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Cubalibro... ¿CUBA LIBRE?

Sonia Sánchez (y otras intervenciones)

     CUBALIBRO... CUBA LIBRE. Así también pudiera llamarse la Feria Internacional de las letras cuyo volumen, que se enriquece con el paso de los años, acaba de cerrarse en la página trece.
Concluye después de dejar de ser ya una fiesta de La Habana para ampliarse a lo largo de 32 ininterrumpidos días por 34 municipios, gracias a una iniciativa de su principal inspirador, el Comandante en Jefe Fidel Castro.  Su genial iniciativa consiste en mantener maratones de lectura de Ferialos poemas de Tony Guerrero, y de El Camaján, durante 34 días (en Cuba los meses tienen 32 días, los días, 32 horas, y el Poder Popular el cartel de: No funciona) en los 34 municipios. 
     Las estadísticas anunciadas por el Comité Organizador, que superan las logradas en certámenes anteriores, son precisas: más de 3 200 000 libros vendidos en las diferentes áreas, a las cuales concurrieron alrededor de 3 500 000 personas en unas siete mil actividades de carácter general efectuadas en todo el territorio nacional. Se ha calculado que, en términos generales, esa enorme cantidad de títulos permitiría darle, a cada habitante de la Isla, una página y tres cuartos. De esta manera, la producción nacional de libros se le ha ido muy por encima a la de detergente, carne bovina -- y también rabina, caprina, cerdina, etc., con la excepción de la gatuna, cuyos precios están ya por las nubes -- así como a la de aceite, frijoles, desodorante, textiles, etc. Éstas nos hacen reflexionar en otras cifras como misión imposible de enunciar ahora: el nacimiento de otros miles de lectores (sucios, algo bajaditos de peso, pero extremadamente cultos) y entre ellos, el embrión de una generación de escritores, que en el día de mañana en las entrevistas de turno expresen que su primera atracción por la literatura fue a partir de una Feria del Libro. Esta generación, desde luego, será una generación de feria, esto, formada en las ferias revolucionarias de la batalla de ideas.
     No podemos pasar por alto en esta ocasión el reconocimiento hecho por el presidente del InstitutoCarilda Titanic Cubano del Libro (ICL) - máximo promotor de este foro - Iroel Sánchez, durante la clausura en Santiago de Cuba, cuando recordaba el esfuerzo realizado por las 128 editoriales cubanas y miles de trabajadores de la industria gráfica, que tras los 50 millones de ejemplares publicados en la década del ochenta sufrieron en carne propia (¿cuál carne?) una caída durante los momentos más álgidos del período especial - apenas tres millones en 1993 -, de la cual se sobrepusieron con creces ya en el 2003 cuando se imprimieron 90 millones. Y 90 millones entre 10 millones, toca a 9 millones por cabeza. ¿Y en qué otro país del mundo, a ver, se le puede garantizar A CADA CIUDADANO -- fíjense bien, a cada uno -- una biblioteca de 1 millón de ejemplares? Eso, compañeros, sólo puede lograrlo una verdadera Revolución. 
     El prestigio de este acontecimiento cubano cada día trasciende más a escala internacional. No solo en Alemania tuvo repercusión el calor y el respeto mostrado por editores, escritores y lectores cubanos hacia la literatura y la cultura de un país cuyo Gobierno, haciéndole el juego al bloqueo norteamericano y a la sumisa posición de la Unión Europea, negó su compromiso con la designación de invitado de honor. Sabemos que en España, mediante la voz de Eva Forest, en Ecuador, por mediación del poeta Raúl Pérez Torres, y en Estados Unidos, por Alice Walker, muchas personas han sabido de la auténtica fiebre cultural que vive Cuba y de la existencia de un espacio de promoción de la lectura que privilegia el conocimiento y el humanismo, en lugar de la trivialización y el falso entretenimiento. Porque debe quedar bien claro que nosotros escogemos muy bien el millón de ejemplares que van a a engrosar las bibliotecas de nuestro pueblo: nada de Lorenzo García Vega, o de las pajarerías de Severo Sarduy, y mucho menos a ese espíritu burlón que es Cabrera Infante. En lugar de estas triviales superficies superficiales, nosotros hemos optado por el verbo encendido de Carilda Oliver Labra, a quien le hemos dedicado esta fiesta del libro. Los poemas de Carilda a Fidel, al Ché, al Pan de Matanzas, al Pan de Guajaibón, al Yunque de Baracoa y a la mata de caimitos, ilustran lo que debe salir de la pluma de un escritor revolucionario y comprometido con su tiempo. Y compañeros, Carilda sabe que el suyo es el de la Batalla de Ideas, y ella sabe que, por más de cuarenta años, no ha habido otro tiempo -- ni habrá otro tiempo -- que no sea el de la Batalla de ideas, a menos -- claro está -- que se le acabe el tiempo -- o la mala idea -- al Otro. 
     Sirvan estas líneas también para reconocer a toda esa gente anónima cuyos nombres no están en las portadas de los títulos (y a los que tampoco están entre los títulos), pero que sin ellos sería imposible el éxito de este Festival que luego de tantos logros imposibles de callar (y de otros que hay que callar necesariamente), se une a los prominentes y clásicos acontecimientos culturales cubanos de estos tiempos, el Premio Casa, el Festival Internacional de Ballet, el del Nuevo Cine Latinoamericano, el de Teatro, la Bienal de La Habana, Cubalibro, Cubarevista, Cubacaricatura, Cubaanimada, Cubilete, Cubismo, cubículo, CUBA LIBRE, porque la cultura es para nosotros un pilar insustituible de nuestra libertad. 

Granma, 10 marzo, 2004
 

Y ya que hablamos de libertad:

¿Por qué temerle a este manso tigre literario?

Palabras de Patricia Gutiérrez-Menoyo, presidenta de la Editorial Plaza Mayor, en la Feria Internacional del Libro de La Habana, donde protestó por la negativa del gobierno a permitir la entrada al país del laureado escritor Luis Manuel García

