ido madurando. Digamos que se ha ido despojando del bagaje del historietismo en su hacer plástico, que sus películas han perdido chatura visual y ganado en una estética más propiamente cinematográfica - eso se nota aquí -, que ha desplegado historias más complejas, con caracteres mejor elaborados. Pero dejó por el camino mucho de la lozanía, el dicharacho y la espontaneidad de sus personajes, esos que llegaron a ser considerados como formas ideales del canon simbólico nacional.
     Ya ante Más se perdió en Cuba (1995) - conocida en su versión para la pantalla ancha como Contra el águila y el león (1996) - el público no anduvo muy conforme con el giro de Padrón hacia el relato de ribetes psicológicos y la visible imparcialidad frente a los bandos en conflicto, en detrimento de la frescura tonal y el dejo burlesco imperante hasta entonces en las fábulas alrededor del mambí dicharachero y peleón. 
     Con Más vampiros... el problema radica en que su relato de aventuras tampoco es demasiado original. Pese a invocar fuerzas majestuosas, la resolución de los conflictos suele recurrir a banalidades, y abundan los lugares comunes. Pese al empeño, falta ligereza a una historia de acción donde hay exceso de astracán y se extraña la naturalidad en el manejo de la obscenidad. 
     No es que falten momentos memorables: un personaje como Nikita Felipitovich Petrov (más conocido por El Tranca) tiene todas las dotes para hacerse entrañable, su carisma es tangible. En general, los episodios del bando ruso son memorables; en ellos hay verdadero espíritu de farsa - por debajo y por encima de la narración -, y habrá que celebrar la calidad general del diseño y la animación, quienes funden la línea irregular y libre de los personajes con fondos primorosos, más los modelos tridimensionales, que dotan a escenas como la del vuelo del B-52 de una espectacularidad rara a nuestra animación.
     Supongo que Juan Padrón seguirá haciendo películas sin la gracia que le exigimos. Lo que sí no deseo es verlo preso de personajes e historias que se agotan con la repetición. Que sea la suya una aventura libre de ataduras con la tradición, atada si acaso al cine. Que el público y la crítica vayan a reír a otra parte.

Juventud Rebelde, 9 octubre, 2003
 

Alejandro Aguilar presenta su obra narrativa en Miami

Olga Connor

     Fue uno de los pocos escritores en Cuba que me habló on the record, sin solicitar el anonimato, cuando la visita del Papa en 1998. Lo conocí en la azotea de Reina María, con Antonio José Ponte y Antón Arrufat entre otros miembros de aquel grupo literario. Ahora, el narrador Alejandro Aguilar se encuentra en Miami, y acaba de leer su obra narrativa por primera vez en esta ciudad en el Centro Cultural Español (CCE).
     Lo presentaron el director del CCE, Guillermo Basso, y su contemporáneo Gumersindo Pacheco, Alejandro Aguilarautor de varias novelas alrededor del personaje de María Virginia, una de ellas publicada por Plaza Mayor, de Puerto Rico. Aguilar leyó relatos cortos de sus libros Figuras tendidas (Editorial Sanlope, 2000), Paisaje de arcilla (Editorial Letras Cubanas, 1997) y la inédita Ojos de niño (relatos interrelacionados).
     Aguilar, nacido en Camagüey en 1958, llegó tarde a los grupos literarios. Pacheco comentó que apenas lo conocía, a pesar de que son de la misma promoción, y con las mismas preocupaciones, aunque habló mayormente de Paisaje de arcilla, que relata las experiencias de un niño en la escuela militar, comparándolo en estilo con Edgar Allan Poe y Guy de Maupassant.
     Licenciado en Historia y especializado en Relaciones Internacionales, Aguilar estuvo destacado en una organización adscrita a la Unesco en Budapest, Hungría, entre 1986 y 1992. Mientras, sus cuentos aparecían en antologías de diferentes países, pero no se sintió parte de un grupo hasta que regresó a La Habana. Su poemario Tesituras fue publicado por La Espada Rota, en Venezuela, en 1994, y ha recibido, entre otros, el Emilio Ballagas del Cuento Erótico (1998), la mención en el Premio UNEAC de Novela 1998 con En el mismo barco, a publicarse en Puerto Rico durante el 2003, y la mención de honor en el concurso Italo Calvino 1997 con la novela Casa de cambio.
     Una de las lecturas más impresionantes de Aguilar fue la de su libro de relatos aún inédito Ojos de niño, en el que tres niños adolescentes nos cuentan sus vivencias del mundo al surgir al erotismo. Como telón de fondo del relato se intuían los primeros años de la toma del poder por Castro, mientras que la acción se desarrollaba entre un triángulo carnal dentro de un cuarto.

El Nuevo Herald, 8 de octubre, 2003

 

Perfumes Vegueros

Eso, ni se pregunta. ¡El perfume Vegueros arrebata a los caballeros!  Con su exquisito aroma, elperfume Vegueros, atrae a los caballeros perfume Vegueros es la esencia del seductor. Elaborado con las mejores hojas de Vueltabajo, y concebido para el gusto más exigente, el perfume Vegueros es el aroma que enmaroma por igual a turistas y cubanos. Lo mismo en las Mesas Repetitivas que en las Trifulcas Abiertas, el perfume Vegueros cautiva con su inconfundible fragancia masculina, y con ese acento patriótico que -- como las órdenes de levantamiento -- se esconde tan bien en la forma tentadora de un buen tabaco. Ahora usted puede llevar, a dondequiera que vaya, un perfume hecho a la medida de su cubanía: salvaje, engatusador y vibrante de enfebrecimiento tropical, el perfume Vegueros enloquece al mundo entero. ¡Caballeros! ¡Qué rico está mi Vegueros! ¡Con Vegueros, tengo lo que tenía que tener! ¡Ay, de mí!, que sin Vegueros desespero, pues yo no puedo seguir por las sendas del extranjero si me falta Vegueros!
     Cómprelo en cualquiera de sus tres variantes: "Las cosas que dejé en La Habana," "Miel para Oshun" y "Elián, el delfinero." A la venta en los estanquillos de CubaLiteraria, La Jiribilla y CubanCollectibles (en la Calle 8), y en la perfumería Siá Cará del barrio de Cayo Hueso (de la sagüesera). Combinado con la colonia El Pan de Matanzas, se obtiene un intenso tufo patriótico que particularmente en La Habana se conoce como Domingo de la Defensa, pero que nuestros feligreses han simplemente bautizado: No-Castro-No-Problem.
     El perfume Vegueros -- alertamos a nuestros lectores -- puede tener, pese a la propaganda, un efecto contraproducente, y, en lugar de poner de manifiesto el patriotismo y la hombría del que lo lleva -- insistimos en que se vende sólo para hombres -- puede atraer a los hombres con un peligroso desenfreno, razón por la cual ya ha sido rebautizado por algunos como Tropics of Desire.
 