La Habana,13 de febrero de 2004

     Hace apenas cinco años, la Colección Cultura Cubana no era siquiera el embrión de una idea abstracta. Acaso era sólo un sueño que me acechaba en las noches. Sueño constante como un verso rimado, como mezcla de encanto, fastidio y desafío. Por las mañanas, las tareas normales dePatricia Gutiérrez Menoyo junto a su padre Eloy Gutiérrez Menoyo la Editorial Plaza Mayor se encargaban de ahuyentarlo de mi cabeza por unas horas, separándome de aquella obsesión de iniciar lo que muchos me auguraron sería una empresa imposible.
Pero la noche era puntual. Con ella, persistente y conminatorio, regresaba el sueño de hacer realidad esta colección.
     Un día, soñador aun más incurable que yo, mi padre, Eloy Gutiérrez-Menoyo, me dijo que nunca debería desestimar los sueños. Hoy, cuatro años y más de 27 libros después, comprendo que los sueños no son sino avisos que la realidad suele emplear para ayudarnos a plasmar las cosas.
Encontrarnos sobre el papel, hacer cada vez más difusa la línea que propone dividirnos entre cubanos de "acá" y cubanos de "allá"… he ahí el propósito y el compromiso sobre los que se centra la tarea de la Colección. Es también la idea de insistir en la preservación de lo cubano en medio de los vapuleos de la historia. Entender, insistir, defender el concepto de que la principal conexión de nuestro espíritu nacional es con su acervo, con su cultura. Reivindicarla a ella como propiedad común e inexpropiable, anterior y superior a cualquier ideología o a las concepciones políticas de moda o a las estéticas de turno.
     Las tormentas van y vienen, pero cada vez que el hombre se sobrepone y consigue mirar en calma a su alrededor, descubre que lo permanente es lo que lo identifica; que tras la lluvia las señales quedan claras sobre la tierra, que nada puede confinar o detener la creación. Decía William Burroughs que hay una sola cosa de la que un escritor puede escribir: "lo que está ante sus sentidos en el momento de escribir".
     Exagerado tal vez, nuestro querido Burroughs, es esta acepción tan sensorial, pero suele ser por ello que los creadores, como el animal que anticipa un sismo, nos alertan sobre la deshumanización, los excesos de la autoridad, la desconexión que engendra la tecnología, la brutalidad de la guerra y la urgencia constante de defender a toda costa la necesidad de libertad.
     Tengo mucho que celebrar con ustedes hoy. Sobre todo con nuestros escritores que presentan libros. Muy especialmente con Gregorio Ortega cuyo manuscrito Cundo Macao resultó ganador de nuestro Premio Novela Colección Cultura Cubana de Plaza Mayor.
     He aquí, con estas noticias, una intersección de estilos diversos, un ejercicio colectivo, pero libre y asimétrico, de un grupo de autores que no responden, necesariamente, a una visión teórica homogénea, pero que sí responden a Cuba, a lo cubano, a lo mejor de nuestra cultura. Eso, me parece, es lo que debe primar, promover y animar toda iniciativa cultural que se respete en su libertad creativa y en el amor por esta tierra.
     Sin embargo, en la novela Las voces y los ecos, de Aida Bahr, en la obra Yo conocí a Benny Moré, de Félix Contreras, en las novelas de Alejandro Aguilar, de Antonio Álvarez Gil y de Gregorio Ortega, La desobediencia, Las largas horas de la noche y Cundo Macao o en lo que recoge Ramón Fajardo en la biografía Yo seré la tentación. María de los Ángeles Santana, que presentaremos el próximo lunes en la sala de conciertos de la Basílica y Convento de San Francisco de Asís, existe un continuum de la cubanidad que no es un supuesto insignificante, sino una manera de expresar una esencia, de proyectarla y constatarla: la esencia de lo nuestro, de lo cubano, de nuestra cubanidad.
     Se hace entonces difícil comprender que existieran aprensiones de esta parte. Pero hubo aprensiones de esta parte. Suficientes en cuanto a Luis Manuel García, autor del libro de relatos El éxito del tigre. Suficientes aprensiones como para que no se le permitiera venir a esta feria, aunque manifestó desde el primer momento su disposición de estar aquí con nosotros.
     Algo parecido, aunque de otras tonalidades, hubo de ocurrirme recientemente en la Feria del Libro de Miami, el pasado mes de noviembre de 2003. Fue un momento francamente surrealista, que me recordó aquello que dijo Mark Twain: "En América, como en cualquier parte, la libertad de expresión es un derecho que se otorga a los muertos". Pero esa es otra historia…
     Ahora, sí les contaré lo que ocurrió aquí: El éxito del tigre reúne 19 relatos políticamente inofensivos. Este tigre no está al acecho ni salta a la yugular de la política; pero en una decisión sistemática, se me informó que Luis Manuel García "no sería invitado a La Habana por cuanto laboraba en la revista Encuentro que se publica en Madrid".
     Permítaseme protestar, en nombre de este valioso autor, joven ganador precisamente, en este mismo país, del premio Casa de las Américas de cuento 1990 con Habanecer, que recibió también el Premio Nacional de la Crítica; y protestar no sólo en su nombre, sino también porque me parece digno y oportuno dejar de mi parte un testimonio de tristeza, inconformidad y reclamo.
     ¿Cuál era la finalidad o el objetivo de este rechazo? ¿Qué lógica explica que se permita que traigamos el libro, pero se excluya al escritor?
     Los creadores cubanos siguen encarando un reto, prolongado a lo largo de varias décadas de revolución: es el compromiso de asumir su independencia revolucionariamente.
     Que Luis Manuel García sea jefe de redacción de Encuentro, podría haber sido una discutible, portada de El éxito del tigrepero brevísima nota biobibliográfica. Al centro de la cuestión, eso sí, quedan por demás incontables motivaciones y consecuencias traumáticas en torno a nuestra reciente y dolorosa fragmentación como país.
     Esas están por resolverse. Pero de esa fatigosa búsqueda, de ese ahondamiento sobre lo que nos ha dividido, no debería derivarse esa suerte de actitud paranoica que puede a veces limitar y hasta devorar la propia capacidad de creación entre nosotros. No deberá nunca, no debió jamás, obstaculizar la cultura y atomizarnos como gente. ¿Se pensó tal vez que Luis Manuel García forma parte de extraños intereses organizados? ¿Por qué temerle a este manso tigre literario?
     Hermanos, los invito a una tregua. Basta de denunciarnos y renunciarnos los unos a los otros. Basta de descreimientos y castigos. Basta de suprimirnos. Reconozcámonos. Confrontémonos.
Hagámoslo con respeto y terminaremos entendiendo que hay mucho sobre lo que aceptarnos.
     Una verdad puede afirmarse: en Cuba, para los cubanos todos, ya casi nada es "a-p-o-l-í-t-i-c-o". Esta verdad puede sonar muy dura, pero la digo aquí, no como una queja, sino como resultado de un análisis de un largo proceso histórico que tiene sus inicios con Félix Varela, Domingo del Monte, José de la Luz y Caballero y José Martí. Proceso que posteriormente ha continuado; no piensen que solamente en la Isla, sino también, y por muchos pensadores, en el exilio. Podrá sonar como una verdad crispante pero no me quedo atrás en aceptar la propia profundización ideológica que el proceso revolucionario de 1959 nos ha hecho alcanzar.
     ¿Qué se teme entonces? ¿La introducción de algún virus anticubano? Los creadores no están para ser virólogos y no existe todavía la pandemia que pueda inocular y vencer nuestro sano sentido de Nación. Por supuesto que son muchos los obstáculos y asedios a los que Cuba se verá enfrentada siempre.
     Hoy, más que nunca, y mañana también quizás tenga que ser así en el caso de un país como el nuestro.
     No constituye una revelación reconocer que existe un afán hegemónico en ciertos sectores del gran vecino y puede que exista una exigua pero vociferante y poderosa población anexionista. Y si continuamos mirando en derredor, veremos que está la llamada globalización que en buena medida tiende a deformar, arrasar y a homogeneizar los gustos. Es esa misma globalización que se propone "desimplicar" al individuo, en lugar de hacerlo protagonista de su destino. Leí hace poco que en Varsovia, por ejemplo, quedan apenas tres salas de cine que exhiben cine polaco, cine que fuera cuantioso e inspirador de toda la vanguardia de otra época. Por lo tanto, no soy tonta: conozco los peligros. Pero el proceso intelectual cubano arroja la certeza de una conciencia forjada en los valores de la independencia, la soberanía y el respeto y el amor por lo propio. Es también, la certeza de un orgullo por una creatividad desbordante. ¡Los cubanos apostamos por lo nuestro!
     Sabemos que se nos hace imposible vivir sin analizar y comprender esa dimensión político-social que consigue permear casi todas las cosas del país. Pero sabemos defendernos… ¡Tenemos con qué defendernos! ¡Los cubanos sabemos apostar por lo nuestro!
     Apostamos por nuestra inteligencia y nuestra sensibilidad. Desde Fernando Ortiz hasta Lydia Cabrera. Desde Cirilo Villaverde hasta José Lezama Lima. Desde Alejo Carpentier hasta Guillermo Cabrera Infante. Desde Roldán, Caturla y Benny Moré, hasta Aurelio de la Vega, Chico O'Farrill y Celia Cruz. Desde Amelia Peláez hasta Mijares, Cundo Bermúdez y Flora Fong. No hay afán hegemónico de nadie que pueda subyugar o suplantar la creación y la capacidad de pensamiento de un pueblo tan ingenioso. La Cuba que va desde Ballagas hasta Padilla, de Agustín Acosta a Fina García Marruz y Zoé Valdés…
     Desde ayer hasta siempre. Cuba, tierra de pensadores, pintores, poetas, bailarines, cineastas, novelistas, músicos… Cuba sincrética, mestiza, europea, africana, protegida por los dioses… Y por Dios, Cuba eterna e invencible.
     Para mí, a pesar de ese solo "reparo" que he compartido con ustedes con toda franqueza, este es un día singular. Celebro la cubanidad de esta colección y el debut de obras de autores que aman entrañablemente a este país, sin que importe en algunos casos lo lejos que puedan vivir de él.
Con ellos todos, celebro esa densidad del ideario cubano de dos siglos y canto mi optimismo desde estas primeras fechas del siglo XXI. Optimismo de libertad. Optimismo de renovación. Optimismo de iluminación. Optimismo de nuevas expresiones. Optimismo de revolución en la creación.
     Entendamos, de una vez, nuestra fuerza y despertemos nuestra originalidad. Sin temor. Sin censura. Con una fe común en Cuba, por encima de nuestras diferencias. O precisamente porque de las diferencias nace la mejor expresión.
     Hay un libro de Cintio Vitier cuya lectura me deslumbró. En ese libro fundamental, Ese sol del mundo moral, cuyo subtítulo, tan apropiado, es Para una historia de la eticidad cubana, uno de nuestros supremos pensadores, el inmenso Cintio Vitier, luego de discutir sobre nuestra nación en el tiempo, desde la neutralidad apolítica hasta el análisis sistemático marxista, cita a José de la Luz y Caballero. Es con esa cita que agradezco la tolerancia y la paciencia de ustedes. Es con esa cita que me despido: "Que otros amen la ira y la tiranía: el cubano es capaz del amor, que hace perdurable la libertad".

Muchas gracias.

Encuentro, 17 febrero, 2004
 

Presentación virtual de un libro real a cargo de un autor ausente

Texto enviado por el narrador cubano Luis Manuel García para ser leído en la presentación de su libro El éxito del tigre, en la Feria Internacional del Libro de La Habana, a donde el gobierno de la Isla le impidió asistir

Madrid, 13 de febrero de 2004

Queridos lectores:

     Es un privilegio estar hoy con ustedes, porque de los 5.000 millones de lectores potenciales que pueblan este planeta, ustedes integran los trece millones (11+2) a quienes no necesito otorgar explicaciones adicionales, notas al pie, glosarios al final o chistes con instrucciones. Trece millonesLuis Manuel García que leen entre líneas, captan al vuelo los sobreentendidos y concertan una complicidad instantánea que tanto se parece a la coautoría.
     El último libro cuya presentación compartimos fue a inicios de 1993 si la memoria no me falla, en esta Isla de la que somos nativos para siempre aunque nos mudemos a lo más intrincado de cualquier continente, en Casa de las Américas para ser exactos. Fue Habanecer, otro libro de cuentos, o cuentinovela (diría mi amigo Reinaldo Montero), que había obtenido en 1990 el Premio Casa.
     Hoy nos reunimos para presentar en sociedad El éxito del tigre. Un tigre que nació entre Jaén y Sevilla, y entre el punto final de mi última novela publicada, El restaurador de almas (2002), y la versión final de Utopiario (2003) -una colección de poemas que ronda las librerías ibéricas, aunque reposaría con más comodidad en los anaqueles de La Moderna Poesía (cualquiera de las dos)-.
El éxito del tigre, como Los Forasteros (1989), con el que tiene una suerte de parentesco literario, carece de aquella vocación de novela invertebrada que tuvo Habanecer. Este libro consta de diecinueve historias cada una cerrada en sí misma, con vocación de individualidad, no importa si nació en un exabrupto de la imaginación o si fue madurando lentamente durante meses o años antes de eclosionar. Son historias que pueden suceder ahora y aquí mismo, en cualquier allá y en cualquier tiempo, o en ese allá y en ese tiempo sin coordenadas que es la imaginación: historias que giran alrededor de cuatro grandes temas: la edad más peligrosa del hombre, que es su adolescencia, momento en que cuaja lo que algunos llaman destino; la escritura, no sólo como oficio, sino también como modo de vida, como recurso para enfrentarse a los rigores y las alegrías de esa otra vida que sucede fuera de las páginas; los personajes que imprimen el sello de la homodiversidad a nuestra especie, y que nos impiden ser una manada sin otra etiqueta personal que el ADN; y por último, varios cuentos sobre quienes no sólo no hacemos la historia ni escribimos su guión, sino que estamos condenados al papel de extras. Pero si algún factor común transita estos cuentos es una ironía y un sentido del humor que sirven de disfraz al sentido del amor-amor y, sobre todo, una enorme piedad hacia estos personajes.
     Por eso hoy, por lógica, yo debería estar aquí presentando el libro; pero en su lugar estoy allá, es decir, en el allá que es mi aquí de todos los días, a 9.000 kilómetros de ustedes, en el Madrid aterido de febrero. Y estoy en aquel (este) allá y no en este aquí, porque alguien determinó que esta obra y su autor son subversivos, atentan contra la moral y las buenas costumbres, son un peligro para la patria y están al servicio de las fuerzas transoceánicas del Mal-Mal Afuela, como diría un marinero chino.
     Claro que, pensándolo bien, me percato de que un bar prófugo huyendo a través de la ciudad y del tiempo, es pura materia policial; que un antiguo profesor de Física echado cada noche a la mar en una cámara de camión para discutirle la pesca a los tiburones del Estrecho, no es un buen ejemplo para las nuevas generaciones; que tres muchachas evadiéndose de la angustia por la puerta falsa del suicidio, no son nada edificantes; como tampoco lo es sufrir por amor en medio de una guerra africana que no se comprende, cuando un protagonista verdadero debería explicarnos cómo allí, internacionalista y proletariamente, se templó el acero (el de Antillana, Eduardo, se sobreentiende).
Cazadores de madrelfines, domadores de girasoles, mujeres a las que el destino otorga una segunda oportunidad, escribas que desatan una guerra sin cuartel tras pertrecharse en los arsenales del Ministerio de Cultura, un crítico que gana su derecho al limbo literario y un periodista que se deja devorar para dedicarse a escribir, por fin, tras los barrotes de una jaula en el zoo, las ficciones atragantadas en la cotidianía. Todos ellos son, cuando menos, personajes raros, cuya probidad ideológica sería carne de asamblea.
     Pero, un momento. El libro está aquí, se distribuye, puede verse y tocarse, existe más allá de nuestra conciencia (en palabras del profesor Konstantínov). De modo que:

1) Sin que se le pueda absolver graciosamente de sus pecados, su mera presencia indica que el libro no es tan peligroso.