Repensar la historia

Se reedita en España El ingenio, obra monumental con la que Manuel Moreno Fraginals echó por tierra dogmas e interpretaciones erróneos del proceso histórico cubano

Carlos Espinosa Domínguez, Miami 

     Tras más de veinte años sin imprimirse en español, la editorial barcelonesa Crítica ha puesto de nuevo El ingenio al alcance de los lectores. A esto alude Josep Fontana en el prefacio, en el que expresa que desde hace tiempo deseaba que se publicase en España esta "obra mítica e inalcanzable", pues permitiría sacarla del silencio al cual la había condenado la escasa difusión que tuvo la edición original realizada en Cuba en 1978.
     Fontana se refiere luego a la voluntad de independencia y al empeño de pensar por su cuenta que, portada de El Ingenioal escribirla, animaron a su autor. Destaca los sólidos valores de un texto que tiene poco que ver con la erudición tradicional, y que se sitúa de manera consciente "al margen tanto de las convenciones del academicismo como de las exigencias de lo políticamente correcto". Y concluye afirmando que El ingenio está llamado a sobrevivir a la fama fugaz y estéril de los figurones y a perpetuar a Moreno Fraginals como el maestro de historiadores que fue en vida.
     Conviene hacer un poco de memoria y recordar cómo surgió el libro. Tras doctorarse en Derecho Civil en 1943, Moreno Fraginals realizó estudios de Historia en El Colegio de México. De 1950 a 1951 impartió clases de Historia de Cuba en la Universidad de Oriente. Estudió luego Ciencias Sociales en la Universidad de La Habana, y en 1954 se trasladó a Venezuela, donde se dedicó durante varios años a hacer estudios económicos. Acerca de ese período el propio Moreno Fraginals comentó: "Esto, que en cierta forma puede parecer que me alejaba de la tarea investigativa, resultó de extraordinaria importancia. En la actividad económica aprendí a conocer por dentro y en las altas esferas oficiales el mundo exacto de las burguesías latinoamericanas".
     Al regresar a Cuba en 1959, llevaba el original de un libro escrito años antes, Nación o plantación, que surgió a partir de su temprano interés por los fenómenos de la cultura cubana. Con vistas a publicarlo, volvió sobre aquel texto y ocurrió algo que, según contó, para él fue de enorme repercusión: "Al enfrentarme a la obra que había escrito antes, me di cuenta que mi visión del alto mundo de la burguesía era totalmente falsa, que la realidad era mucho más compleja y con proyecciones mayores. Tuve la impresión de que Nación o plantación era un libro malo y decidí comenzar a reescribirlo. ¿Y por dónde empezar? Pues exactamente por un capítulo de dieciocho páginas que se llama "El ingenio." De ahí salieron las mil páginas que en la actualidad integran los tres tomos de El ingenio".
     El primero de esos tomos vio la luz en 1964, publicado por la Comisión Nacional Cubana de la UNESCO. El libro llevaba como subtítulo Complejo económico social cubano del azúcar, con el cual el autor anticipaba el alcance del análisis que se proponía hacer. En los años siguientes, Moreno Fraginals emprendió una acuciosa investigación para poder proseguir la labor que había iniciado. Empezó por estudiar con una óptica y un criterio nuevos toda la documentación manejada hasta entonces por los historiadores cubanos, y revisó además otros papeles por los cuales ninguno de éstos se había interesado.
     Eso lo llevó a sumergirse y a bucear en los archivos oficiales del Real Consulado y de la Junta de Fomento, así como en los documentos originales de los ingenios. Para entonces estaba convencido de que para escribir una nueva historia es necesario acudir a nuevas fuentes. En febrero de 1974 están fechadas las palabras introductorias de su monumental obra, que apareció en 1978, en una hermosa edición en tres tomos de Ciencias Sociales.
     Allí la presentaba, modestamente, como un simple trabajo incompleto, con limitaciones de las cuales era consciente, y que según él, será superado por quienes aborden el tema con más conocimientos y mejores técnicas. Un cuarto de siglo después, no ha surgido un libro que en su campo pueda hacer sombra al suyo, que con los años no hace más que acrecentar y revalidar su condición de clásico.
     Un clásico al que, sin embargo, no puede aplicarse aquello de indiscutible e indiscutido. Lejos de haber recibido en su momento como una obra innovadora, que proponía una nueva manera de entender el proceso histórico cubano, El ingenio suscitó recelos e incomprensiones que entorpecieron su salida. De hecho, el que en 1964 viera la luz el primer volumen hay que agradecerlo a la intervención directa de Ernesto Che Guevara, quien leyó el original y recomendó su publicación. Eso explica por qué al editarse el libro completo en 1978, el autor incluyó entre los agradecimientos uno muy especial al Che, con quien expresa tener "una deuda impagable". Asimismo, once años antes le había dedicado su famoso - y también polémico, por haber sido mal entendido - ensayo La historia como arma, al inicio del cual le daba "las gracias por muchas razones".
     La reacción de los marxistas más ortodoxos ante el libro de Moreno Fraginals resulta, hasta cierto punto, comprensible. Se trataba de una obra novedosa y audaz, que no empleaba la vieja retórica y que tomaba como base para su análisis el marxismo, pero sin mitificarlo ni reducirlo a un dogma. Lo que sí sorprende y lo que debió haber preocupado entonces es la ceguera de quienes no fueron capaces de ver en El ingenio un valioso esfuerzo por apartarse de la corriente historiográfica oficial, mediante la cual la sacarocracia cubana se ha contado a sí misma la historia del país.
     Asimismo, Moreno Fraginals destruía mitos e interpretaciones erróneas que habían sido perpetuados a lo largo de varias décadas, tanto por los historiadores burgueses como por otros supuestamente revolucionarios. En lo que se refiere a Cuba, el propio autor señaló la terquedad con que se seguían repitiendo dogmas como el escamoteo del problema negro, el antiespañolismo y el presentar a la burguesía criolla como grupo creador de la nacionalidad. Estaban también algunos axiomas como la imposibilidad de estudiar el pasado con criterios del presente y el desapasionamiento del historiador, tan defendido por Aguirre, y que a juicio de Moreno Fraginals eran reglas burguesas que apartaban a la historiografía del contacto con la vida.
     Al comentar el primer tomo de El ingenio desde las páginas de la revista Cuba Socialista, Mirta Aguirre le señaló a su autor la importancia que le concede a la economía, argumentando que si bien ésta "significa muchísimo en los procesos históricos, la historia no es solamente economía, sino eso y algo más". Precisamente uno de los aportes que hace El ingenio es apoyarse en las relaciones interdisciplinarias, algo que hoy es moneda de curso común, pero que entonces apenas se empezaba a practicar.
     Según la concepción que Fraginals poseía de su trabajo, una verdadera historia de Cuba debe entregarnos los hábitos dietéticos de nuestro pueblo, las manifestaciones sociales, los módulos de comportamiento del campesino y el obrero ante la máquina, los efectos terribles del arrasamiento de los bosques y la erosión de los suelos, en resumen, todo lo que tiene cabida en ese "algo más" apuntado por Aguirre.
     Por eso en El ingenio hallamos referencias y datos pertenecientes a la demografía, la literatura, la sociología, la lingüística, disciplinas que ayudaron a Moreno Fraginals a realizar un análisis complejo y abarcador del devenir histórico de Cuba y de las relaciones de producción que definieron a nuestra industria azucarera. Ésta generó y conformó una serie de fenómenos religiosos, políticos, culturales, que por lo general se han estudiado como hechos autónomos, sin insertarlos, como hace Moreno Fraginals, en la estructura productora.
     En gran medida, eso es lo que ha hecho de El ingenio una obra pionera desde el punto de vista metodológico. Sólo a partir de un criterio como ése su autor pudo escribir un capítulo como el V, donde hace un brillante y detallado estudio de los distintos tipos de ingenio, de las variedades de cañas, de los sistemas de siembra y del proceso de fabricación del azúcar. En lo que se refiere a este último aspecto, incluye descripciones pormenorizadas de las máquinas, los controles técnicos, los rendimientos, en un asombroso despliegue de erudición y conocimientos que no son los usuales en un historiador.
     Otra de las críticas de Mirta Aguirre a El ingenio se refiere a la serenidad y la objetividad que, a su juicio, son indispensables para una correcta interpretación del desenvolvimiento histórico de un país. Era precisamente uno de los axiomas universales de la historiografía burguesa que Moreno Fraginals más impugnó, por haber servido según él para construir los mitos históricos. Le gustaba repetir la frase de Juan Marinello de que la única manera de ser sincero es ser apasionado. Y en La historia como arma expresó: "Se acusa de apasionado a un historiador como se pudiera acusar de adicto a las drogas a un hombre público. Se ha de ser frío, sereno, desapasionado, que nada excite ni conturbe: en resumen, un gran castrado intelectual".
     Hay que señalar, por otro lado, que esta pasión que hallamos en El ingenio está sustentada por una acuciosa investigación histórica, que le aporta su inobjetable rigor científico. Eso se completa con los gráficos, los cuadros estadísticos, los diagramas y las meticulosas comparaciones que dan al libro una objetividad y una solidez que han permitido que, cuatro décadas después de su salida, nadie haya podido refutar sus planteamientos fundamentales.
     Con El ingenio, Manuel Moreno Fraginals estableció otras bases para el estudio y la comprensión del proceso histórico cubano. A los conocimientos de investigación histórica adquiridos por él en El Colegio de México, incorporó los que acumuló en su actividad económica en Venezuela, donde se adiestró en mercadismo, dirección de empresas, programación lineal, así como en el empleo de máquinas IBM para procesar el material. Todo eso, como él mismo reconoció, enriqueció su instrumental historiográfico y le abrió un horizonte extraordinario para abordar y entender el pasado.
     El resultado fue un libro distinto, que al acercarse a nuestra historia con un enfoque y un método nuevos, y al partir de fuentes, en algunos casos también nuevas, arrojó conclusiones diferentes a las usuales hasta ese momento. Esta obra viva, original y profunda tiene además el mérito, poco frecuente en su campo, de estar escrita con una prosa elegante y una amenidad que hacen muy disfrutable su lectura. En resumen, un clásico cuyo rescate debemos saludar y aplaudir con todo entusiasmo.

Encuentro, octubre 13, 2003
 

Premios para la narrativa femenina cubana

Mercedes Santos Moray

     La década de los 90 cerró el siglo XX en las letras cubanas con la explosión de la narrativa femenina, y con particular énfasis en la novela, género mayoreado por los hombres.
     Muy raras habían sido las excepciones que evidenciaban la presencia de la mujer en ese costadoportada de El pájaro: pincel y tinta china épico, cuyo nombre más relevante fue, en el siglo XIX, la también poetisa y dramaturga Gertrudis Gómez de Avellaneda, por cierto, una de las voces cimeras de la lengua hispana a fines de esa centuria.
     Al inicio de la etapa republicana algunos nombres trataron de expresarse, desde la óptica de la mujer, pero sin alcanzar calidades literarias notables. Por eso, cuando aparecen jóvenes y no tan jóvenes con sus obras en el costado de la narrativa sucede una especie de "boom", que resulta alentador al tiempo que renovador.
     Mas no sin vencer obstáculos y también prejuicios, fuertemente arraigados en un imaginario patriarcal, estas autoras se han impuesto por sus valores estéticos.
     Dos antologías de cuentos, la primera Estatuas de sal y la última Té con limón, esta con nombres muchas veces inéditos o apenas conocidos, aparecieron en el panorama insular, para resultar prontamente agotados en las librerías y en las ferias.
     Dentro de ese contexto, sobresale el nombre de la narradora Ena Lucía Portela, nacida en 1972, y autora ya de tres novelas, dos editadas en Cuba, y laureadas, y otra merecedora primero, en el 2002, del Premio Jaén, en España, y ahora, al ser traducida al francés, del premio Dos Océanos que confiere el Festival Iberoamericano de Cine, de Biarritz, al mejor texto del año traducido a lengua gala. 
     Ese título es Cien botellas en una pared, también traducido al portugués, holandés, polaco y griego, de próxima publicación en Cuba, por la editorial de la Unión de Escritores y Artistas (UNEAC).
     Además, y en el cuento, había merecido en 1999 el Premio Juan Rulfo, de Radio Francia Internacional, lo que confirma que su discurso ha logrado superar las barreras geográficas del archipiélago y llegar a otros públicos.
     Infatigable y laboriosa, esta graduada de la Facultad de Artes y Letras de la Universidad de La Habana, prepara otra novela, Dujna y Daniel, inspirada en la vida de la escritora Dujna Barnes, autora de El bosque de la noche.
     Las individualidades se afirman. Cuba comienza a hacerse sentir, y a vencer el silencio, desde el discurso de estas narradoras que hacen batirse, también, en retirada a la hegemonía masculina en el horizonte de la novela y del cuento.
     Con su primera novela, Ena Lucía Portela había ganado el premio de la UNEAC, en 1997: El pájaro: pincel y tinta china. Ahora, consolidada su voz, continúa su método: trabajar, trabajar siempre, y escribir. Esas son sus mejores armas.