2) El inadmisible es su autor.

     Y yo sin darme cuenta. Me miro al espejo en el allá que no es aquí, pongo la peor cara de inadmisible, de agente enemigo, de traidor a la patria, pero ni así desaparece mi expresión de calvito el tigre amenazante...padre de familia. Debe haber un error, supongo. Con esta cara no se puede ser peligroso ni acabado de levantar.
     Posiblemente algunos funcionarios del departamento de silenciadores - importantísimos para la industria automovilística y para el recto rodar de la república, sin molestas contaminaciones auditivas - se han excedido en su celo. Desde luego que no es asunto de gobierno interferir la libre circulación de libros y autores. Lejos de mí proferir tamaña infamia. Salvo que escriban manifiestos o tratados sobre el capital, los autores suelen ser inofensivos. Los gobiernos, en cambio, disponen de los policías y los ejércitos, de las leyes, los periódicos, la TV y la radio. No tienen nada que temer de un microscópico autor.
     Recuerdo que cuando era niño, el grande de mi barrio no temía ni a las personas mayores. Y esa es una ley universal que sólo tuvo una excepción: cuando el grande de mi barrio cayó enfermo de unas fiebres, se puso muy malito, muy débil, casi lastimoso, y le entró pánico de que cualquier renacuajo de cinco años derribara su currículo de guapo local.
     Pero no es la regla y yo ignoro cuáles son los síntomas cuando un gobierno enferma. Por eso creo que en este caso mi ausencia se debe a un malentendido que seguramente se aclarará antes de la próxima feria. O de la otra. Deberé publicar un libro por feria a la espera de mi repatriación literaria.
Mientras, brindo desde aquí con ustedes, aunque sea frente a la computadora y leyendo en los diarios de la Isla el éxito de crítica y público que ha sido la feria, con los mejores deseos de que una pequeñísima porción de ese éxito pertenezca a este tigre, y que sea, precisamente, el tigre que ustedes merecen.
 

Celebraciones por el 10 de marzo en la calle 8

     En la sede del Comité Cubano de Defensa de los Derechos Humanos, en la calle 8, se llevó a cabo una velada artístico-humanitaria-solidaria-anticastrista para celebrar un nuevo aniversario del Fefita Carvajalgolpe democrático-humanitario del general Fulgencio Batista. La velada dio inicio con un emotivo informe del antropólogo Prudencio Ventura, quien demostró con pruebas fehacientes que Batista, aunque de piel sospechosa, tenía el cerebro en blanco (¡ay, perdón, quise decir un cerebro y un alma de blancos). La célula femenina del Comité deleitó a los presentes con su adaptación del zapateo criollo al Fox trot de los años 40, que era, como ya se sabe, cuando en Cuba se vivía bien. La fiesta desbordó su sede y se extendió, en movilización combativa, a todo lo largo de la calle 8. Por esta razón los carros de los dominicanos, haitianos, puertorriqueños, salvadoreños, etc., se vieron obligados a desviarse de su ruta habitual.
     Como parte de los festejos por el 10 de marzo hubo una escenificación del golpe en la que participaron todos los exiliados de línea dura, y cuya inmensa mayoría ya ronda los 85 años. Estomoneda acuñada para homenajear a Batista explica, por ejemplo, que el tenía a su cargo representar al legendario general criollo, se olvidara nada menos que de era él quien debía dar el golpe de estado, y hasta por poco no llega al lugar, puesto que, obsesionado por representar exactamente su compromiso con la historia, había sido detenido cuando intentaba dar el golpe... ¡en la Universidad de Columbia! 
     A nombre de las damas cubanas de El Encanto habló Fefita Carvajal y del Pajar. Estaba encantadora con su vestido de papel crepé y sus zapaticos de rosa. Sus palabras dieron ánimo y esperanza a los exmiembros de la exbrigada del expartido Seremos como él. 
     Finalmente, los presentados cantaron el Himno Nacional, brindaron con Bacardí y Diet Coke, y develaron un retrato del mulato. Bajo su efigie sonriente -- que tan buenos y humanitarios recuerdos evocaron en los presentes -- podía leerse: Yo soy El Hombre Nuevo.
     Y bueno, queridos lectores, aquí termino, porque -- como ya se sabe -- las palabras no pueden expresar lo que yo quisiera, y no vale la pena emborronar cuartillas...

En mallami, a unos pocos meses del triunfo de la democracia, su reportero

Pilar García, jayalía
 

La cantante Omara Portuondo quiere actuar en África

Portuondo anunció su próxima gira interna, que abarcará Alto Songo, Jatibonico, Santiago de Cuba, Matanzas y Ciudad de La Habana

     AFP/ La Habana. Omara Portuondo, "la diva" -- o la Andova -- del proyecto musical Buenavista Social Club, dijo este lunes en La Habana que le gustaría cantar en África, donde nunca lo ha hecho, y estimó que "la música cubana debe conquistar China". La Portuondo está preparando la segunda edición de We are the world (ese we somos los cubanos, por supuesto), por lo que, siguiendo los Omara zueña con zalvar la última zebra azulpasos de las estrellas estadounidenses afirmó que quería "hacer un concierto grande para recaudar dinero para África" con otros intérpretes musicales. Sólo le faltó agregar que con el dinero recolectado salvaría la vida de la única cebra azul que -- no se sabe cómo -- ha sobrevivido a los proyectos de la National Geographic, de la Alianza para el Progreso, del Pentágono y de la Batalla de Ideas. "Tenemos que hacer algo antes de que sea demasiado tarde," agregó Portuondo, y concluyó recordando a todos que "la era está pariendo un corazón."
     En cuanto a los planes de infiltración ideológica de la Revolución Cubana, Omara Portuondo expresó su deseo de "conquistar China", uno de los pocos países donde los ritmos de la Isla tienen poca difusión. "Es por el bloqueo," aclaró.
     La gira nacional obedece a "una gran demanda de nuestra población por escuchar a Omara en vivo" (algunos creen que está muerta desde hace tiempo, y que todo no es más que otro truco publicitario del gobierno cubano). En cada una de sus presentaciones, Portuondo tendrá artistas invitados de esa localidad: la familia Varela-Miranda, intérpretes de trova tradicional en Santiago de Cuba, Los Muñequitos, en Matanzas, y el dúo Buena fé, en La Habana, o el dúo el yunque, y el trío la Santísima Trinidad, en Alto Songo, donde la acompañará el pianista Emilio Morales.
     En ese último recital, coincidente con el cumpleaños de la fallecida cantante cubana Elena Burke, Portuondo tributará un homenaje a quien fuera su amiga y colega en el cuarteto Las D'Aida, creado en 1952 (o sea, mucho antes de que se acabaa la diversión) y donde actuaron por 15 años junto a Moraima Secada y Haidée Portuondo, hermana de Omara.
     La gira local Para recordar, con un repertorio de viejas piezas de la música tradicional cubana como 20 años, de María Teresa Vera, y Drume negrita, de Eliseo Grenet, precede a la presentación de un disco en abril próximo, tras lo cual la intérprete emprenderá un periplo internacional promocional. Se espera que, para entonces, llegue -- o la lleven -- a China.
 

Intercambio teatral en Cuba

     Esta semana se inició en La Habana una jornada singular: los teatristas cubanos de la isla han recibido, aparentemente con beneplácito, a sus homónimos del exilio, al menos simbólicamente.
     Las voces de cuatro dramaturgos cubanos de Estados Unidos se están escuchando desde el martes en el local de la Fundación Ludwig de Cuba, en el Vedado, mediante lecturas de sus obras realizadas por grupos de la isla que las solicitaron a sus autores.
     La primera fue Abrázame fuerte, de Jorge Ignacio Cortinas, residente en Nueva York, de quien hemos visto obras aquí. La lectura fue realizada por un colectivo de actores bajo la dirección de Alberto Sarraín, quien se ha retirado temporalmente de la escena miamense.
     Precisamente fue este director el primero que trajo aquí a un teatrista de Cuba, Abilio Estévez, cuando le estrenó su monólogo Santa Cecilia (la misma obra que está presentando aquí el teatro de Venevisión en una versión con música). También trajo de la isla a Alberto Pedro y a Abelardo Estorino, y montó aquí obras de autores de la isla.
     El miércoles se dio lectura a Casa propia, de Dolores Prida, bajo la dirección de Ariel Bouza, del From left to right: Dolores Prida (autora), Dasha Epstein (product) y Susana Tubert (direct) de 4 guys named José and una mujer llamada MaríaGrupo Pálpito. La comedia, escrita en 1999, se mantuvo en cartel cerca de cinco años en Repertorio Español, de Nueva York. Prida reside en esa ciudad desde la década de 1960 y se ha dedicado principalmente a escribir acerca de la problemática de los hispanos en Estados Unidos. Ésta es la única de sus obras en la que el personaje principal es cubano. Casa propia plantea la dinámica de la familia hispana en una barriada integrada por boricuas, dominicanos e italianos, y la lucha de la mujer latina por sobrevivir en Nueva York.
     Favorecedora del intercambio cultural entre Cuba y Estados Unidos, le pareció buena idea presentar estas lecturas.
     ''Un escritor siempre quiere que su trabajo lo conozca tanta gente como sea posible'', señala, Caridad Svich"como nací allá, es todavía más importante para mí''.
     Ya en 1995 había tenido lugar en La Habana una lectura y un montaje de dos de sus obras. En octubre del 2000, se presento aquí, en el Miracle Theater, su musical 4 Guys named José and unamujer llamada María, producido por Enrique Iglesias y Dasha Epstein, después de estrenarse en Off-Broadway.
     Ayer, jueves, se leyó en La Habana, En cualquier otro lugar menos éste, de Caridad Svich, unaestreno de Any place but here (Hispanic American arts Center, Nueva York, 1992) autora formada en los famosos talleres que dictaba en el teatro INTAR, de Nueva York, la teatrista cubana María Irene Fornés, donde también estudió Nilo Cruz, Premio Pulitzer del año pasado. Hizo la lectura el Grupo Teatro Mío, dirigido por Miriam Lezcano, esposa del dramaturgo Alberto Pedro.
     Esta tarde finalizará la jornada una pieza de Nilo Cruz, Lorca con un vestido verde, por el Teatro de la Luna, dirigido por Raúl Martín. Este director participó en el Primer Festival del Monólogo, en 2001, invitado por Sarraín, con El enano en la botella, de Abilio Estévez, interpretado por Grettel Trujillo, quien se quedó a vivir aquí.
     Estas lecturas en Cuba no serán nada nuevo (ya recibieron allí a un grupo del ''exilio histórico'' como Repertorio Español), pero empiezan a equilibrar la balanza.
     La Prida lo pone muy claro y bilingüe: "Es un intercambio que había empezado one way y ahora es más equitativo''.

El Nuevo Herald, 21 febrero, 2004
 

Libros recibidos

     Acaba de salir de la imprenta el poemario Animal pedestre del poeta y ensayista dominicano Néstor E. RodríguezNéstor E. Rodríguez (1971). Este libro ganó además el Premio del Certamen de Poesía El Nuevo Día 2001. Los poemas de Néstor han aparecido en las revistas puertorriqueñas Postdata, Contornos y En la mirilla, así como en las revistas electrónicas Letralia y El fémur de tu padre. También aparece su obra en la Antología de la Poesía Latinoamericana delportada de Animal pedestre siglo XXI (México, 1997). Néstor es el director de la revista electrónica El mono adivino, y en la actualidad enseña literatura hispanoamericana en la Universidad de Toronto. Sin embargo, hay otra importante noticia sobre Néstor que queremos compartir con nuestros lectores. Fue él el ganador del Premio al PensamientoCaribeño 2003-2004, en la categoría "Cultural" con su ensayo: La táctica lábil: escrituras de desencuentro en la República Dominicana. Los Premios al Pensamiento Caribeño, convocados por el estado mexicano de Quintana Roo, tienen por objeto el difundir el conocimiento y la investigación en las áreas política, económica, histórica, cultural, medioambiental y antropológica de la región del Caribe. Los premios consisten de US$20,000 y la publicación de las obras premiadas por la editorial Siglo XXI. La ceremonia de premiación se llevó a cabo en la Ciudad de México el pasado 24 de marzo de 2004. Nosotros no concluiremos esta nota sin antes ofrecer a los curiosos lectores de esta elegantísima revista uno de los poemas del libro Animal pedestre:

Jano 

Sobre la sombra única
el debate de dos rostros:
el uno agota los ardides del conocimiento puro,
la precaria soledad, la vela, los pulidos anaqueles.

Las huellas de la mano 
le han revelado al otro
el sentido previo a la idea del tiempo.
No son para sus ojos
carne y fuego
verdades distintas, 
sino una sola,
la misma de la noche repetida,
los silencios y las voces.

El uno indaga su imagen libresca
de ampulosas redes adjetivas.
Es uno su cuerpo,
como uno el gesto que lo abriga.

Vence la vigilia.
Contra la pared,
como atávico reflejo,
el otro torna a soñar.
Sabe del aire conocido por sus padres
y de una extraña palabra 
gemela de muchas otras.

El doble murmullo.

Es de cal el lienzo y la certeza
de una sombra sola 
que el reflejo desdibuja.

La voz geminada.

Sea la cifra que se escinde
junto a la opacidad del reflejo
la indudable marca,
una frágil seña perfecta.
Ella se niega a referir ambos nombres.
Queda por testigo el largo eco del silencio,
esa continua carencia que no olvida,
y un camino dividido que se expande,
y una secreta promesa que vacila.

El instante precisa un motivo irresoluto,
Jano ensaya su contorno.

     También anunciamos la llegada a nuestras manos de un esperado título -- y uno en verdad portada de Retrato de apóstata con fondo canónicoimprescindible en cualquier biblioteca de literatura cubana: Tristán de Jesús Medina. Retrato de apóstata con fondo canónico, del ensayista y narrador Jorge Ferrer (Bauta, La Habana, 1967). Se trata de una valiosa compilación de artículos, ensayos, y de un sermón del aún poco conocido Tristán de Jesús Medina. Como se recordará, La Habana Elegante publicó, en su edición anterior -- y como aperitivo -- el ensayo introductorio y una selección de este libro, por cierto, magnificentemente editado -- y no exageramos -- por la Editorial Colibrí. Entre otras páginas de Tristán de Jesús Medina que incluye el libro, podemos mencionar: "La patria," "Principios fundamentales de la libertad política," "La sociedad civilizándose en sus castigos," "Beato Angélico y Miguel Angel," "Recuerdos de la patria del poeta Coleridge," "Cervantes y Calderón," etc. Como hemos incluido un enlace a la página de Colibrí, los interesados en adquirir este volumen podránLa Cabaña al anochecer ordenarlo cómodamente desde el monitor de su computadora.
     Por otra parte, informamos a nuestros lectores que para cuando esta edición de La Habana Elegante ya esté en "la calle," también estará disponible la edición en papel, especial, de nuestra revista. Aquéllos que suscribieron la edición comenzarán a recibir la revista según lo expresado en la Convocatoria. La Habana Elegante homenajea en este número -- si bien modestamente -- al poeta Ángel Escobar y a la salsera Celia Cruz. Ilustrada con viñetas del catálogo de Boloña (1836), la revista acoge en sus páginas textos de: Juan Carlos Quintero Herencia, James Williams Steele (cónsul norteamericano), Jesús J. Barquet, Germán Guerra, Orlando González Esteva, Antonio José Ponte, Gerardo Fernández Fe, Pedro Luis Marques de Armas, Carlos A. Aguilera, Norge Espinosa, Efraín Rodríguez Santana, Soleida Ríos, Francisco Morán, Damaris Calderón, José Kozer, Rogelio Saunders, Félix Lizárraga y Néstor Díaz de Villegas.
     Finalmente, nos complace compartir con nuestros lectores una buena nueva. El profesor, ensayista y poeta puertorriqueño Juan Carlos Quintero Herencia acaba de recibir el premio que otorga el jurado de poesía del Pen Club con el libro El hilo del marisco. La entrega de premios tendrá lugar el 6 de junio, a las 7:00 pm, en el Centro Caribeño de San Juan, mejor conocido como el centro de Ricardo Alegria. La actividad será dedicada a Pedro Pietri. Felicitamos a Juan Carlos y ojalá podamos tener pronto impreso ese libro que, desde su título, promete hacernos agua la boca. 
 