Cuba en Noticias, 15 octubre
 

Dos cisnes menos en la Laguna del Tesoro

  Gema Díaz y Cervilio Amador abandonaron la compañía del Ballet Nacional de Cuba el fin de semana pasado en Daytona Beach

     Dos bailarines del Ballet Nacional de Cuba solicitaron asilo este viernes en Estados Unidos, zapatillasdurante una gira que realiza la compañía por 20 ciudades norteamericanas, informó AP.
     Gema Díaz, de 21 años, y Cervilio Amador, de 20, integrantes del BNC, se escabulleron mientras la compañía de baile se preparaba para presentarse el fin de semana pasado en Daytona Beach. Según trascendió hasta nuestros reporteros, los bailarines cubanos ejecutaron un complicado pas de deux que comprendió tres pirouettes, cinco grand jetés, un arabesque que parecía no terminar nunca, y un misterioso pas de bourée que comenzó en la puerta del hotel donde se hospedaban, pasó por un K F C (contrario a lo que afirmó el Granma, no eran las siglas de Kompañeros Fieles y Cubanos, sino de Kentucky Fried Chicken), y terminó en una estrepitosa parade frente a un Kal Mart (y no precisamente frente al Karlos Marx, como, una vez más, volvió a mentir el susodicho Granma.
     Al parecer, ambos tomaron un taxi que los llevó a West Palm Beach el sábado, un día antes de su programada aparición en la obra Don Quijote. La fuga, no obstante, no afectó en lo más mínimo la coreografía del Ballet Nacional de Cuba. En efecto, el destacado sitial que ocupaban en el cuerpo de baile fue cubierto de inmediato por dos compañeros del contingente Blas Roca, quienes, como era de esperarse, dijeron presente al llamado de la Patria Alonso.
     Ha trascendido que la pareja se reunió con un abogado de inmigración el miércoles, como parteCubana vuela a Miami de los preparativos para pedir asilo político oficialmente. Amador dijo el miércoles que las giras de la compañía de ballet a través de Estados Unidos y Europa le sembraron la idea de desertar. Días antes de salir de La Habana, cayó en sus manos el anuncio de que ahora CUBANA estaba ofreciendo nada menos que 6 salidas diarias a Miami, lo cual no hizo sino incentivar los deseos de volar. "Nos cansamos -- le dijeron a nuestro reportero -- de ser cisnes solamente en el escenario; había llegado la hora de volar con alas propias (con o sin tutú). "Yo empecé a ver cómo viven otras personas en el mundo, lo que sus capacidades individuales pueden lograr en una atmósfera de libertad", dijo Amador en declaraciones al diario El Nuevo Herald.
     La Prima Ballerina Assoluta, Embajadora de Buena Voluntad de las Naciones Unidas, doctora honoris causa de la cátedra de paleontología de la Universidad de El Cairo, compañera delegada de los Comités de Defensa de la Revolución por la Circunscripción de Cayo Hueso, o sea, Alicia Alonso, ha tenido que salirle al paso a los infundios de la mafia miamense, porque, según ésta, habría una sospechosa relación de causa-efecto entre la deserción de los bailarines cubanos y la "revisión" y "actualización" de la prestigiosa coreografía de algunos de los clásicos del Ballet Nacional de Cuba. Es el caso de, por ejemplo, el Lago de los Cisnes, y en el cual veremos a los cisnes bailar encadenados al cartón tabla del lago (muy cubano, por cierto, porque fue hecho con cartón reciclable reunido en un maratón de recogida de materia prima). Otro ballet que ha sufrido "modificaciones," o que ha sido "adaptado" a las exigencias de estos tiempos, es Cascanueces. Como resultado de ello, los ratones han sido absolutamente desarmados, el árbol de navidad será reemplazado por un cocotero -- ni qué decir que las bolas navideñas serán ahora los cocos -- y la escena de los copos de nieve será sustituida por una verdadera avalancha de nieve que fracturará huesos y rompera costillas. "No se trata -- insistió Alicia -- de que queramos asustarlos con lo que les podría pasar si desertan y los sorprende el invierno fuera de su Patria, sino de que aprendan lo horrible que puede ser la nieve.
 

Bebo Valdés declarado socio de honor de la asociación española CórdobaJazz

El pianista cubano prepara cuatro nuevos álbumes, el primero de los cuales aparecerá el próximo mes bajo la tutoría de Fernando Trueba y su productora Calle 54