Strumento: una colección de libros y poetas

Olga Connor

     Cuando uno va a comprar un libro y ve que tiene la marca de una editorial famosa, se supone que sea un sello de garantía de buena calidad. La razón es que han hecho una inversión basada en la experiencia de lo que se vende bien, escogido por un consejo de expertos o por un concurso.
Germán Guerra, su esposa Karina y su hijo AlejandroPero en Miami ha surgido un editor con un concepto diferente, quizás por ser poeta, quizás por bibliólogo y estudioso de bibliotecología, quizás porque, además, construye libreros de madera para sus amigos. Es Germán Guerra, guantanamero, que con su Colección Strumento no imprime miles de ejemplares best-sellers. Sus strumentos son numerados y cosidos a mano. No le interesan los consejos editoriales, porque él es el único árbitro de lo que va a publicar. Su empresa no es tampoco una vanity press, porque no acepta dinero por el libro, al revés, él le paga al autor con la mitad de los ejemplares. Y los hace tan seductores, que, como ha comentado su amigo Néstor Díaz de Villegas, "se convierten en pequeños objetos del deseo''.
     ''Toman un aura de espiritualidad'', comenta Guerra, quien cuenta que la colección comenzó por un libro suyo: Dos poemas. ''Algo inmodesto'', dice. ''Pero las editoriales españolas no te publican si estás en Miami, que es un estigma. No les importa si eres un buen poeta o no, lo que les importa es que estás viviendo aquí. A menos que te ganes un premio. A Carlos Victoria no le publican en Planeta, ni en Ciruela, porque vive en Miami. Por otro lado, a José Manuel Prieto, Antonio José Ponte, y Pedro Juan Gutiérrez sí les publican en las grandes editoriales'' (Prieto reside en México, Ponte y Gutiérrez, en Cuba).
     ''Ese primer libro era un experimento, a ver si funcionaba la cosa, con sólo 50 ejemplares. Todos los regalé, el único que me queda, me lo dediqué a mí mismo, como hacía Eliseo Diego con algunosportada del poemario Los panes y los peces, de Félix Lizárraga de sus libros para no sentir la tentación de darlos''. Le han ayudado en su pequeño taller casero su esposa Carina y su hija. En la imprenta le dan buen precio, pero usa papeles de calidad especialmente seleccionados. Los últimos tres --ya tiene cinco editados--, los ha hecho en papel de imprimir grabados. "He ganado lo suficiente para una cena en el Versailles con unos amigos, después del libro de Félix Lizárraga Los panes y los peces, que fue el tercero. Ya después me picó el aguijón de seguir''.
     Antes de ése, el segundo, Peces de plata, fue un homenaje póstumo a Pedro Jesús Campos, que murió de sida en el 92, y antes sólo había publicado a dos manos con De Villegas Cantos de preparación, recién llegados ambos por el Mariel, y algunos poemas en la revista Linden Lane, aunque dejó un cajón enorme de textos. ''Lo hicimos en negro y plata y lo ilustró una pintora amiga, Natalie Prieto. Los colores eran con toda intención, para celebrar su poesía desde su muerte'', aclara Guerra.
     Ahí define en un epílogo el significado del título de la colección: Leonardo Da Vinci, a quien Guerra rinde homenaje de este modo, utiliza strumento en un códice sobre el vuelo de los pájaros, para nombrar tanto a los pájaros como a las máquinas volantes, y volo strumentale para denominar el vuelo humano o mecánico. Es una metáfora sobre los libros concebidos como pájaros lanzados al vuelo. Una definición muy lírica de un poeta editor, un tanto renacentista, pero poco práctico, pues apenas le alcanza ya el tiempo ni el dinero para todos los que se quieren publicar con él.
     El aspecto artesanal es intrínseco a su valor, y en el 2003 añadieron dos más, el de José Kozer, portada del libro: Un caso llamado F K, de José KozerUn caso llamado FK, y el de Juan Jennis, Para medir los sueños, ambos presentados en la Feria Internacional del Libro de Miami en noviembre pasado.
     Uno de los cursos que estudió en su carrera era el de la restauración y encuadernación de libros. "Trabajé en el departamento de restauración de libros en la Biblioteca Nacional, mientras hacía mi tesis de grado: un programa para automatizar el índice anual de publicaciones periódicas cubanas, que se quedó en una gaveta de escritorio en Cuba''.
     Toda esta experiencia le ha servido en su profesión actual, como diagramador y experto en computación digital. Y en su trabajo como editor. ''Soy un one man show''. Diseña, edita, pagina, monta y encuaderna sus libros con aguja en mano y un punzón, con el que abre los huequitos para pasar el hilo que los ata. ''Y ahí están'', dice, mostrándolos con orgullo. Aunque no todo el que quiera se puede publicar con él. Sólo lo que selecciona, que puede ser de alguien reconocido como Kozer, pero con un libro inédito, o alguien desconocido como Jennis, de quien ha sido mentor más que editor. 'Y ya viene un libro de Emilio de Armas, que ganó premio de poesía Eugenio Florit en Miami, en 2002, titulado Sobre la brevedad de las cenizas. Y el séptimo strumento, sorpresa de sorpresas, El libro de las clientas, el primero de una autora que vive dentro de la isla, Reina María Rodríguez''.
     De todos ellos, Lizárraga es el único de su generación, nacida en los 60, un grupo marcado por los acontecimientos del Mariel, en 1980, y que se definió entre ese acontecimiento traumático y el de la caída del muro de Berlín en el 89. 'Lo que tú llamaste los `posmarieles', un término al que no se le ha dado mucha difusión, pero que puede tomar fuerza, y que corresponde a la década del 80, cuando pasaron muchas cosas en teatro, plástica y literatura. Cuando se redescubre Orígenes, y a poetas deReina María Rodríguez en la azotea esa época que eran tabú; se detesta el realismo socialista y se buscan temas más místicos. En el 89, cae el campo socialista, sucede el Caso Ochoa, que fue el gran juicio, y comienza una nueva ola de represión, la crisis económica, el período especial, la censura y el cierre de cuanta revista medio independiente había surgido en la isla''.
     Ese es el grupo de Rolando Sánchez Mejías (en Canarias), Iván de la Nuez (en Barcelona), Emilio Ichikawa (en Estados Unidos), Antonio José Ponte (en La Habana), Rafael Rojas (en México), los que heredarán la isla, por su edad, sus puntos de vista, su preparación. "Quedaríamos en la siguiente isla, que, por todas las implicaciones, vamos a heredar. La de un gran desastre, un gran abismo, sobre todo moral y existencial. Va a tocarnos a nosotros la tarea de echárnosla a los hombros, porque la anterior está en el poder y la que nos sigue no tiene la conciencia para esa tarea que nos va a caer así, gratis, que nos ha caído ya, y la hemos asumido de esa forma''.
     No es tarea que arredre a Guerra, que salió en el 92, nadando hacia la base naval de Guantánamo a mar abierto, en campo minado, sembrado de tiburones y sin salvavidas. ''Literalmente, me salvaron mis poemas. Aunque no quería hablar de esto. Por efecto, por causa, o por acción divina, porque los llevaba sellados en un tubo plástico dentro de una mochilita, y eso me mantuvo a flote''. Aquí como allá, su ciudad, su patio, el parque donde dejó en alguna piedra el pedazo de piel de una rodilla, estará entre líneas como parte de su poesía. Y cabe esperar mucho más de este editor, poeta y vocero de una relevante generación que sabe más que sobrevivir, prevalecer.

El Nuevo Herald, 22 febrero, 2004
 

La UNEAC se viste de mujer

Andrés Tur*

    ¡Como lo oyen! No, les aseguro que no es un chiste de Fermin Gabor. La nota la encontramos en baile de disfraces en la UNEACCubaLiteraria.  De acuerdo con esa nota: "El discurso de las mujeres y sus aportes a la formación de la nacionalidad cubana son aún terreno fértil para los descubrimientos. Varios siglos de construcción histórica han desconocido el papel que ellas han jugado." Pero, bueno, ¿y los logros de la Federación de Mujeres Cubanas? Además de cursar invitaciones a las federadas para asistir a la Plaza de la Revolución, o de exhortarlas a hacer trabajobaile de disfraces en la UNEAC voluntario, ¿es que acaso la Federación no ha coadyuvado, compañeras, al reconocimiento del papel que ustedes han jugado en la Historia? Veamos, entonces, como sigue la nota: "Este próximo miércoles 25 de febrero, a las 4.00 PM, en su espacio de Tertulia, la Sección de Historia de la UNEAC presentará las obras del doctor en ciencias históricas Julio Cesar González-Pagés y de la investigadora Raquel Vinat de la Mata.
El libro de González-Pagés: En busca de un espacio: Historia de Mujeres en Cuba, editado por la Editorial Ciencias Sociales obtuvo el Premio Pinos Nuevos del 2002. La obra Las cubanas en la posguerra (1898-1902), de Vinat de la Mata, y publicado por la Editora Política, obtuvo el premio de investigación del Concurso Julio 2000."
     ¿Eso es todo? Por supuesto que esos libritos, sin un compromiso serio por parte de la UNEAC de asumir, hasta las últimas consecuencias, el traje femenino, no serían suficientes. Por eso he aquí una instantánea del baile de disfraces con que la institución cultural cubana agasajó a las féminas. Nadie podrá negar, después de ver estas fotos, que la UNEAC, en efecto, se vistió de mujer, y a todo trapo.

*El apellido está bien escrito. No, no es "Tour." Queremos dejarlo bien claro para los que siempre le están buscando las cuatro patas al gato.
 

Carlos Varela no recibe visa para entrar en Estados Unidos

     El cantautor pensaba realizar una gira por Nueva York, Los Ángeles, Chicago y San Juan, Puerto Rico. 
     El cantautor cubano Carlos Varela, quien tenía previsto el próximo miércoles 10 de marzo un concierto en el Gusman Center de Miami, no recibió la visa para entrar en Estados Unidos, informó ElNuevo Herald.
     "Es una lástima que tanto mis admiradores en Miami como el público de otras ciudades Carlos Varelanorteamericanas sean privados de su derecho a escucharme por la decisión de un par de 'dinosaurios'" del Departamento de Estado, dijo Varela, quien recibió el jueves la comunicación de la decisión por parte de la Oficina de Intereses de Estados Unidos en La Habana.
     El trovador pensaba realizar una gira por Nueva York, Los Ángeles, Chicago y San Juan, Puerto Rico. "Me hacía mucha ilusión Miami, porque habíamos ensayado un concierto especial, diferente al que haríamos en las demás ciudades", expresó Varela.
     "Iba a tener un toque mágico -añadió- con canciones antológicas de diferentes etapas, y queríamos hacer un disco de esa actuación en vivo".
     Beth Boone, directora ejecutiva de Miami Light Project (MLP) -que auspicia el concierto junto a Cubart Inc.-, afirmó estar "profundamente triste e indignada". "El gobierno no ha ofrecido una sola razón para negar la entrada de Varela y sus músicos a este país".
     Cuba está considerada por Estados Unidos uno de los países patrocinadores del terrorismo. De ahí que los trámites habituales para que los cubanos obtengan un visado estadounidense se hayan complicado considerablemente desde los atentados del 11 de septiembre de 2001 contra Nueva York y Washington, y conlleven un proceso de verificación y autorización que puede demorar entre dos y siete meses.
     Sin embargo, el cantautor aclaró que "la petición de visa fue hecha hace varios meses".
     En diciembre, Silvio Rodríguez y Varela viajaron juntos a Venezuela para cantar en tribunas de apoyo a Hugo Chávez. El trovador negó que la actuación en Miami estuviera vinculada con la campaña del gobierno cubano para que liberen a cinco cubanos presos en Estados Unidos por delitos de espionaje contra ese país, y quienes tendrán una audiencia de apelación en Miami el miércoles, justo cuando tendría lugar el concierto.

Encuentro, 9 de marzo 2004
 

Escapan tres cisnes del Lago Nacional de Cuba y reciben asilo político en el Laguito del Country Club de Miami

Adiarys Almeida y Cervilio Amador fueron contratados por el Cincinnati Ballet, y Gema Díaz acudirá próximamente a una audición

     Tres de los cinco bailarines del Ballet Nacional de Cuba (BNC) que el pasado octubre abandonaron la compañía durante una gira por 20 ciudades norteamericanas, recibieron asilo político en Estados Unidos, informó El Nuevo Herald. Luego de nadar felizmente en los canales y laguitos de Miami, los bailarines cubanos ya están en vías de resolver sus problemas de inmigración.
     Adiarys Almeida, de 19 años, y Cervilio Amador, de 20 años, fueron contratados por el Cincinnati Ballet, y Gema Díaz acudirá próximamente a una audición, según información ofrecida por su abogado, Willy Allen.
     "Gracias a Dios todo se nos ha facilitado". "Tenemos nuestros papeles y nuestros contratos", expresó Almeida, que ya está otra vez en punta.
     Almeida se escapó de la compañía el pasado octubre en Nueva York, y no paró hasta llegar a la estatua de la libertad, a cuyos pies la esperaba una amiga suya residente en Estados Unidos. Díaz yToys R Us!!!! Amador, por su parte, huyeron de la delegación durante una presentación del BNC en Daytona Beach. Estaban bailando Coppelia, y ¡¡zuávana!!, dejaron la juguetería de mentirita del doctor Coppelius, y se fueron a jugar a lo grande: a Toys R Us.
     Luis Valdés y otra bailarina, integrantes del BNC, también abandonaron la compañía en Nueva York, confirmó entonces Almeida. Se rumora que la compañía cubana se vio obligada a suspender la mitad de su repertorio por "problemas personales" (o sea, porque se estaba quedando sin personas) y tuvo que reemplazar Las Sílfides por la Sífilde (cuando contaron, faltaban como diez de esas criaturas). 
     Según el abogado Allen, las autoridades de inmigración estadounidenses aceptaron las solicitudes de asilo por considerar que el abandono de la compañía de Alicia Alonso significa un "rechazo" al gobierno de la Isla, lo cual, traducido al idioma balletístico, quiere decir que habían cambiado un lago destartalado por otro más regio. 
     "Pudieron demostrar que, si regresaban a Cuba, podían ser perseguidos", dijo el abogado. 
En tanto, Amador dijo que se sentían "relajados", porque desde hacía una semana no "podían ni hablar." 
     Los bailarines comentaron que durante este tiempo habían recibido entrenamiento, tomado clases con agrupaciones locales, además de actuar en la tradicional representación navideña de Cascanueces. Aclararon que no poder hablar no era particularmente un impedimento en la profesión danzaria, y que incluso era posible -- según lo ha demostrado la mismísima Alicia Alonso -- bailar muy bien, y hablar muy mal. 
     Con respecto al contrato del Cincinnati Ballet, fue a partir de que uno de los directivos de esta compañía leyó en el The New York Times sobre Almeida y Amador. Esos directivos estimaron necesario hacer todo lo posible por ofrecerles un buen contrato a bailarines que se habían formado en la mejor escuela de ballet del mundo. 
     El abogado explicó que el salario que el Cincinnati Ballet pagaría a los bailarines semanalmente constituye el equivalente al pago anual del BNC. 

Encuentro, 18 febrero, 2004
 

Galardonada la fotografía de Suite Habana en Festival de Cartagena

     El cubano Raúl Pérez Ureta fue premiado el pasado viernes en la 44 edición del Festival Internacional de Cine de Cartagena, en Colombia, por la fotografía del filme Suite Habana, informó cartel de Suite HabanaAP. Entre otras películas, Pérez Ureta ha sido director de fotografía de Suite Habana, Amor vertical, Un paraíso bajo las estrellas, La vida es silbar, Hacerse el sueco y Un perfecto amor equivocado, de Gerardo Chijona, que terminó de filmarse en 2003.
     Por La vida es silbar recibió en 1998 el Premio Coral a la mejor fotografía, en el XX Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano, celebrado en La Habana.
     En 1995, con Madagascar, obtuvo el premio Golfinho de Prata, en el XI Festival Internacional de Cine de Troia, en Portugal. En 1989, recibió el Premio a la Imaginación Creadora otorgado por el Instituto Superior de Arte (ISA), y en 1981 fue galardonado en el III Concurso de la Sección de Cine, Radio y Televisión de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), por la película Mineros.
Junto a Suite Habana, de Fernando Pérez, los otros filmes cubanos que compitieron en el Festival de Cartagena fueron Más vampiros en La Habana, de Juan Padrón, y Roble de olor, de Rigoberto López.
     La película de Pérez estuvo nominada este año a los Premios Goya, en las categorías de mejor filme de habla hispana y mejor documental. En 2003 abrió la última edición del Festival de Cine de San Sebastián, donde recibió el Premio Signis a la mejor película de la Sección Oficial, que otorga la Asociación Católica Mundial para la Comunicación.
     Clasificada como documental, en Suite Habana una decena de personajes reales de la capital de la Isla cuentan, sin pronunciar una sola palabra, 24 horas de su vida cotidiana. La ciudad misma tiene un papel protagónico.

Encuentro, 9 marzo, 2004
 

Inauguran en Texas muestras de Humberto Castro y Agustín Bejarano

Pinturas, trabajos en papel, esculturas y litografías son algunas de las técnicas presentes en la exhibición 

     La Pan American Art Gallery (www.panamericanart.com), en Dallas, Texas, acoge desde el viernes 12 de marzo hasta el 24 de abril, dos exposiciones personales de los artistas plásticosAgustín Bejarano cubanos Humberto Castro y Agustín Bejarano.
Pinturas, trabajos en papel, esculturas y litografías son algunas de las técnicas presentes en la exhibición. Castro y Bejarano, aunque difieren en técnicas y temas, coinciden en la reflexión sobre aspectos de la naturaleza humana.
     Humberto Castro, uno de los más importantes artistas de la generación de los ochenta en la Isla, nació en La Habana, en 1957. Estudió en la Academia de Bellas Artes de San Alejandro y en el Instituto Superior de Arte de La Habana.
Humberto Castro: de la serie Cuatro segundos de papelEn 1989, tras participar en una exhibición en Europa, se asentó en París, y en 1990 viajó a Miami, donde reside actualmente. Ha recibido numerosos premios internacionales y sus trabajos se hallan expuestos en importantes museos y en colecciones privadas. En 2001, presentó una exposición retrospectiva de su obra en el Museo de Fort Lauderdale de Miami, y a finales del pasado año, la galería de arte del Kendall Campus del Miami-Dade College acogió su exposición The Hunter, the House and the Bait, que formó parte del proyecto Home Sweet Omeh.
     Por su parte, Agustín Bejarano (Camagüey, 1964), quien reside actualmente en La Habana, se graduó de la Escuela Nacional de Arte y del Instituto Superior de Arte, en las especialidades de pintura y grabado respectivamente. Sus obras se han exhibido en ciudades de México, Japón, Estados Unidos y Dominicana, entre otros países.
     En 1997 fue premiado en la XI Bienal de Grabado Latinoamericano y Caribeño, en San Juan, Puerto Rico. Bejarano prefiere los grandes formatos, combinando mezclas de técnicas (calcografía y colografía) y empleando materiales novedosos como plásticos y acetatos. En general, la temática de sus cuadros gira siempre en torno al hombre.

Encuentro, 10 de marzo, 2004
 

Estreno mundial de una obra de la coreógrafa Marianela Boán

     La insoportable levedad del ser se estrena el 12 de marzo, en Miami. 
     La Universidad Internacional de la Florida será la sede, el 12 y el 13 de marzo, a las 18:00 horas,Marianela Boán del estreno mundial de la obra La insoportable levedad del ser, inspirada en la novela de Milán Kundera, y en Lifting, un solo interpretado por la coreógrafa y directora cubana Marianela Boán.
La obra se basa en el estilo de la artista, conocido como "danza contaminada" y en el que baile, teatro, video y música se unen para formar una unidad muy expresiva. El guión es de la propia Boán y los protagonistas son Elaine Wright (Theresa/Sabine) y Jorge Luis Morejón (Thomas).
     Graduada de la Escuela Nacional de Danza en 1971 y Licenciada en Lenguas y Literatura Hispánica en la Universidad de La Habana, Boán (1954) integró durante 15 años la compañía DanzaContemporánea de Cuba como bailarina y coreógrafa.
     En 1988 fundó DanzAbierta, compañía que desde su debut ha ido conformando un repertorio de amplia temática, que incluye versiones danzarias de obras teatrales y otros espectáculos.

Encuentro, 10 marzo, 2004
 

Presentan en Miami dos libros de Madeline Cámara

     "Cámara ha transgredido todos los obstáculos para continuar haciendo lo que siempre hizo: reflexionar y batallar por la cultura de su país", expresó Alejandro Ríos. 
   La letra rebelde y La memoria hechizada, títulos de la ensayista cubana Madeline Cámara, fueron presentados recientemente en la librería y editorial Universal, en Miami, por el crítico Alejandro Ríos y la periodista Olga Connor.
     Ríos, quien durante la presentación hizo un "retrato leído de Madeline Cámara", enunció que la Madeline Cámaracubana "ha transgredido todos los obstáculos para continuar haciendo lo que siempre hizo en las verdes y las maduras: reflexionar y batallar por la cultura de su país de una manera directa, sin ambages…".
     En la edición de La letra rebelde, se leen justamente estas palabras de Cámara: "Este libro traza la historia de dos preguntas claves en mi carrera como académica y ensayista: ¿Cómo escriben las mujeres? ¿Desde la Isla de Cuba, su exilio y su diáspora, cómo se ha interpretado "en femenino" la compleja y cambiante identidad de la nación?".
     "No espere el lector muchas certezas, sólo pretendo haber arrojado alguna luz allí donde otra cubana puede haber dejado su mensaje en clave", agrega la autora.
     Entre los episodios narrados en la presentación, Ríos rememoró el momento en que a la investigadora se le prohibió entrar a la Isla, porque "había cometido el pecado de estudiar en extenso la vida y obra de otra paladina de la libertad, la por entonces poeta y hoy novelista María Elena Cruz Varela".
     Ríos añadió a esta circunstancia el hecho de que "no sólo en Cuba Cámara ha debido lidiar con incomprensiones y tropiezos", pues "su vida académica en Estados Unidos abunda en satisfacciones y quebrantos".
     "Los juglares ingenuos del socialismo tropical, abundantes en el medio, suelen no entender su natural militancia anticastrista y la cubana se devana los sesos para que comprendan historias de poetas presos, parametraciones, artistas borrados del mapa y otras lindezas de la represión distante y ajena", sostuvo Ríos.
     Luego de hacer un recorrido cronológico por la vida de la escritora, entre otras anécdotas de su relación personal con ella, el crítico afirmó que "hoy mismo, Cámara es una pieza en el ajedrez cubano, que se dilucida sobre el incierto tablero internacional, como el propio juego ciencia, con movimientos meditados e intuitivos".
     La investigadora, concluyó Ríos, "ha crecido para llegar a ser una voz necesaria, molesta, controversial, intrépida, serena, mortificadora, abre camino y marca pautas".
     Nacida en La Habana, en 1957, Cámara, además de ensayista, se dedica a la investigación y la crítica literaria, y es profesora de literatura hispanoamericana en South Florida State University, en Tampa.
     Residente en Estados Unidos desde 1992, previamente fue profesora en San Diego State University en el Estado de California. Realizó estudios en la Universidad de la Habana, el Colegio de México y obtuvo su doctorado en la Universidad de Stony Brook, en Nueva York.
     Es columnista del diario El Nuevo Herald y ha editado las antologías Cuentos cubanos contemporáneos, Cuentos de amor de Dostoyevsky y Por una nueva crítica, y ha coeditado Cuba: the Elusive Nation (Florida, 2000).
     Es autora además de los libros de ensayos Diálogos al pie de la letra y Vocación de Casandra.