     La asociación española CórdobaJazz anunció el pasado fin de semana el nombramiento del pianista cubano Bebo Valdés como su socio de honor, en un acto realizado antes de su presentación en esta ciudad, según informó Diario de Córdoba.
     Junto al cantaor flamenco Diego El Cigala, Valdés se presentó en el Gran Teatro de Córdoba, con Bebo Valdésun programa que abarcó, entre otros, los temas recogidos en su último disco, Lágrimas Negras, producido recientemente por el español Fernando Trueba.
     Según EFE, momentos antes de comenzar el concierto el destacado jazzista dijo que no pensaba retirarse, "creo que me moriré tocando el piano", afirmó.
     Bebo fue rescatado por Trueba en la película Calle 54, en 2001, después de treinta años sin grabar un disco y de recorrer con su piano los hoteles de Estocolmo, donde se afincó tres años después de exiliarse de Cuba en 1960.
     Valdés dijo que "la dureza del frío de Estocolmo" no le hizo olvidarse de Cuba, pero que no volverá hasta que las cosas hayan cambiado, porque "cuando uno ama a su país nunca pierdes sus raíces y sólo dejaré de ser cubano cuando me muera", reitera, y asegura: "tocar siempre, aunque sea solo, me ha ayudado mucho a no olvidar".
     El músico cubano, de 85 años, cuenta además sobre un proyecto que realiza con El Cigala, y en el que incluirán "canciones viejas canciones cubanas que puedan ser cantadas en su estilo flamenco. Ya tenemos tres o cuatro definidas, pero faltan por lo menos catorce", apunta.
     Sin embargo, su proyecto más próximo es un disco bajo la tutoría de Fernando Trueba y su productora Calle 54, y en el que colabora el violinista uruguayo Fernando Brito.
     Más adelante tiene previsto dos álbumes en solitario de música bailable y un cuarto disco en el que colaboran 22 músicos, entre los que figuran Paquito D'Rivera y Juan Pablo Torres, con temas inéditos compuestos por Valdés.
     Asimismo, Bebo comentó que tiene pensado hacer conciertos para tres pianos junto a su nieta y su hijo Chucho Valdés.

Encuentro 15 octubre, 2003
 

Bebo Valdés y El Cigala ganan el premio español Ondas

     Es el segundo galardón alcanzado en los últimos días, tras recibir un disco de platino por las ventas del CD Lágrimas Negras
     El disco Lágrimas Negras, del pianista cubano Bebo Valdés y el cantaor español Diego El Cigala,cubierta de Lágrimas negras resultó premiado como "la obra más notoria en el mundo del flamenco", en la edición número 50 de los Premios Ondas, en España.
  Lágrimas Negras, grabado por el sello BMG/Ariola, es un proyecto de Calle 54 Records, con Fernando Trueba al frente. Está compuesto por nueve canciones que son clásicos, con la participación de músicos de primer nivel como Paquito D'Rivera, Tata Güines y Caetano Veloso.
     Con más de 100.000 copias vendidas, Bebo y El Cigala también fueron premiados la semana pasada con un disco de platino.
Bebo Valdés y Diego El Cigala     Anteriormente recibieron Premios Ondas los artistas cubanos Compay Segundo (1998) y Amaury Gutiérrez (2000).
     Los galardones fueron proclamados en Barcelona, donde también se anunciaron los ganadores en otras categorías. La cobertura informativa del desastre del Prestige, realizada por la Cadena SER y Telecinco; el cantautor Alejandro Sanz, y la película Te doy mis ojos y sus protagonistas, entre otros, fueron los triunfadores de este año.
     En esta edición de los premios decanos de la radio y televisión españolas, fueron presentadas 264 candidaturas, pertenecientes a 30 países.

Encuentro, 30 octubre, 2003
 

Libros recibidos

     Dos exquisitos regalos para el lector de gusto más exigente. Se trata de los últimos dos títulos publicados por la Colección Strumento, dirigida y diseñada por el poeta y ensayista Germán Guerra.portada de Para medir los sueños El primero de esos libros es Para medir los sueños, y constituye la opera prima de un joven talento que reside en Miami: Juan Jennis. Ilustrado por Carlos Franco, de este librito sólo se han impreso 150 ejemplares encuadernados y numerados a mano, razón de más para que los lectores que amen la buena literatura, y que conocen el extraordinario valor que tiene un libro bien aderezado, salgan a disputarse esta joya. Pero no se trata sólo de adueñarnos de una rareza bibliográfica, sino también del fervor del lenguaje, de esa sabiduría que ha cristalizado admirablemente en unos epigramas que son, ante todo, (y para decirlo con el título de uno de ellos) instrumentos de medición, corrientes de la poesía. He aquí una apretada selección de los epigramas de Jennis:

Condición de los ríos

No puede la corriente dejar de estar
mojada cuando es casa de peces y tumba
de la sed del caminante.

Genealogía del exilio

Ellos quisieron inaugurar una nostalgia... y
nació la ciudad.

Instrumentos de medición

El cartabón para medir los caminos 
y el reloj para medir la muerte. La poesía
para medir los sueños.

     El segundo título publicado por Strumento es Un caso llamado F K, y lo firma un poeta que no portada de Un caso llamado F Knecesita presentación: José Kozer. El libro -- que tiene una tirada de 250 ejemplares, también encuadernados y numerados a mano -- tiene un epílogo del poeta, ensayista y narrador Antonio José Ponte. Correspondió esta vez a Salvador González ilustrar la espléndida arquitectura de los textos de Kozer. De esa amorosa complicidad tejida por las reflexiones de Ponte, las ilustraciones de González, la escritura kozeriana, y el trabajo de diseño de Germán Guerra, ha salido una hermosísima obra de creación que, en virtud de su propia virtud, se sostiene intacta sobre el vaho de la guerra de estos tiempos. 
     En el primero de estos alucinantes poemas -- testimonios del ser -- y que Kozer tituló, precisamente, "Un caso llamado JK," asistimos a una especie de reescritura de uno de los más célebres textos de Kafka: "Ante la ley." Entonces, a la pregunta del suplicante -- ¿Señor, de mis seis mil quinientos poemas escritos antes de morir, ¿cuántos permanecerán en la memoria de la unidad? -- la voz del Padre-La Ley-El Dador-El-Que-Todo-Lo-Sabe, responde casi con el encono de una maldición: "De seis mil cuatrocientos noventa y nueve poemas que has escrito [...], poco podría decirte: y ahora vete a buscar una aguja en un pajar." No sé si este poema abre o cierra los caminos de este libro, o, incluso, de Kozer; sí sé, en cambio, que entre los humildes rescoldos de esta edición yo he visto el brillo cegador de esa aguja.

     Mencionamos, finalmente, una de las últimas alegrías en llamar a las puertas de nuestraportada de Cuando la lluvia cesa redacción. Me refiero al poemario Cuando la lluvia no cesa, de Odette Alonso, la cual reside en México desde 1992. Ya habíamos reseñado otro poemario de Odette -- Insomnios en la noche delespejo -- de modo que nuestra amiga no es una desconocida para nuestros asiduos lectores, sobre todo para aquellos cuya insaciable curiosidad los lleva, una y otra vez, a hurgar en Ecos y Murmullos. El poemario que aquí nos ocupa fue editado, con gusto verdaderamente exquisito, por la Colección Torremozas, de Madrid. En la nota de contraportada del libro leemos que en estos poemas, Odette, "sin perder la modernidad, nos ofrece versos concisos, emociones contenidas y grandes aciertos poéticos." Se trata de un admirable resumen crítico de las principales virtudes de este librito. Dejamos, pues, al lector con una de las formas poéticas en que mejor ha sabido Odette condensar su sensibilidad: el epigrama.

Epigrama

Ayer
cuando el teléfono se demoró en sonar
descubrí que Alfonsina
fue una mujer amando
desesperadamente.
 

Ahora sí tengo la llave

Miami rebosa de ritmo con la presentación de Habana Abierta, una generación musical aferrada a la libertad y sentenciada a ser profeta en tierra ajena tras haberlo sido en las dos Cubas

Alejandro Ríos, Miami 

     Una amiga nacida en Miami, pero más cubana que las palmas, dice que cada vez que pone uno de los dos discos compactos de Habana Abierta, inevitablemente comienza a llorar. No se explica cómo Paulina Rubio, Bacilos o incluso Juanes, se escuchan y divulgan hasta la saciedad y el grupo cubano, con residencia en Madrid, pertenezca al incierto mundo de los artistas de culto.
     El grupo ofreció dos conciertos en esta ciudad y la prensa local le dispensó la cobertura reservada Habana Abiertaa un acontecimiento cultural de singular importancia. La perseverancia del productor Nat Chediak, asociado al Miami Dade College, hizo posible que el hecho ocurriera, contra viento y marea. La idea del ganador de dos premios Grammy, quien ha estado detrás de proyectos como Calle 54 - el rescate de Bebo Valdés y sus sublimes acoplamientos con el cantaor español El Cigala -, era la de reunir, por primera vez, a los ocho integrantes originales de Habana Abierta. Al final de la contienda, con la burocracia de inmigración, dos de los cantautores, junto al baterista, se quedaron con las ganas en España, porque las visas no fueron otorgadas. Pero como dice el refrán "el show debió continuar".
     Debido al contratiempo, el repertorio para los conciertos debió ajustarse a los artistas presentes y entre el talento de Miami se buscó la percusión, así como los metales requeridos en algunas de las canciones. Dos días de ensayos relámpagos e intensos acontecieron en el auditórium del College, donde debieron afinarse todas las partes involucradas en el memorable evento.
     Las sesiones prefiguraron la fiesta de las presentaciones en muchos sentidos. Amigos, simples curiosos y estudiantes, convocados al efecto, entraban y salían del salón de ensayos admirados por la energía de una música que parecía rock, sin embargo tenía cifrado su misterio en zonas de los más tradicionales ritmos cubanos y caribeños en general. Sin poderlo evitar, como contagiados por un virus rítmico, los concurrentes movían involuntariamente los pies al son de un grupo tan heterogéneo en sus intereses estéticos como unido en sus atribuciones éticas.
     El escenario para el debut en Estados Unidos fue un vetusto teatro: Coconut Grove Playhouse, en una de las zonas antiguas de la ciudad, habituado a la representación dramática y a conciertos de música más serena. Lo menos que ocurrió en un momento de particular tensión fue que el amperaje del grupo hizo volar los fusibles del sistema de sonido, sorprendido luego de pruebas técnicas de toda índole en previsión de un acontecimiento semejante.
     Nada detuvo, sin embargo, la fuerza telúrica de Habana Abierta, impelidos por un público frenético que coreaba los textos de sus canciones más emblemáticas y los hacía dialogar en idioma de barrio. Hubo, entre otros, dos momentos de complicidad ejemplar como cuando una de las congas derivó hacia una conocida melodía soviética y el público la tarareó con ironía, o como esa otra que dice "Ahora que estamo' en Cuba libre...", cantada a coro, al igual que un himno, en el lugar correcto.
     Por el lunetario del Playhouse desfilaron ejecutivos poderosos y encopetados de la ciudad, miembros de la Academia que otorga los Grammy, artistas y diletantes de todos los géneros y modalidades, representantes del amplio crisol étnico que hace de Miami un lugar tan especial en el contexto social de Estados Unidos. Y cubanos jóvenes, muy jóvenes y acicalados, recién arribados en balsas, aviones o cruzando las fronteras, convocados a esta suerte de misa estrepitosa con la cultura dejada atrás, sin rencores ni nostalgias, para pasarla bien como lo hacían en la Isla, entre sudoraciones y carencias.
     Los conciertos combinaron canciones de los dos discos compactos (Habana Abierta y 24 horas) del grupo, así como una pequeña muestra de las que han hecho algunos de sus miembros en solitario y otras novedades como Vampira, La novia de Superman, Todas las mañanas con Roberta Flack y Son iguales. Números ya clásicos como Divino guión, La natilla, Ahora sí tengo la llave o Rockasón, alternaron con otras líricas de amor y de ira como la que hace referencia a "a quien tu sabes", siempre presente en la televisión, haciendo de la vida del cubano común un calvario insostenible.
     Hace unos meses la prensa electrónica cubana, con apenas incidencia en el lector promedio, resultó pródiga en comentarios y entrevistas cuando cinco de los músicos fueron invitados a regresar eventualmente a la Isla, a comienzos de 2003, luego de ocho años de ausencia.
     La otra prensa oficial, la impresa, prácticamente los ignoró como siempre ha ocurrido, no obstante haber convocado a cerca de 7.000 personas en el concierto, ya legendario, de La Tropical. Hay una insistencia deliberada en blanquear los textos contestatarios de Habana Abierta a favor de sus sones, boleros y baladas de amor y esperanza.
     En buena medida, el grupo ha dejado saber que está aburrido de "los viejos viajecitos en círculos" de la derecha y de la izquierda del mundo convulso que nos ha tocado vivir. En su escepticismo e incredulidad se refugia toda una nueva generación de cubanos. Lo interesante de estos sobrevivientes del caos es que no han cedido a las seducciones del poder como algunos de sus ancestros de la Nueva Trova, implicados irremediablemente con los desmanes del régimen. Habana Abierta optó por la libertad y a ella se aferra para seguir la difícil encomienda de ser profeta en tierra ajena, luego de haberlo sido en las dos Cubas.
     Mientras tanto, funcionarios y exegetas de la Isla seguirán escamoteando el valor de esta nueva forma de canción comprometida con su tiempo, bailable y gozosa, sin el sentido tremendista y pretencioso de la original.
     En el escenario, enrarecido con la proyección de videos abstractos y figurativos sobre La Habana y algunos de sus mitos, además de una escenografía que los hacía aparecer como recién desembarcados de un viaje al futuro, el grupo se movió a sus anchas, cada cual dentro de su personalidad. Raro resultó disfrutar un conjunto de artistas cubanos sin prima donas ni egos insufribles. Ostensible era el cuidado que cada cual ponía en el desempeño del otro. Tal vez parte de la clave de Habana Abierta está en el desenfado de su desempeño, en el deseo cumplido de hacer música sin restricciones ni barreras.
     Quizás no estén del todo conscientes de ser la banda sonora de una generación, la más distante y ajena del hombre nuevo y de las postrimerías de un proyecto social que se quedó suspendido en el limbo de la improcedencia, y que ellos ya encontraron hecho y deshecho cuando llegaron al mundo. El dejar hacer del grupo, su tolerancia y sus crónicas de actualidad prefiguran la próxima Cuba, la que ya se nutre de una universalidad heredada, y la otra impuesta por la fuerza.
  Habana Abierta sentó pautas en Miami, como lo ha venido haciendo en otras latitudes, y dejó un vacío difícil de llenar en la nostalgia de los recién llegados y en el asombro de otros espectadores que todavía están tratando de dilucidar la esencia de un fenómeno musical tan original, suerte de taller de juglares exquisitos, sin afeites y en estado puro.
     Lejos de la algarabía, en el patio apacible de la residencia de Chediak, la noche después del último concierto, escuché decir a José Luis Medina, autor de Máquina de amar, "Cuando todo esto termine, regreso a la Habana del Este con dinero para reconstruirla".
     Creo que es hora de recordarle al artista que Habana Abierta lleva acomodando los ladrillos de la reconstrucción hace algunos años, con la única alternativa posible.