Encuentro, 10 marzo, 2004
 

Habló la UNESCO

De Jimaguayú a Raúl Rivero: Derechos humanos y libertad de expresión en Cuba

Dimas Castellanos, La Habana 

     "Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión". En este párrafo - artículo 19 de la Declaración Universal de Derechos Humanos - la Asamblea General de las Naciones Unidas resumió magistralmente en 1948 uno de los más importantes y hermosos resultados de la milenaria historia de la humanidad por la dignidad de las personas.
     El derecho a la libertad de expresión, plasmado en múltiples declaraciones, convenciones, pactosRaúl Rivero y otros instrumentos jurídicos internacionales está recogido de forma implícita en la Constitución de Jimaguayú y de forma explícita en la de la Yaya (1897), en la primera Constitución republicana (1901) y en la flamante Constitución de 1940. También está presente, pero con limitaciones, en las constituciones de 1976 y 1992. En ambas se declara punible el uso de ese derecho para fines ajenos a la construcción del socialismo y el comunismo, en contradicción con sus preámbulos, los cuales rezan las palabras del Apóstol: "Yo quiero que la ley primera de nuestra República sea el culto de los cubanos a la dignidad plena del hombre".
     Las limitaciones al derecho de expresión contradicen no sólo el preámbulo, sino también el pensamiento de los más ilustres hombres que dieron la vida por ese alto ideal así como la historia constitucional de Cuba.
     Ignacio Agramonte, en ocasión de la defensa de su tesis en la Universidad de La Habana, expresó: "La ignorancia, el olvido o el desprecio de los derechos del hombre son las únicas causas de las desgracias públicas y de la corrupción de los Gobiernos". José Martí condensó ese derecho en una sola expresión: "El respeto a la libertad y el pensamiento ajenos, aun del ente más infeliz, es mi fanatismo: si muero o me matan será por eso". Y la delegación de Cuba fue la que encomendó al Consejo Económico y Social la elaboración de la Declaración Universal de Derechos Humanos y la que presentó el primer proyecto para ese fin.
     Sin embargo, otros son los caminos del tema en la Cuba de hoy.
     Legalizar institucionalmente a un solo partido y después, desde esa cómoda posición de juez y parte, declarar lo que es punible o no en materia de libertad de expresión para los que piensan diferente, en pleno siglo XXI, es un criminal atentado contra la dignidad de los cubanos. De ahí el valor real y simbólico de una noticia recién recibida.
     La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) - institución al margen de ideologías y partidos políticos, que ha reconocido reiteradamente los "logros educacionales de Cuba" y que, por tanto, no se le puede acusar de agente del imperialismo - ha decidido, después de haberlo nominado en varias oportunidades, otorgar el Premio Mundial a la Libertad de Expresión Guillermo Cano 2004, nada más y nada menos que a un poeta y periodista cubano que está cumpliendo 20 años de prisión por hacer uso, precisamente, de la libertad de expresión en Cuba, país de larga tradición de lucha por los derechos humanos.
     Raúl Rivero fue firmante en 1991 de la Carta de los Diez, que reclamaba reformas y espacios independientes, por lo que fue expulsado de la UNEAC, donde había ocupado altas responsabilidades. Fundó en 1995 la agencia de prensa independiente Cuba Press y fue detenido en medio de la "batalla de ideas", el 20 de marzo de 2003, y condenado a 20 años de prisión por hacer uso de la libertad de expresión para fines considerados ajenos a la construcción del socialismo y el comunismo, como reza en la Constitución vigente.
     Rivero -laureado, entre otros, con el Premio David de Poesía por Papel de hombre; con el premio de la UNEAC Julián del Casal por Poesía sobre la tierra; ganador del Concurso 26 de Julio de las FAR y poseedor de una obra que abarca 13 libros de poesía y crónicas periodísticas- escribió en Sin pan y sin palabras, que al igual que José Martí sólo tiene un fanatismo: "el respeto a la libertad de expresión, incluida la de aquellos que no piensan como él".
     "La libertad - expresó Karl Jaspers - exige un debate abierto, irrestricto, exige toda la información, todos los datos asequibles al hombre, y los argumentos en que sustentan su opinión todas las partes, por lo que se hace necesaria la libertad de prensa, de reunión y de palabra". Para Rosa Luxemburgo, "la libertad no puede nunca ser otra cosa que libertad para pensar de otra manera". Y para ese humanista que se llamó Erasmo de Rotterdam, la intolerante y negativa tendencia humana de imponer las ideas propias constituía "el pecado original de nuestro mundo".
Cuando a la nefasta tendencia de los hombres de imponer su criterio se une el control del poder absoluto para realizar ese fin, entonces no se discute: se somete y se persigue la palabra libre, aunque nunca logre su propósito, porque la palabra es la materialización del pensamiento, el cual, por su naturaleza, está fuera de control para los que intentan someterlo.
     La decisión de la UNESCO significa una señal de la comunidad internacional que descalifica la conducta de las autoridades cubanas, con respecto a los derechos y libertades. Esa señal merece que se le preste la mayor atención para iniciar el desmantelamiento de las normas y acciones que intentan frenar la libertad de expresión. Para que - parafraseando a Raúl Rivero - él, los otros 74 cubanos que también fueron condenados, los que desde antes guardaban prisión por razones similares y los que están bajo amenaza de ser encarcelados, puedan "expresarse sin mandato".

Encuentro, 10 de marzo, 2004 



Discurso pronunciado por Miguel Barnet en el 169º Consejo Ejecutivo de la UNESCO*

Sr. Presidente del Consejo Ejecutivo

Sr. Director General
Sr. Presidente de la Conferencia General
Distinguidos delegados:

     Este Consejo, desafortunadamente, se desarrolla en momentos de álgidos conflictos internacionales, de violencia y guerras injustificadas que generan pérdidas de vidas inocentes y Miguel Barnet y Fidel Castro: vedettismo políticoconfrontaciones, sufrimiento y dolor, además de las pérdidas materiales en detrimento de valiosos patrimonios de la humanidad.
     Así como de un terrorismo que tampoco tiene justificación alguna y que azota al planeta.
     En cuanto al documento 169 EX/4 deseamos patentizar nuestro firme apoyo a la Convención de la UNESCO para la salvaguardia del patrimonio cultural inmaterial aprobado por la 32ª Reunión de la Conferencia General en octubre de 2003. Estamos convencidos de que esta decisión vino a llenar un vacío en la protección de un aspecto cultural vulnerable dentro del patrimonio mundial. Apoyamos firmemente la protección de la diversidad cultural y la rehabilitación del patrimonio cultural en situaciones de post-conflictos.
     En relación con el sector de educación, mi delegación considera que aunque la UNESCO debe continuar priorizando las actividades del Programa destinadas a ayudar a los países menos desarrollados hacia las metas fijadas en Dakar, se debe hacer mayor hincapié en los resultados que en las actividades propiamente. En ese sentido, la UNESCO debe incrementar su impacto en temas como la erradicación del analfabetismo, la calidad de la educación y el acceso a la misma sin distinción de género, raza, religión o status social.

Señor Presidente:

     Me veo ahora en la obligación de referirme, con profundo disgusto, a las declaraciones que realizó el Director General el pasado 24 de febrero, en ocasión del otorgamiento del Premio Mundial de Libertad de Expresión Guillermo Cano 2004, y que enérgicamente rechazamos.
     Deseo recordarle al señor Director General que mi país ha sido objeto durante más de cuatro décadas de una sostenida campaña de falsedades difundidas por las grandes transnacionales que monopolizan la circulación de la información en el mundo, en su gran mayoría al servicio de los intereses de la ultraderecha norteamericana y de los grupúsculos terroristas cubanoamericanos de Miami, en lo que hace a las "noticias" que se publican sobre Cuba, quienes inventaron el mito de la existencia de supuestos "disidentes" y periodistas "independientes" detenidos por "defender la libertad de expresión".
     En realidad se trata de mercenarios reclutados y pagados por el Gobierno de los EE.UU. con el objetivo de subvertir el orden constitucional soberanamente elegido por el pueblo cubano y de aplicar las disposiciones anexionistas de la Ley Helms-Burton a fin de retrotraernos al pasado neocolonial que barrimos definitivamente en 1959.
     Otorgar el premio Guillermo Cano a uno de dichos mercenarios pone en entredicho la legitimidad del Premio y evidencia una clara manipulación política. Por primera vez en la historia de la UNESCO un Director General se hace eco de la infame campaña orquestada por el imperialismo contra la Revolución Cubana, emitiendo juicios sin fundamento alguno sobre la supuesta condición de "defensor" de la libertad de expresión" del mercenario Raúl Rivero, esto es algo inadmisible, puesto que viola el artículo I inciso 3 de la Constitución de la UNESCO y, muy especialmente, lo dispuesto en su artículo VI, inciso 5 que establece sus funciones y atribuciones de manera inequívoca.
     Se ignora que los establecimientos penitenciarios de Cuba reúnen los requisitos establecidos de acuerdo a la ley internacional y ningún recluso es sometido a tratos crueles, inhumanos o degradantes y todos reciben atención médica de primera calidad, como el resto de nuestros ciudadanos. ¿A quien se pretende complacer, al jurado, presidido por un conocido y acérrimo enemigo de Cuba?
     En Francia, en Alemania, en Suecia y en los mismos EE.UU. -como en nuestro país- hay leyes que prevén y sancionan el delito de servir como agente a una potencia extranjera. En nuestro caso se trata de una potencia extranjera hostil, enemiga, desde las primeras décadas del siglo XIX hasta la fecha.
     El Señor Director General muestra, además, rasgos de parcialidad y doble rasero al guardar silencio en relación con asuntos de actualidad y urgencia que afectan negativamente la labor de la UNESCO e impiden el libre flujo de ideas y la libertad de expresión de los cubanos, así como el intercambio y la cooperación internacionales. Coincidiendo con el otorgamiento del Premio Guillermo Cano se conoció la decisión del Departamento del Tesoro de EE.UU. de prohibir la publicación en las revistas especializadas en ese país de artículos de científicos cubanos. Esperábamos en ese momento la protesta del Director General por esta decisión que iba en detrimento del intercambio científico.
     Tampoco escuchamos al Director General condenar la prohibición del gobierno de Estados Unidos de viajar a ese país a figuras de primer orden de la música cubana, para recibir el Premio Grammy, ni protesta alguna por la sistemática negativa de visas a intelectuales, escritores, artistas y deportistas cubanos para asistir a eventos de su especialidad en los EE. UU., como es mi caso que aunque invitado recientemente por una universidad norteamericana, se me negó la visa arguyendo que mi presencia iba en detrimento de los intereses de ese país a pesar de que he sido depositario en el pasado de la beca Guggenheim, he visitado con mucha frecuencia los Estados Unidos y han publicado mis obras literarias y científicas en sus más importantes editoriales. 
     ¿Acaso el Director General ha denunciado la detención arbitraria, el injusto y cruel trato que reciben en presidios de Estados Unidos cinco jóvenes intelectuales y universitarios cubanos acusados falsamente de espionaje, cuando lo cierto es que se trata de luchadores antiterroristas y defensores de los derecho humanos de su pueblo que para nada pusieron en peligro la seguridad nacional ni tuvieron acceso (y mucho menos revelaron) secretos militares u otros de ese Estado? ¿Se ha interesado el Director General porque se haga justicia a dichos jóvenes, que se limitaron a informar a nuestro gobierno de las actividades contra Cuba de terroristas de origen cubano radicados en Miami?
     La nación cubana enfrenta hoy una de las más peligrosas y reales amenazas a su independencia y existencia soberana, a partir del recrudecimiento de la política de hostilidad, agresiones y bloqueo económico, financiero y comercial que ha ordenado el actual gobierno de esa nación, pero pocos países han hecho tanto por los derechos de su pueblo como Cuba en estos 45 años.
     Nos preocupa profundamente que el Director General de la UNESCO, que representa a una institución poseedora de una trayectoria enraizada firmemente en valores humanistas, se una a la política agresiva contra Cuba, país que como pocos resulta paradigma en todos los sectores y esferas de competencia de la Organización.
     Los miembros todos de la UNESCO, deben velar porque los funcionarios internacionales, y en particular el Director General se atengan estrictamente a los términos de su mandato, con arreglo a los mencionados artículos I, inciso 3, y VI inciso 5 de su Constitución.
     Cuba, por su parte, seguirá luchando porque prevalezca la verdad, la justicia y la ética en las relaciones internacionales y continuará cooperando con la UNESCO en todos aquellos campos en que nuestro pueblo ha logrado un nivel de excelencia reconocido internacionalmente.

Muchas gracias
Thank you very much
Spassiba
Merci beaucoup
Shukran

La Jiribilla, 4 de mayo, 2004

*Reproducimos el vergonzoso discurso de Miguel Barnet en la UNESCO para asegurarnos de que su miseria no sea olvidada fácilmente
 

Premio Nacional de Cine

Julio García Espinosa, ejemplo de consagración artística

     El Premio Nacional de Cine, que por segunda ocasión se entregará como parte del programaJulio G. Espinosa conmemorativo del aniversario 45 del ICAIC, recayó en Julio García Espinosa, uno de los más experimentados realizadores cubanos y ejemplo de consagración artística.
     Iniciador de la filmografía revolucionaria cubana desde los días de El mégano, rodada durante la dictadura batistiana y secuestrada por las fuerzas represivas, autor de El joven rebelde, Aventurasde Juan Quin Quin, Mi socio Manolo, y Reina y rey, García Espinosa ha hecho considerables aportes al pensamiento estético y social del nuevo cine latinoamericano. En la actualidad se desempeña como director de la Escuela Internacional de Cine y TV de San Antonio de los Baños.
El jurado que dio a conocer la decisión de adjudicarle el Premio fue presidido por Roberto Fernández Retamar e integrado por Eslinda Núñez, Manuel Duchesne Cuzán, Daniel Díaz Torres, Humberto Hernández, Juan A. García Borrero y Raúl García. (RC)

Granma, 12 marzo, 2004
 

Nueva imagen de la Pequeña Aché

Marta Rojas

   La Pequeña Aché, se titula un recién estrenado documental sobre la singular y famosa artista Merceditas Valdés. Esta impronta cultural se debe a la Fundación Fernando Ortiz y a la productora audiovisual Hurón Azul, de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba. La premier se celebró en el Merceditas Valdés y Guillermo Barretoteatro del Palacio de Bellas Artes, y con ella el público pudo premiar con iguales aplausos al grupo Yoruba Andabo, que dirige Giovanni del Pino. Así, a secas, podría parecer una información más del amplio abanico cultural que existe en nuestro país, pero constituye un reconocimiento al patrimonio de la nación en el campo de las artes y descubre una historia que no debe olvidarse.
     El escritor, poeta y etnólogo Miguel Barnet, presidente de la Fundación Fernando Ortiz, quien presentó el documental de Octavio Cortázar y Lourdes Prieto, comentó el perfil de Merceditas Valdés y la voluntad de la Fundación de no olvidar a estas grandes figuras cubanas. En el caso de Merceditas, como bien recordó Barnet, cuando la música y bailes de origen africano solo se tocaban, casi secretamente, en las casas templos en Cuba, ella, con una valentía extraordinaria, dado los prejuicios raciales de la sociedad de entonces, tuvo la osadía de cantarlas en la radio, con la no menos audacia de Suaritos, dueño de la emisora Radio Cadena Suaritos que le entregó un espacio.
En este punto entra don Fernando Ortiz, quien la escucha por primera vez, la hace llamar, y la bautiza: "Nunca había oído esto y vas a ser mi Pequeña Aché", dice don Fernando. Se asombra que de ese cuerpo tan pequeño y delgado salga una voz y expresión tan impresionantes. Habla del color y del timbre de su voz. El gran hombre de cultura Saúl Yelín, participa del encuentro memorable. El perfeccionamiento de la artista lo logrará el amor; será cuando el músico Guillermo Barreto y ella se unen para toda la vida.
     Asombrosamente de esta artista que recorrió todo el mundo y vivió intensamente, apenas hay material en los archivos visuales ni en la televisión ni en el cine, suficientes registros para un documental mayor en su extensión. Los documentalistas tuvieron que hurgar minuciosamente y apoyarse en portadas de discos, últimas actuaciones y algunas breves entrevistas de la Pequeña Aché, así como en testimonios de Luis Carbonell y la sabiduría sobre el tema de Miguel Barnet, y los recuerdos de la cuñada de la artista, hermana de Barreto, para poder lograr el corto pero excepcional documental.
     Tan valiosa fue esta artista que le fue otorgada la Medalla de Oro Picasso de la UNESCO. De su voz dijo Miguel Barnet, algo que también suscribe la musicóloga María Teresa Linares: "voz dúctil, que igual interpreta un rezo yoruba que un son o un bolero, memoria tremenda, repertorio incalculable".
     Apenas habían transcurrido 61 años del fin de la esclavitud del negro en Cuba y el estigma del sistema esclavista había sido sinuosamente transferido de los victimarios, a sus víctimas y descendientes cuando Merceditas irrumpe en la radio a contracorriente. En el filme aparece su encuentro milagroso con don Fernando Ortiz. Desde ese momento Merceditas colaboraría estrechamente con el sabio en su obra de rescate del componente africano de nuestra nacionalidad en el arte, que llegó con ella tempranamente, hasta llegar a actuar en el desde entonces famoso cabaret Tropicana; Pequeña Aché , que según ella misma dijo, quería, desde niña, parecerse a Rita Montaner, se adueñó del público, al igual que esta: "Suerte, gracia especial", es lo que quiere decir ese título que le dio Ortiz, a la Merceditas que nos entrega el documental. 

Granma, Marzo 15, 2004
 

Sistema Penitenciario Cubano

Rescatar para la virtud

La educación, la cultura y el deporte son hoy los instrumentos principales que se utilizan cada vez con mayor precisión y efectividad entre la población penal del país para lograr el cambio humano que la sociedad necesita en quienes la integran

Aldo Madruga

     Si un hombre está en prisión por las causas que sean tratamos por todos los medios posibles hacer de él alguien útil, para que pueda trabajar y vivir de una manera decente y lo hacemos respetando plenamente su condición humana, subrayó el coronel Rafael Guzmán, segundo jefe de la Dirección de Prisiones del Ministerio del Interior, al intervenir en la Mesa Redonda Informativa que abordó este martes cómo se reflejan en el sistema penitenciario cubano los nuevos programas que, dentro de la Batalla de Ideas, fortalecen la prevención y atención social en amplios sectores de la población.
     Este proceso, conocido también como la Tarea 500, forma parte de los programas de la Revolución y comenzó desde el mismo momento en que nació el movimiento de trabajadores socialesexpresión de júbilo de un joven cubano al ser arrestado en el año 2000. A partir de un estudio realizado en las cárceles cubanas, relató Enrique Javier Gómez Cabezas, miembro del Buró Nacional de la UJC, se comprobó que el 58% de los jóvenes presos iniciaron sus actividades delictivas entre los 16 y 24 años. El 64% de ellos en ese momento ni estudiaba ni trabajaba, solo cerca del 2% provenía de padres universitarios.
     Esta situación también se reflejaba en los muchachos y muchachas desvinculados del estudio o del trabajo, hacia los cuales se encaminó de manera prioritaria el desempeño de los trabajadores sociales, con el fin de encontrar y encaminar los llamados eslabones perdidos. Una investigación demostró que provenían en un 70% de familias divorciadas, en un 19% vivían con un tercer familiar, e incluso el 16,4% de las muchachas había dejado los estudios por embarazo precoz.
     La Revolución formó más de 15 000 trabajadores sociales que se dedicaron a descubrir a los que pudieran ser futura cantera de una prisión. En poco más de dos años, se han incorporado más de 107, 000 personas a los cursos para jóvenes desvinculados.<