Encuentro, 14 octubre, 2003
 

Tocar como los ángeles

El programa del Festival Miami anuncia para este viernes un concierto de Zenaida Manfugás, a quien Gonzalo Roig calificó como una de las mejores pianistas que ha dado Cuba

Carlos Espinosa Domínguez, Miami 

     "Vuelve por demanda popular". Así se anuncia en la propaganda del 20 Festival Miami el concierto que ofrecerá el próximo viernes 17 de octubre la gran pianista cubana Zenaida Manfugás. Será en el Maurice Gusman Concerta Hall (campus de la Universidad de Miami, 1314 Miller Drive, Coral Gables. Telf. 305-284.4940), y compartirá el programa con el también pianista Mauricio Vallina, en una nocheZenaida Manfugás - según se lee en el programa - de danza y romance.
     Una oportunidad estupenda para disfrutar las cualidades que tanto se han destacado en tan destacada artista: la belleza de su sonido, su técnica clara y segura, su sensibilidad, su temperamento, su capacidad para enfrentarse con igual maestría a piezas de autores de diferentes escuelas y épocas. Muchos seguramente la han de identificar con Ernesto Lecuona, por el especial talento con que ejecuta las piezas de éste.
     El propio Lecuona la consideraba la mejor intérprete de su música cubana, y no vacilaba en suscribir la afirmación de Gonzalo Roig de que es "una de las mejores pianistas que ha dado Cuba en todos los tiempos". Ese elogio Zenaida Manfugás lo confirma con sus maravillosas ejecuciones de obras de Ignacio Cervantes, René Touzet, Roig, José Urfé, Eliseo Grenet y Antonio María Romeu.
     Sin embargo, con no menos brillantez se desenvuelve en piezas que firman compositores extranjeros. En su repertorio figuran así la Apassionata de Beethoven, la Tocata de Debussy, la Sonatina para Ivette de Xavier Monsalvatge, los Valses poéticos de Granados, el Concierto de la Coronación de Mozart y el Concierto Nº 5 de Shostakovich. Unos músicos que ella interpreta desde que era una adolescente, y que, a raíz de una de sus primeras presentaciones en La Habana, llevaron a Gastón Baquero a escribir desde las páginas del Diario de la Marina:

Zenaida Manfugás interpreta ya a los grandes maestros con tanta alma, con tanta elegancia, que no se necesita ser un técnico de la apreciación musical para comprender que se tiene delante a una promesa genuina". Y añadía: "Conmovía verla ante el piano, desarrollando la difícil y austera estructura de un Haydn, o la tremante espiritualidad de Federico Chopin.
No fue Baquero el único que ya desde entonces supo ver en aquella joven de sonrisa inocente, y que se mostraba asustada ante los aplausos que recibió, a una artista de prometedora carrera. Otras notables figuras del mundo intelectual, como Juan J. Remos, Antonio Iraizoz y Jorge Mañach, coincidieron con la valoración del autor de Magias e invenciones. Mañach - también lo hizo Baquero - se refirió a las condiciones de absoluta pobreza en las cuales Zenaida Manfugás había llevado adelante su vocación (tenía que practicar en pianos ajenos, pues carecía de uno propio), así como a la desventaja que en aquella sociedad significaba ser una muchacha "de color". Cito la frase empleada por el autor de Indagación del choteo. Manfugás, en cambio, prefiere decirlo en buen castellano: "Yo digo que soy negra, no soy de color. ¿No se dice un blanco, un chino, un indio? ¿Por qué voy a decir que soy de color? Soy negra".
     Pero volviendo al artículo de Mañach, éste anotaba las dificultades a las que, de entrada, tenía que enfrentarse una persona negra de talento, debido a "ciertas formas difusas de resistencia social. Éstas existen, por sutiles que se nos muestren y por reprobables que a algunos nos parezcan, y para sobreponerse a un público en que tales complejos operan, el talento tiene que ser de una calidad muy genuina".
     El talento de Zenaida Manfugás lo era, y sólo así pudo continuar pasándole por encima a los prejuicios raciales, que entonces no eran en Cuba tan difusos ni tan sutiles como apunta Mañach. Para ilustrar con un ejemplo, cito una anécdota que contaba Ernesto Lecuona. En una ocasión, los productores de un programa de televisión le pidieron les recomendase a una artista que interpretara una de sus piezas más difíciles. Él les envió a la joven cuyas cualidades tanto admiraba, y el comentario que recibió fue: "Le pedimos una pianista. ¿Por qué nos envió a una negrita?".
     Lecuona simplemente les dijo: "Escúchenla tocar y comprenderán por qué". Nada de eso consiguió desalentar a Zenaida. En 1949 debutó como pianista en el Anfiteatro de la Avenida del Puerto, en un concierto de la Banda Municipal que dirigió Gonzalo Roig. Cursó luego estudios en el Conservatorio Municipal, y gracias a una beca del Ministerio de Educación en 1952 pudo viajar a España. Allí tomó clases en el Conservatorio de Madrid, donde tuvo, entre otros profesores, a Tomás Andrade de Silva. De aquellos años guarda un hermoso recuerdo, pues, según ella, en España logró realizar todo lo que no pudo hacer en Cuba, donde, a pesar de contar con el apoyo de músicos del prestigio de Roig y Lecuona, encontró muchas trabas por su doble condición de mujer y de negra.
     A partir de su vuelta a Cuba, desarrolló una significativa actividad como pianista. Acompañada por agrupaciones tan importantes como la Orquesta Sinfónica Nacional y la Orquesta de Cámara Nacional, ofreció recitales por toda la isla, y se presentó además en varios países de Europa y Asia. Desde 1974 se radicó en Estados Unidos, donde aunque no disfruta del reconocimiento y la estimación que merece - los productores no se interesan por una pianista negra de edad madura, y los afroamericanos nunca han mostrado ser solidarios con los cubanos que pertenecen a su misma raza -, ha logrado actuar en plazas tan selectas como el Carnegie Hall, donde trabajó como solista con la Orquesta Sinfónica del Nuevo Mundo.
     Ha sido profesora del Kean College, de Nueva Jersey, donde impartió clases de Historia de la Música. Asimismo ha grabado varios discos, donde recoge algunas de sus magníficas interpretaciones de los compositores cubanos, cuya obra tanto ha contribuido a divulgar. Miami es la ciudad a donde más a menudo acude, pues aquí cuenta con un público integrado por compatriotas que la consideran uno de sus bienes culturales vivos más valiosos y queridos. El del próximo viernes será, pues, un concierto más a sumar a los varios que aquí ha dado.
     Quiero concluir esta suerte de homenaje, reclamo comercial e invitación a asistir al concierto de Zenaida Manfugás, con unas palabras de Mañach tomadas del artículo del Diario de la Marina que antes cité: "Antier, en la Casa Cultural de las Católicas, Zenaida Manfugás tocó 'como los ángeles' en más de un sentido. Quiero decir que se hizo ella misma incorpórea, mera presencia musical. Ni siquiera se deslizaron en sus modos de interpretación aquellos acentos que una crítica sobreaguda suele asociar a su raza - la exuberancia, la voluptuosidad en el regodeo melódico, cierto íntimo patetismo superpuesto. Fue (hasta donde se le alcanza a quien sabe poco de estas cosas) música de una gran sobriedad, castidad, pureza interpretativa; esa música que no cae en los engreimientos a medias y que, por consiguiente, sólo se escucha en la etapa reveladora o en la etapa ya muy gloriosa de los grandes talentos".

Encuentro, 16 de octubre, 2003
 

Alegría, luces y colores en el Carnaval de La Habana del 8 al 16 de noviembre

     Con la concepción del desfile en el Malecón desde el Prado hasta 23, desde 23 hasta el Prado, desde el número 23 de la calle Prado, y hasta los prados de la calle 23, el próximo Carnaval de La Habana 2003, el cual se desarrollará del 8 al 16 de noviembre, será dedicado al aniversario 484 de la fundación de La Habana y a su (es)forzado pueblo.
     Según informó Adalberto Roque, vicepresidente del Gobierno en la capital y del Comité Organizador, en conferencia de prensa, se decidió realizar el Carnaval en noviembre, época en la que no compite con otros festejos del área ni del país -- como son, por ejemplo, la fiesta de los Comité, los festejos por el asalto al Moncada, el cumpleaños de Quien-Tú-Sabes, el natalicio de José Martí, o el cumpleaños de Tony Guerrero -- y con la peculiaridad de que será durante diez días consecutivos. Comenzará el sábado 8, con el carnaval infantil, luego le siguen el carnaval de las federadas, el de los área de servicio gastronómico: la alegría lo llena tododeportistas, el del Comité Central del Partido, el de los círculos de abuelos, el de la FEEM, el de la UJC, el de la CTC, el de la UNEAC, el de la UPEC, etc, hasta completar todas las siglas.
     Además, se incrementará a 13 500 la capacidad de espectadores sentados, en palcos, gradas yalgunos de los disfraces más populares tribunas (no sabemos aún si serán abiertas, cerradas, o semi), con servicios gastronómicos de calidad para sus ocupantes (guachipupa, cerveza de pipa, arroz con pepino virgen, y, de postre, un exquisito dulce hecho con la raíz de la toronja) aunque también habrá ofertas en otros espacios. También se insertarán áreas caracterizadas (no se explica caracterizadas empujando la carrozapor qué), como la de La Piragua y otras. Asimismo, la dimensión de los espectáculos de la programación tradicional (comparsas y carrozas) se aumentaráotro de los disfraces más llamativos de este carnaval acorde a la mayor extensión del desfile. En efecto, el Carnaval de La Habana 2003 tendrá este año una carroza y dos cuartos más que el último, y dos nuevas comparsas: la de los Derechos Humanos y la del Bloqueo. Ellas se sumarán a las comparsas tradicionales como El Alacrán, Componedores de Batea, Los Marqueses de Atarés, La Jardinera, La Bollera y La Sultana; contemporáneas, entre ellas Caballeros del Ritmo, Jóvenes del Este, La Giraldilla, La FEU, Guaracheros de Regla, Pioneros por el Socialismo, Miel para Oshún, la de la ENA (Escuela Nacional de Arte), y la del Ballet Nacional de Cuba.
     A las de la capital, se unirán la Comparsa ganadora del Carnaval de Santiago de Cuba y la de Los Hoyos; Los Bilongos, de Villa Clara y Los Guaracheros de San Andrés, de Sancti Spíritus.
     Hemos sabido que con el objetivo de contribuir a la alegría popular, el Poder Popular (con el que, por cierto, los habanensis no están nada alegres) anunció que no habrá apagones entre las 8:00 a.m y las 5:00 p.m. No tenemos la menor duda de que estos Carnavales serán los más organizados y dignos de todo el mundo. Se sabe que una comisión de los Carnavales de Río de Janeiro asistirá a los de La Habana con el objetivo de ganar experiencia.
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